En noviembre de hace justo dos años, el gestor cultural José Antonio Sierra, uno de los creadores del Instituto Cervantes, proponía en este diario que el Aula de Mayores de la UMA también tuviera como sede La Térmica. «Facilitaría la cultura a los mayores del distrito, muchos de los cuales, unos 10.000, viven solos», argumentaba, al tiempo que recordaba que para ir a clase hasta El Ejido había que coger dos autobuses.

La propuesta, con respaldo del Consejo Social de la Universidad y las federaciones Cívilis y de Mayores, fue tomada en cuenta y desde hace un par de semanas, el Aula de Mayores de 55 años de la Universidad de Málaga ya imparte cada mañana sus asignaturas en la Casa de la Misericordia.

«Ha costado dos años de gestiones pero estoy contentísimo, esto es una oportunidad para miles de mayores que viven solos pero no voluntariamente, para que puedan venir a los cursos y, a través de la cultura, encontrarse con otros mayores y salir de la soledad», comenta esta semana José Antonio Sierra.

A su lado está Isabel García, funcionaria del Estado a punto de jubilarse, que confiesa: «Siempre ha sido un sueño para mí decir que cuando me jubilara quería seguir formándome y han sido una sorpresa estupenda estos cursos de La Térmica. Me parece ideal por la cercanía, porque vivo en el barrio», comenta.

Isabel, como José Antonio, acaba de asistir al curso ‘La Historia de Málaga contada a través de su Prensa’, que imparte Laura López, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. «Creo que la docencia de alumnos mayores de 55 años es la mejor porque son alumnos muy implicados, con muchas ganas de aprender y sobre todo, tú aprendes mucho de ellos», confiesa la profesora.

Charla tras la clase, con José Antonio Sierra, a la derecha.

«Algo interesante y positivo»

Quien repite con este curso, y no porque haya sacado malas notas, pues no hay exámenes, es el profesor de instituto jubilado José Luis Pérez, que el año pasado lo siguió de forma telemática. «Yo soy de Ciencias, vivo a cinco minutos de aquí y siempre me ha gustado la prensa. Si en Málaga hubiera habido Periodismo lo habría estudiado», admite.

José Luis ,que visitaba de pequeño la Casa de la Misericordia porque en ella se formaron dos de sus tías, aprovecha para «animar a todas las personas que tengan un poco de interés a apuntarse a estos cursos, porque si no lo tienen, que lo busquen porque es algo muy interesante y positivo».

También le vienen muy bien a Rafael Ruiz, que se jubiló hace tres años porque los horarios matinales le permiten compaginar las clases con su nieto.

«Ya es el quinto curso al que asisto desde que me jubilé», comenta Rosario, que vive en Torremolinos y cuenta que asiste «por puro gusto, aparte de que esto nos saca de casa y socializamos».

José Antonio Sierra aprovecha para lanzar un mensaje: «Estos cursos son para todos, porque existe la creencia generalizada de que son sólo para mayores con carreras universitarias y no es así», remarca; por eso propone hacer encuestas en las asociaciones de mayores «para ver qué cursos sugieren, porque los cursos de La Térmica te puedo asegurar que han venido para quedarse».