El 78% de la superficie total quemada en el incendio de Sierra Bermeja es de titularidad pública, según la consejera de Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, que ha detallado que 7.300 hectáreas son propiedad de los ayuntamientos y otras 2.000 son de titularidad privada.

Las últimas estimaciones de la Junta fijan el perímetro afectado en 9.581 hectáreas que se extienden a lo largo de siete municipios del Valle del Genal. La localidad más afectada es Estepona, que abarca el 43,9% de la superficie alcanzada por las llamas (4.209 hectáreas). Le siguen Jubrique, que supone el 16,8% (1.610 hectareas); Genalguacil, el 15,2% (1.459 hectáreas) Casares, el 14,02% (1.343,6 hectáreas), Júzcar, el 6,83% (654,7 hectáreas), Faraján, el 3,17% (304,05 hectáreas) y Benahavís, en torno al 0% (0,22 hectáreas).

"Tenemos algunas zonas que especiamente estaban amenazadas, tres zonas prioritarias, como los 20 hábitats que hay en la zona del incendio y especies en peligro de extinción del catálogo andaluz de especies amenazadas", señala Crespo.

Por otro lado, se ha detectado un área de 150 hectáreas de castaños quemados por lo que la consejera de Desarrollo Sostenible ha anunciado una rebaja fiscal así como ayudas para la "recuperación del potencial productivo" de las zonas agrarias y ganaderas afectadas. "Estamos recogiendo tanto el colegio de veterinarios de Málaga y las oficinas comarcales agrarias todos los datos".

4,6 millones para la emergencia

Después de un mes de que se declarase el control del incendio, aún no se ha alcanzado la extinción. Los técnicos del Infoca y los agentes de Medioambiente de la Delegación siguen trabajando sobre el terreno para garantizar la liquidación total del fuego en el amplio perímetro que arrasaron las llamas. "No me atrevo a decir el día", ha manifestado Crespo, que explica que todavía hay "tocones que están incendiados".

A esto se le añade que se ha extendido durante 15 días más el período de alto riesgo de incendios forestales debido a la situación meteorológica, por lo que es esencial aegurar que se localizan y se apagan todos los pequeños conatos y ascuas que puedan seguir ardiendo.

El protocolo posterior a la extinción del incendio y que da paso a los trabajos de recuperación del entorno comienzan con la llamada fase de "emergencia", que suele activarse un mes después de rematar el fuego. No obstante, la Junta pretende adelantar todos los trámites y la documentación necesaria para que, una vez se consiga extinguir, puedan acometerse los primeros trabajos. Para ello, la administración autonómica va a destinar una partida de 4,6 millones de euros.

Esas labores de emergencia estarán centradas en disminuir los riesgos hidrológicos, reparar el deterioro de las infraestructuras y los caminos así como en limpiar los accesos y evitar accidentes por la caída de árboles calcinados. Culminada esta etapa, se desarrollará la fase de urgencia y, por último, la de reforestación.

Foro social y comité científico

La Junta ha anunciado también la creación de un foro social y de un comité científico para el estudio del plan de reforestación y de recuperación del entorno dañado.

El foro social se ha reunido hoy por primera vez, donde han estado presentes los alcaldes de los siete municipios afectados (Genalguacil, Jubrique, Estepona, Casares, Faraján, Júzcar y Benahavís), además del presidente de la Diputación de Málaga y representantes del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, el Colegio Oficial de Veterinarios, grupos ecologistas, organizaciones agrarias y cooperativas, de los grupos de desarrollo rural, las empresas forestales y de los grupos políticos del Parlamento de Andalucía.

En cuanto al comité científico, Carmen Crespo ha explicado que lo formarán técnicos de la Junta de Andalucía, la Diputación y la Universidad de Málaga.