Pablo, un chico grandote y con barba, da la bienvenida al parque Manuel Navarrete, en la barriada de la Virreina, a los que, como cualquier mañana, pasean a sus mascotas. Son las diez de la mañana, la cosa todavía está flojita y además hoy hay rastro. Aún así, él prepara con esmero una mesa bajo una carpa verde. Lo hace a la vez que repasa lo que explicará a los niños cuando se acerquen. Una curiosidad sobre Pablo es que en su tiempo libre toca en una banda de rock, su estilo es la música de los 80 y 90. Pero hoy ha cambiado la camiseta de ACDC por una blanca con letras azules que dice: "Málaga cómo te quiero?!". 

Él es uno de los monitores de este programa creado por el Área de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento de Málaga. Este, junto a los coordinadores del Plan Comunitario Palma-Palmilla, han organizado una mañana de actividades para que los más pequeños del barrio aprendan buenos hábitos de limpieza en las calles y parques públicos. 

"Es una iniciativa que trata de concienciar sobre el uso que hacemos de los espacios públicos y también del tema del reciclaje. La idea es recordarles que vamos dejando huella y que la huella que dejamos a veces no es nada buena", ha explicado Carlos Torres, coordinador del plan dinamizador de la barriada. En esta ocasión, se encarga del juego de "la patata caliente", una vuelta de tuerca al trivial, en el que el tiempo que se tiene para responder lo marca lo que tarda un globo en hincharse y romperse. 

"¿Cuántos árboles se salvan reciclando una tonelada de papel?" y "¿cuántos litros de agua puede contaminar una pila de botón?" son algunas de las preguntas que responden los niños que se acercan mientras sus compañeros gritan: "¡Va a explotar!". 

Aunque sean pequeños, su entusiasmo y su curiosidad es tan poderosa cómo para influir en sus padres y el resto de su entorno. Así lo razona el coordinador de la iniciativa: "Entendemos que muchas de estas cosas llegan a nuestras casas a través de los niños. Yo en mi casa reciclo porque mis niñas han estado ahí pegándome la tabarra 'papá recicla, papá vamos a reciclar'. Se convierten en pequeños dinamizadores". 

Mientras tanto, en la carpa de Beatriz, otra de las monitoras, son Oliver y José los que se acercan tímidos con su padre. Pablo les anima a conocer el centrifugador "que sirve como acelerador del tiempo y el espacio". Con este artilugio, el monitor pretende concienciar de que si se usan las toallitas, se depositen en una papelera y no en el baño: "Las toallitas se quedan en las rocas, te bañas en la playa y te las encuentras, forman el monstruo de las toallitas". "Yo conocía al monstruo de las galletas", le responde muy perspicaz el más pequeño, de unos seis años.

Niños aprenden sobre reciclaje en el distrito de Palma-Palmilla Ana Barranco

Las actividades se llenan también con la llegada de los niños y niñas de la ONG Prodiversa y la asociación Animación Malacitana, de prevención de la exclusión social. El "twister del reciclaje" es una de las más populares entre ellos, un tablero con filas de círculos azules, amarillos, verdes y grises. "Yo le digo a los niños: '¿Dónde se tira una caja de pizza?' Poned el pie izquierdo en el color del contenedor que hay que usar", lo cuenta Beatriz. Estas son pequeñas acciones que pretenden concienciar a los vecinos del barrio, aunque sea "poco a poco": "Todo cuesta un poco. Sabemos que tanto a niños como adolescentes les cuesta ir asimilando las cosas, pero yo creo que esto va calando. La historia de esto es cómo cuidamos nuestro barrio, son parques que están estupendamente, que podemos disfrutarlos y resulta que no los cuidamos como debemos", razona Rafi, la encargada de otro de los talleres.

El suyo explica por qué no se deben dejar muebles en las aceras que entorpezcan el paso. Para ello, los niños se tapan los ojos con pañuelos de color azul y caminan, en fila y algo torpes, entre sillas de plástico y bolsas de basura, mientras otro hace de 'lazarillo': "Tratamos de hacerles ver que cuando se sacan tantos muebles a la calle y se ocupan las aceras, las personas mayores o personas que van en sillas de ruedas, se tienen que lanzar a la carretera porque no tienen sitio donde pasar", justifica Rafi.

Un grupo de niños hace un puzle sobre hábitos responsables en las calles en el parque Manuel Navarrete, en Málaga Ana Barranco

Otras iniciativas del plan comunitario

La Mesa de Limpieza del Plan Comunitario del distrito de Palma-Palmilla, un organismo de coordinación entre el consistorio de la ciudad y los vecinos ha organizado también una nueva actividad de concienciación el próximo jueves a las siete de la tarde. Esta es una caminata canina, cuyo lema es que son los propios animales los que "quieren tener limpias las aceras". Empezará en el centro ciudadano Valle Inclán, en la avenida de la Palmilla, y recorrerá las calles principales de la barriada.

La organización cuenta también el resto del año con lo que llaman "observadores verdes": "Son vecinos que nos van diciendo 'en tal calle hay acumulados muebles' y nosotros nos ponemos en contacto con Limasam, a través del distrito y lo limpian".