Opinión | En corto

Más Evangelio es lo que falta

Si has tenido una instrucción religiosa de las de antes te pasas la vida explicando a creyentes ignaros el Evangelio y sus magníficas contradicciones. A la condonación de la deuda catalana le cae como anillo al dedo la parábola del hijo pródigo, que ha gastado por ahí su herencia y vuelve arruinado a casa del padre, donde vive el hijo cabal que ha cuidado la hacienda. Al gastizo no hay que darle otra vez la herencia que ya se ha pulido, claro, pero sí recibirlo con cariño, festejar su regreso y darle algo, no echarle en cara su mala cabeza. ¿Qué se le da? Por ejemplo una refinanciación, a la vez que se les sube la paga a los dos, al pródigo y al cabal. El caso es que no vuelva a irse. Desde luego debería contarse con los demás hijos, empezando por Feijóo, nuevo boss de autonomías cabales y menos cabales. El problema es que a Feijóo no le interesa que vuelva el pródigo, con sus votos.