La Opinión de Málaga

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Arte urbano

Un mural que homenajea la historia del barrio de la Trinidad

El Cautivo, Chiquito de la Calzada o el Convento de la Trinidad. El barrio no necesita presentación, ya que solo con estas tres palabras los malagueños reconocen a uno de los barrios más antiguos de Málaga - Unas pinturas urbanas, en la calle San Pablo, siguen una línea cronológica donde se representan las figuras más importantes que caracterizan a esta barriada - La idea de hacer esta galería al aire libre surge gracias a un vecino

Un mural homenajea la historia del barrio de la Trinidad, comenzando con los Reyes Católicos. L.O.

Pasar por la calle San Pablo estos días y no pararse a mirar es inevitable: «Qué cosa más bonita. Esto es lo que necesita el barrio», dicen unos vecinos al pasar. Cerca de una de las iglesias más importantes de la Trinidad, la iglesia de San Pablo, el barrio cuenta con una galería al aire libre desde hace unos días.

Estas pinturas son un ‘mirando atrás’ en la historia del barrio, ya que ilustran desde sus orígenes hasta sus personajes más célebres, pasando por su cultura popular.

El artífice de esta idea fue Miguel, un ucraniano malagueño de adopción, ya que desde hace más de dos décadas vive en la ciudad. Se instaló en el barrio de la Trinidad, donde además es propietario de varios apartamentos turísticos.

Una de las pinturas representa tanto el interior como el exterior del Convento de La Trinidad.

A este vecino le picó el gusanillo por hacer algo por el barrio en el que vive y decidió formar parte de la Asociación de Vecinos Trinidad-Centro: «Soy miembro desde hace unos años, aquí lo que hacemos son muchas actividades y mejoras para el barrio. Desde decorar las calles hasta engalanar los corralones. La idea surgió porque teníamos esta pared y queríamos hacer algo con ella», cuenta.

Hacer algo por y para el barrio, este era el fin de Miguel. Un objetivo logrado a través de unos graffitis artísticos que reflejan el espíritu de la Trinidad.

Origen de un barrio

La morfología original del barrio de la Trinidad se desconoce, aunque se sabe que la primera calle del barrio fue la Calzada de la Trinidad, que a finales del siglo XV era la única vía transitable de la zona. Las pinturas siguen por el Convento de la Trinidad, que se levantó poco después en ese lugar donde estuvo instalado el campamento desde donde los Reyes Católicos tomaron Málaga.

La Repompa de Málaga y Chiquito de la Calzada son los representantes del arte de la barriada

El convento fue fundado en el año 1562. En esta fecha se concedió el terreno a los trinitarios y se supone que se empezó a construir el convento. También hay constancia de que hasta el año 1592 los monjes tomaron posesión del convento pero debían residir en él con anterioridad.

Su fundador fue el rey Felipe II quien eligió el solar personalmente del mismo modo que ayudó en los diseños del edificio. La iglesia comenzó a construirse en 1590 y el arquitecto encargado fue Gaspar Ordóñez.

De este convento salían los monjes trinitarios que fueron a Argel a cumplir la función de redención de cautivos. Durante la Guerra de Independencia, con la invasión napoleónica, el convento fue exclaustrado y utilizado como sede de la Real Biblioteca Pública o Real. El Convento de la Trinidad es propiedad del Gobierno andaluz en Málaga, además de ser Patrimonio Histórico de España en 1980. Actualmente se encuentra en estado de ruina, aunque la Consejería de Turismo y Cultura de la Junta de Andalucía asegura que el convento de La Trinidad en Málaga tendrá un uso «multidisciplinar».

Los balcones con flores y El Cautivo y La Trinidad marcan la identidad del barrio.

Arte y flamenco

El arte y el flamenco es otra de las señas culturales de la Trinidad, y de ahí una de sus figuras más folclóricas: La Repompa de Málaga. A pesar de su temprana edad, esta cantaora de El Perchel fue una de las célebres artistas de la década de los 50.

Nació en 1937 y murió muy joven en 1959, en su localidad natal, Málaga. De pequeña ya dejaba patente su gran vocación por el cante escapándose de casa para ir a cantar por las tabernas y bodegones del Perchel y la Trinidad. Fue discípula directa de La Pirula y formó parte del grupo Los Vargas, en el que estaban La Quinca, La Cañeta y Pepito Vargas.

Su fama como cantaora comenzó a subir como la espuma cuando comenzó a trabajar en el desaparecido tablao El Refugio: «Fue familiar de mi madre, y aunque las nuevas generaciones no sepan quién era, veo que muchos vecinos la recuerdan», cuenta otro vecino que observa el mural.

Junto a ella, una de las grandes figuras nacionales: Chiquito de la Calzada. El cómico tomó su nombre artístico del barrio, ya que nació en la Calzada de la Trinidad: «Este arte tenía que estar en el mural. Ambos son la cara visible del barrio», dice Bohemio, el artista malagueño encargado de hacer este mural.

Chiquito de la Calzada o el Convento de la Trinidad son algunos de los elementos que homenajean a este humilde barrio, que aún mantiene viva su identidad. Una identidad que ha sabido mantener a pesar del paso del tiempo también en su arquitectura tradicional.

Bohemio: el artista encargado de llevar a cabo este proyecto

Identidad

Por las calles de la barriada aún se pueden ver casas de patios de vecinos denominados corralones, siendo el Corralón Santa Sofía uno de los más antiguos. Por ello, un elemento característico que no podía faltar en la cronología del mural son los balcones decorados con flores y mantones de manila. Una tradición que cada año, a finales de mayo, implica a 155 balcones del barrio, que se decoran para su anual concurso de balcones: «Esta pintura representa cuando el barrio se engalana para el concurso de patios de El Perchel y La Trinidad», cuenta. El mural acaba con El Señor de Málaga: El Cautivo y María Santísima de la Trinidad. Ambas figuras religiosas son una de las más populares tanto fuera como dentro de Málaga.

Quitar el estigma sobre el barrio es otro de los objetivos, que tiene la Asociación de Vecinos Trinidad-Centro, por ello trabajan día a día por hacer cosas para que el barrio mejore.

En cuanto a si las instituciones ayudan o no, Miguel afirma que «el Ayuntamiento nos ayuda en algunas actividades, pero es verdad que quiere ver una respuesta por parte de los vecinos. Cuando colocamos las flores en la calle Jara, duraron poco; porque si no se rompían, las robaban o si no se secaban».

Además cuenta que «muchos vecinos quieren que su barrio se limpie, se cuide y se ponga bonito. Pero, hay otros muchos que no quieren por sus intereses propios», afirma con resignación.

Bohemio: el artista encargado de llevar a cabo este proyecto

Este gran mural a escala real ha sido obra de Bohemio. Así es como se le conoce en el gremio a este artista urbano malagueño. Cuando se le presentó la oferta, el artista no dudó y la aceptó: «Yo hago muchas cosas en los barrios de los que nadie habla, estoy muy implicado con labores sociales. Lo he hecho también porque conozco a Miguel y dije: un proyecto donde esté él tiene que molar; y aquí estoy», cuenta. Aunque la lluvia ha ralentizado el proyecto, ha dado tregua para que esta galería de arte urbano este concluido.


Ahora trabajan por seguir mejorando el barrio. Entre sus propuestas, colocar cámaras de seguridad en ciertos puntos, además de seguir arreglando algunas calles para que el barrio de la Trinidad luzca su esplendor durante todo el año.

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