El mercado de la vivienda de lujo sigue manteniendo el pulso a pesar de las perspectivas macroeconómicas, la subida de los tipos de interés y la práctica desaparición de la clientela rusa, gracias a una demanda extranjera que sigue viendo a España como uno de los países más atractivos para invertir. Málaga capital y la Costa del Sol son de las zonas más perseguidas por estos compradores.

Aunque las compraventas y los precios se puedan ver atenuados este año, los expertos consultados insisten en la robustez de un mercado que ha demostrado más resiliencia que otros a los cambios políticos y económicos y en el que las fortunas extranjeras, que no suelen tener problemas de financiación, tienen un papel esencial.

La directora de expansión y operaciones de Engel & Völkers para España, Portugal y Andorra, Constanza Maya, prevé cierta estabilidad y entiende que lo habitual es que primero baje el número de transacciones y luego los precios. Sin embargo, el mercado más exclusivo se mueve con reglas independientes y es más estable a los cambios.

De acuerdo con Knight Frank, España está entre las tres primeras opciones de las grandes fortunas mundiales para adquirir propiedades. Los principales puntos de interés son Madrid, Málaga (ciudad), Barcelona, Costa del Sol, Costa de la Luz, Canarias o Baleares.

Entre las nacionalidades más destacadas están los británicos pese al brexit, alemanes, suizos, noruegos, italianos, belgas, franceses y latinoamericanos .

Según Gilmar, el comprador norteamericano se ha incorporado a Marbella/Puerto Banús, donde gana presencia también el de Oriente Medio, que hasta ahora era prácticamente inexistente en el lujo español.

Caledonian apunta que Madrid es más atractiva que nunca para el inversor extranjero, especialmente millonarios latinoamericanos, y destaca que tras la pandemia son muchos los foráneos que quieren pasar meses en nuestro país, no solo en periodo vacacional. Por ello, entiende que prohibir la compra de vivienda por parte de extranjeros como ha hecho Canadá sería cargarse el mercado.

Según Gilmar estos compradores no suelen tener problemas de financiación, aunque en ocasiones pueden solicitar un préstamo hipotecario sobre una parte de la vivienda buscando deducciones.

De hecho, las operaciones por encima de 2 millones rara vez se cierran con financiación bancaria, según Engel & Völkers, que indica que el periodo para la venta está en torno a los 130 días. Con un tique de venta que va desde los 500.000 hasta los 11 millones, el presidente de Caledonian apunta que en inmuebles de más de 5 millones, cuya demanda es extranjera, se paga en metálico.