01 de junio de 2020
01.06.2020
La Opinión de Málaga
Agricultura y ganadería

El campo: Una labor que no ha cesado

La actividad agrícola y ganadera ha sido uno de los pocos sectores que no ha detenido su actividad a pesar de la crisis actual, asegurando así el abastecimiento de productos alimenticios y generando empleo entre la población

01.06.2020 | 05:00
Profesionales del sector del campo ejecutando sus labores de recogida de la cosecha en la comarca.

La ganadería, afectada también por la crisis actual

  • «Los ganaderos de la cabra malagueña -principal ganadería de la comarca-han tenido dificultad para colocar su producto por falta de compradores puesto que el queso que se destinaba a restauración no se ha retirado y los ganaderos han tenido que reducir la producción con determinadas prácticas. Igualmente ha ocurrido con la carne de chivo o de cordero, ya que normalmente no se consume en los hogares, sino en en la hostelería. Estos ganaderos han visto mermadas sus ganancias, sobre todo en la venta de las partes nobles de los productos cárnicos como solomillos, entrecot o el cerdo ibérico, para jamones, lomos y solomillos. Por tanto, la ganadería también es otro sector que está padeciendo esta situación en la que nos encontramos», ha comentado el presidente de Asaja Málaga, Baldomero Bellido.

«La primavera de este año ha sido muy buena, ni por encargo sale tan bien», comenta Baldomero Bellido, presidente de Asaja Málaga, «los cereales van a tener una cosecha estupenda, y toda el agua hace que el campo tenga un desarrollo fenomenal, por lo que las previsiones de la producción muy son buenas». Sin embargo, los precios no están acompañando, «hemos visto la cosecha de cebolla babosa -que se ha recogido ya y no se puede guardar mucho tiempo- con un precio bajísimo, al tiempo que se pagan unos precios muy altos en la cesta de la compra, incomprensiblemente se está trayendo cebolla de fuera cuando la de aquí es de calidad», lamenta Bellido, «esto muestra la falta de lo que pedimos a la población; que tengan como prioridad la compra de productos nacionales. La agricultura no ha parado durante esta crisis para asegurar esos productos de calidad que ahora dejan de lado».

Bellido no es el único que considera que no se valora la labor de los profesionales del campo. Benito Avilés, agricultor profesional y presidente de la cooperativa de Campillos, mantiene que «prácticamente no ha habido empresas agrícolas que hayan hecho ERTE o ERE, sin embargo nos encontramos con las inspecciones para ver si en el campo existe esclavitud, algo que me parece impresionante». «Hemos estado al pie del cañón para conseguir que nuestras cosechas no se vean mermadas, trabajando con todas las medidas se seguridad para ayudar a los agricultores», añade, «por otra parte, si entran productos de fuera que al menos entren con las mismas condiciones que los productos españoles, y aún así no creo que eso ayude a la economía tan dañada que pueda quedar en el país».

Asaja lamenta que «se hayan visto agricultores en Córdoba que han tenido que dejar las cosechas en el suelo mientras en el supermercado estaban a unos precios bastantes altos, algo que se podría haber solventado comprando éstas y teniendo unos precios más moderados en la cesta de la compra».


Durante la crisis de 2008 el campo respondió ante un gran número de familias, a una economía demolida, y ahora, en este periodo de crisis, sigue generando empleo. Según Avilés, «el campo es un recurso que siempre está ahí, un valor que todos debemos de poner en alza».

El sector del campo pide el apoyo a la población y al sector de la distribución, para que se tome conciencia de que España cuenta «con producciones de calidad, suficientes para cubrir el consumo nacional», manifiesta el presidente de Asaja Málaga.

«De igual modo también reivindicamos el bien que hacemos al medio ambiente», añade, «por parte de ciertos grupos nos culpaban de ser responsables del cambio climático, y hemos visto como tras parar todo, menos la agricultura, el medio ambiente ha cambiado para bien, por lo que el error lo tenían el resto de sectores como el transporte o las industrias, de hecho, somos una solución para el medio ambiente no una amenaza», concluye.



Incertidumbre

A la difícil situación actual de los profesionales del sector, se le añade, además, la incertidumbre acerca de cómo actuar y cómo afrontar la 'nueva realidad'. Laura Escribano, autónoma y cultivadora de ajos en Bobadilla, asegura que lo que más le preocupa es el momento de retirar la cosecha, «cumplir con las medidas de seguridad e higiene es súper complicado, aquí no hay un oficina para poner espray o guantes, y si contrato a 50 agricultores no puedo tener otros 50 detrás comprobando que se cumplen las medidas», comenta, «por otro lado, amenazan con mandar inspecciones de trabajo, que si lo que buscan es esclavitud no hay más que hablar, porque en mi empresa hay cero esclavitud y no conozco a ninguna que la tenga, pero no sé hasta qué punto nos van a atacar, o vamos a poder cumplir las medidas. Hay muchísima incertidumbre y miedo por conocer cómo vamos a poder solventar esta situación tan extraña».

El campo se ha quedado sin 'San Isidro' este año

Cada año, el colectivo de Asaja Málaga celebra una asamblea festiva, el viernes más cercano a la celebración de San Isidro Labrador, Patrón de los agricultores, en la que se llevan a cabo diferentes ponencias y jornadas técnicas, pero este año el covid-19 lo ha impedido. «Es una lástima, tenemos que agradecer a nuestro Patrón esta primavera tan buena, pero este año no hemos podido celebrarla junto con nuestros agricultores», informa el presidente del colectivo, «hubiésemos tenido una asamblea con aproximadamente un millar de agricultores de toda la provincia, en una jornada de hermandad, con unas ponencias muy interesantes, pues teníamos previsto que viniesen; Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, y Cristina Lobillo, asesora principal para la interacción de la PAC con las demás políticas de la Unión Europea en la Dirección General de Agricultura, para explicar los entresijos sobre la reforma de la PAC».

De igual modo, aunque no se organice la asamblea, desde la entidad tienen la obligación de celebrar un reunión en los primeros seis meses del año para ejecutar la aprobación de cuentas y presupuesto, «nosotros vamos a cumplir con ese compromiso, lo que no sabemos es si se podrá hacer en junio o se pospondrá para más adelante», comenta Bellido, «estamos prorrogando un poco el presupuesto que teníamos del año anterior». «Ya hemos celebrado un comité directivo de forma telemática e íbamos a celebrar la junta directiva para que se aprueben las cuentas», ha trasladado el empresario, «la asamblea lo que hace es ratificar esa aprobación de cuentas que formula la junta directiva. También se han retrasado las cuestiones de auditoria de las cuentas para poderlas presentar a la junta directiva una vez que tengamos esa auditoría. Este año el tema más relevante a tratar sería la cuestión de la reforma de la PAC para explicar la situación en la que estamos inmersos y conocer cómo se va a dotar de presupuesto».

Entre los primeros temores de esta crisis estaba el desabastecimiento, pero la agricultura ha seguido abasteciendo los mercados, «algo importante a tener en consideración para el futuro, y para ello es necesario que exista una política agraria común fuerte y dotada de un presupuesto, que es lo que estamos intentando demandar para ver cuándo entra en vigor la nueva política», ha concluido Bellido.

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