Luz verde para la macrourbanización que se proyecta desde hace años en Rojas Santa Tecla, un sector con una superficie de 1,5 millones de metros cuadrados en el límite de Churriana con Torremolinos.

La Junta de Gobierno local ha otorgado la aprobación definitiva a esta operación urbanística de gran calado, en la que se incluye la construcción de 2.847 viviendas plurifamiliares y un campo de golf de 500.000 metros cuadrados y 18 hoyos. La inversión tiene un presupuesto de 53.932.130 euros (IVA incluido) y el plazo de ejecución es de 28 meses.

Asimismo, más de 92.000 metros cuadrados de superficie se destinan a equipamientos: 22.784,53 metros cuadrados para equipamientos deportivos, 45.690,26 metros cuadrados a equipamiento escolar y 24.207,48 metros cuadeados a equipamiento social. También incluye un techo edificable comercial de 11.719 m2t y 244.172 metros cuadrados. para la creación de nuevos viales.

Este proyecto llegó a estar cerca de una década frenado después de que una denuncia llevase su tramitación al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), llegado a anularse el plan parcial del sector por no asegurar los recursos hídricos suficientes para abastecer a los nuevos usos del sector, un fallo que llegó a ser ratificado por el Tribunal Supremo.

En 2015, la Junta de Andalucía emitió un informe favorable sobre la disponibilidad de agua, garantizando que se podría hacer frente a las necesidades hídricas del enorme desarrollo previsto en esta zona de Churriana. Con el visto bueno de la Junta, se aprobó el plan de ordenación de Rojas Santa Tecla, eso sí, con el rechazo de la oposición.

En cuanto al proyecto de urbanización -trazado de la red de comunicaciones, saneamiento, líneas de abastecimiento...- empezó su andadura en 2020 con la aprobación inicial y que culmina ahora con la luz verde definitiva de la Junta de Gobierno Local.

De esta aprobación se excluye, eso sí, el proyecto para suministrar agua regenerada al sector para el riesgo de las zonas verdes, incluido el campo de golf, desde la EDAR del Guadalhorce.

Este proyecto cuenta con el informe favorable de EMASA pero requerirá las autorizaciones de Adif-Renfe, el Ministerio de Fomento y el organismo de cuenca, ya que la conducción desde la depuradora hasta el sector Rojas Santa Tecla, aunque discurre por terrenos de titularidad pública, debe atravesar el río Guadalhorce -bajo el tablero del puente de la MA-21) y el arroyo del Cañuelo, además de discurrir bajo varios puentes de la MA-21 y del ferrocarril de cercanías.

Por tanto, para aprobar el proyecto de agua regenerada se deberá contar con el visto bueno de las administraciones mencionadas.

Asimismo, según se recoge en la propuesta remitida por la Gerencia de Urbanismo a la Junta de Gobierno local, previo al inicio de las obras de urbanización se deberá contar con la autorización de la Consejería de Cultura para el control arqueológico de movimiento de tierras en los yacimientos Camino de Velarde y San Miguel.