El controvertido carril bici de la avenida Carlos Haya de Málaga, que provocaba descontento entre peatones y ciclistas, ya está siendo retirado por el Ayuntamiento de la ciudad. El concejal del área de Movilidad, José del Río, en una entrevista telefónica a este periódico alegó que «estaba generando una situación de inseguridad» para los ciudadanos.

De hecho, es la propia asociación de ciclistas Ruedas Redondas la que valora que ese carril «no reunía las condiciones idóneas » para la circulación de las bicicletas. El espacio para este medio de transporte en la calle era «estrecho, mal terminado y tenía muchos saltos», según aclara el presidente de la entidad, José Luis Martín.

La petición de retirada del carril llegó a la Concejalía de Movilidad gracias a una petición de los vecinos de la barriada, a través del Distrito de Cruz de Humilladero. «Por eso hemos dado ese paso», explica Del Río. La circulación de los ciclistas es ahora en un carril de 30 kilómetros por hora de velocidad máxima que permite la calzada, en la que hay varias vías para cada sentido.

Sin embargo, la solución no ha resultado del agrado de los que usan este sistema de transporte verde: «Nuestra asociación ha estado defendiendo que hay que desplazar esos espacios ciclables a la calzada pero no como ha hecho el Ayuntamiento», justifica a La Opinión de Málaga el representante de Ruedas Redondas.

José Luis Martín, asimismo, añade: «Casi 20 años para solucionar el problema y la solución ahora ha sido quitarlo y dejan como alternativa la calzada en convivencia con todos los vehículos». A la zona por la que ahora deben circular, la asociación lo llama «timocarril», pues consideran que compartir el carril junto a los coches crea inseguridad entre los ciclistas por «no circular ni a la misma velocidad, ni tener la misma masa» que los vehículos y no digamos ya que los autobuses.

Carril segregado

Los ciclistas malagueños insisten en que la solución adecuada sería la creación de un «carril segregado en la calzada, retrayendo espacio al coche que ocupa el 80% del espacio de la ciudad». Aunque este ocuparía parte de la calzada, estaría separado del resto de vehículos, no por una marca pintada sobre el asfalto, sino físicamente apartado.

Ruedas Redondas defiende que este sistema debería implantarse no solo en la avenida Carlos Haya, «donde sí hay espacio», sino en todas aquellas zonas que lo permitan, pues entienden que «en zonas donde no se pueden hacer carriles bici no se hagan, hay calles de un único sentido», declara su presidente José Luis Martín.

Un ciclista circula por un carril ‘no segregado’ delante del Hotel Miramar de Málaga. VÍCTOR GÓMEZ

Plan director de la bicicleta

La controversia suscitada en Carlos Haya es común a otras zonas de la ciudad. Ruedas Redondas confía en que el consistorio publique cuanto antes el plan director de la bicicleta, un instrumento que serviría de guía para las políticas de movilidad sostenible, sobre todo en la proliferación de carriles bici.

«En teoría se iban a implementar carriles bici, no a deshacerlos (...). Este ayuntamiento da un pasito para adelante y tres para atrás», sentencia José Luis Martín.