Agricultura

La guerra del limón: los agricultores de Málaga denuncian «la ruina» de precios

UPA Málaga recrimina la diferencia a la que se compra el cítrico en el campo y a la que se vende en los supermercados y tiendas

Desde el sindicato afirman que muchos agricultores se están pensando en dejar los limones en el árbol sin recoger

La guerra del limón en Málaga.  | L.O

La guerra del limón en Málaga. | L.O / chaima laghrissi. málaga

Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

El campo malagueño continúa reivindicando precios justos para sus productos. Tras un año marcado por la inflación, el incremento de los costes de producción y la sequía, ahora la

Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Málaga ha denunciado la «ruina» que supone la actual cosecha de limones para los productores.

Estos aseguran que cobran en origen entre 18 y 30 céntimos el kilo, pese a que en las tiendas el consumidor paga hasta 3 euros por ellos: «Es una situación dramática que hace que muchos agricultores se estén pensando en dejar los limones en el árbol sin recoger, porque no les compensa el precio que reciben», afirma el secretario general de UPA Málaga, Francisco Moscoso.

En esta campaña, la producción de limones ha mejorado considerablemente con respecto a la pasada, incrementándose en un 34 % aproximadamente, si bien es menor que la media de las últimas cuatro cosechas. Así, este año se obtendrán unas 54.437 toneladas en las cerca de 4.500 hectáreas en producción que hay en la provincia, frente a las 40.523 toneladas del año pasado, lo que hace que Málaga represente más de la mitad de las 110.6963 toneladas aforadas por la Junta de Andalucía: «Este año ha habido una buena cosecha, pero cuanta más producción hay a menos se nos paga a los agricultores», denuncia el secretario general

En cuanto a los precios en origen, ha explicado Moscoso, «la ruina es total», porque se ha pasado de pagar 48 céntimos por kilo de media el pasado año a 18 céntimos en esta: «Como máximo se llega a los 30 céntimos, dependiendo de la calidad y la categoría, pero el problema lo encuentras cuando en los lineales ese mismo kilo de limones está a tres euros. Es un auténtico despropósito», sentencia el agricultor.

A esta situación se suma que los costes de producción han subido de forma considerable: de los 80 o 90 céntimos que costaba producir un kilo de limones el pasado año, se ha pasado a los 1,50 euros de este 2023: «Por el contrario, comprobamos cómo los precios en origen que percibimos, en lugar de subir, han disminuido considerablemente», resalta el responsable de UPA.

«Somos nosotros, los que ocupamos el sector primario, la parte más débil de la cadena, los que pagamos el pato año tras año. El año pasado ya ocurrió lo mismo, aunque al final de la campaña se recuperó algo el precio, pero tampoco nos cubría los costes de producción», recuerda.

Ante esta situación, Francisco Moscoso ha reclamado que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria y que se sancione a quienes no la cumplen e insta a la administración central y a la Junta «velar por los precios».

La sequía reduce la producción de patatas, castañas, aceite de oliva y miel en Málaga

2023 ha sido un año complicado para el campo malagueño. La escasez de precipitaciones ha afectado de lleno a este sector, que ha tenido además que afrontar unos elevados costes de producción. 

La sequía ha dejado sin miel a los productores de Málaga. La falta de lluvias ha provocado que la producción de esta caiga en un 80% en la provincia. La actual situación de la miel en la provincia está viéndose duramente afectada por otros dos factores: la varroosis, una enfermedad que afecta a las abejas, y la competencia de importaciones extranjeras

La miel no ha sido la única víctima de la sequía, el campo ha tenido que afrontar la caída de la producción del aceite de oliva, de casi 40%. Esto ha tenido como consecuencia que los precios de venta al público para el virgen extra rondan los 9 euros por litro y condicionan un año más una parte básica de la cesta de la compra en Málaga 

Por otro lado, Málaga ha sufrido la pérdida del 80% de la producción de castañas. Las altas temperaturas del mes de octubre han propiciado que algunas cooperativas malagueñas hayan optado por no abrir sus puertas en «una campaña para olvidar». En cuanto a la cosecha de los tubérculos, cayó en un 30% y su coste en el último año se ha incrementado en un 23%.