Urbanismo

La nueva vida de la calle Carretería

Las obras de remodelación y semipeatonalización del eje Carretería-Álamos han dado como resultado la revitalización de esta vía

Panorámica de la calle Carretería tras su peatonalización

Panorámica de la calle Carretería tras su peatonalización / Álex Zea

Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Las obras de remodelación y semipeatonalización del eje Carretería-Álamos comenzaron en octubre de 2021. Fueron unos trabajos objeto de polémica y el inicio de la actuación urbana sufrió importantes retrasos, en especial en la primera fase de Carretería.

Demoras que afectaron de lleno a los comercios y tuvieron en vilo a los comerciantes de la calle Puerta Nueva y Compañía, ya que el corte de ciertos tramos supuso pérdidas económicas para estos.

Comercios de Carretería. | ÁLEX ZEA

Comercios de Carretería. / ÁLEX ZEA

Dos años de trabajos que han dado como resultado la revitalización de la calle Carretería. «Lúgubre y sin vida», así recuerdan los comerciantes la antigua calle del Centro.

Mejoras realizadas

Las obras han abarcado unos 10.000 metros cuadrados y se han centrado en varios aspectos: mejorar la red peatonal, reducción del tráfico rodado, creación de espacios singulares a lo largo del recorrido peatonal de la calle, donde se han ubicado espacios de estancia con bancos. Además de incrementar la superficie ajardinada y la plantación de nuevos árboles de alineación.

La hostelería se ha renovado con propuestas muy innovadoras y diferentes.

La hostelería se ha renovado con propuestas muy innovadoras y diferentes. / Álex Zea

Una vez terminadas las obras, los responsables de los comercios indican que ha afectado positivamente a sus negocios: «Hemos pasado un año y medio negro. Con las obras no pasaba nadie por aquí y ahora poco a poco la calle se va revitalizando», cuentan.

«Hay más movimiento. La calle está muchísimo mejor, antes era más lúgubre», indica Antonio Espíldora. Su abuelo abrió Muebles Espíldora en 1936, para que más tarde su padre regentara el local, que terminaría a manos de Antonio, su actual propietario: «Vengo a esta calle desde pequeño y ahora está muchísimo mejor que antes. Estamos muy contentos con la obra», dice Antonio.

Uno de los nuevos comercios de la calle Carretería.

Uno de los nuevos comercios de la calle Carretería. / Álex Zea

Nuevos comercios

Mejoras que, no solo han dado una nueva vida a la calle, sino que también han atraído a un sin fin de nuevos comercios.

«Es una calle donde puedes encontrar de todo», comenta una transeúnte. Una afirmación que no se aleja de la realidad. En los más de 500 metros de la calle, se reparten más de medio centenar de comercios, donde turistas y malagueños pueden encontrar desde restaurantes japoneses, como Kosei Ramen; italianos, como el Ciao o vegetarianos como Verduritas.

La remodelación ha provocado que nazcan nuevos comercios como De Paso, un take away de shawarmas artesanos. Mismo estilo comercial comparte la cafetería Kima Coffee shop, que han remodelado un pequeño espacio para convertirse en un local de café para llevar: «Al ser una carretera de paso para muchos hay locales enfocados a eso», cuenta Eduardo.

Eduardo del Peral.

Eduardo del Peral. / Álex Zea

La revitalización de Carretería ha traído consigo nuevos clientes a negocios como los de Eduardo del Peral. En Del Rosal, una tienda de dedicada a la venta de artículos de piel, antes vivían de clientela nacional, pero ahora su principal clientela son turistas: «Antes vendía carteras y ahora arreglo maletas», apunta.

A pesar de las mejoras, los comercios coinciden en «que hay cosas que deben mejorar», como la iluminación: «La calle está mucho más bonita que antes, pero la mitad de las sillas sobran. Parece que han puesto cerillas y no farolas, alumbran menos que las antiguas. La calle está oscura por la noche. Además, han dedicado a poner tanto mobiliario, tantos bancos y tantas jardineras, que se ha quedado la calle agobiada», denuncia María del Mar Ortega.

Antonio Espíldora.

Antonio Espíldora. / Álex Zea

Ortega regenta una tienda de trajes de flamenca y comunión- Mº del Mar Ortega- al principio de la calle. María del Mar es la tercera generación de este local, que lleva abierto desde 1929.

Otra de las quejas de los vecinos son los aparcamientos y la falta de señalización: «Aparcan encima de la acera», recalca Espíldora. A lo que añade Ortega: «Además las bicicletas, patinetes pasan a unas velocidades. Es un desorden».