La Fuente de los Cien Caños de Villanueva del Trabuco está sufriendo las consecuencias directas de uno de los otoños más calurosos y secos que se recuerdan en los últimos años. Apenas sale un ínfimo chorro de agua por algunos de los 101 canales que se encuentran adosados a la roca caliza del recurso natural más emblemático del municipio, situado en la sierra de San Jorge y en el límite oriental de la sierra de Camarolos, a pocos kilómetros del pueblo. Aunque se trata de una tendencia más propia de la época estival, la escasez de precipitaciones prolongada durante los últimos meses ha cambiado y repercutido por completo en el ciclo natural del popularmente conocido como nacimiento del río Guadalhorce, puesto que solía recuperarse en torno a finales de octubre y principios de noviembre.

«Prácticamente no tiene ni gota. Siempre ha estado muy bonito en esta época del año, de hecho, en su máximo esplendor. Es una pena, porque como se suele decir, el agua es vida y verla así es una lástima», lamenta el alcalde de la localidad, José María García, quien no recuerda la última vez que el manantial se había encontrado en ese estado.

Actualmente apenas sale un ínfimo chorro por algunos canales. MARIANO VERGARA

El paraje se constituye como la principal atracción turística de este municipio de algo más de 5.000 habitantes ubicado en la comarca nororiental de Málaga. Es por ello que el regidor teme que pueda perder su encanto. «Normalmente la gente que viene a ver la fuente se queda a comer en alguna de nuestras ventas que cuentan con una fama que se han ido ganando desde hace muchos años, por lo que durante los fines de semana sigue habiendo mucha afluencia de personas que también aprovechan para ver el núcleo urbano, practicar deporte o almorzar en los propios merenderos de los caños. Si perdemos este recurso o se disminuyen los tiempos en los que podemos ver ese caudal tan impresionante, poco a poco el turismo se vería afectado», afirma García.

El agua solo brota por algunos de los caños más bajos. MARIANO VERGARA

La última vez que vecinos y visitantes pudieron ver la fuente con agua fue en primavera gracias a las lluvias tardías pero abundantes de marzo y abril que devolvieron la vida al acuífero, llegando a brotar el agua entre las piedras.

La única solución es que llueva, pero por parte de las administraciones «debemos conservar y preservar en la medida de nuestras posibilidades el acuífero, porque de esta forma se vería afectada, no solo la fuente, sino también todos los nacimientos», manifiesta García, haciendo alusión a una sobreexplotación del manantial.

Lo que sí está garantizado en este municipio, o por lo menos hasta el momento, es el suministro de agua para consumo humano. «A diferencia de otros pueblos de la zona, tenemos la suerte de no tener problemas de abastecimiento», destaca el alcalde.

Aparte de estar en un sitio privilegiado en este sentido, la localidad cuenta con dos sondeos que «compensan la falta de agua de los acuíferos en verano», lo que, sumado al buen estado de las infraestructuras hídricas, evita el tener que implantar restricciones incluso en la época más seca del año. Igualmente, no se confían, puesto que el panorama es desolador para la gran mayoría de municipios de la comarca que llevan años luchando porque se garantice el suministro de agua potable.

Vídeo promocional de la Gran Senda de Málaga de hace 5 años