Opinión | MÁLAGA DE UN VISTAZO

Puentes

Puentes hermosos e innecesarios u horrendos e imprescindibles. Algunos nos han llevado al futuro, otros a no olvidar el pasado

Se han construido puentes de todo tipo, con variadas técnicas, puentes de arco, voladizos y colgantes, puentes de vigas o suspendidos en cables. Puentes hermosos e innecesarios u horrendos e imprescindibles. Algunos nos han llevado al futuro, otros a no olvidar el pasado. Se han levantado puentes para continuar el camino o para cambiarlo, para desarrollar el mundo y para acercarnos. Hemos tendido puentes para que cruzara la solución por encima de innumerables problemas y ha llegado, para que conectaran la pregunta y su respuesta y se le ha dado. Por encima de puentes de todo tipo ha caminado la alegría de abrazar el otro lado, ha encontrado el esfuerzo los pasos hacia lo que iba buscando. Pero ya no quedan apenas puentes en pie, algunos poco a poco se han ido destruyendo, volviéndose intransitables otros; los de arco llenos de flechas, los voladizos volaron, los de madera calcinados con el fuego de declaraciones incendiarias, los de piedra terminaron desmontados de tanto tirárnoslas, los de hierro oxidados por un ambiente irrespirable y los puentes de plata ahora solo son para cuatro amigos que se la reparten. Ahora todo son vanos, distancias insalvables hasta el otro lado. Como en tiempos pasados, lo más que puedes encontrar son piedras apiladas o troncos inestables acostados que marcan el camino y el peligro de cruzar. La corriente de desentendimiento arrastra el peso muerto de lo comprensible hacia un horizonte que nadie mira. Mejor quedarse de este lado, sea cual sea el que te haya tocado, porque al otro extremo hay más de lo mismo, desconexión y aislamiento rodeados de abismo. Un mundo sin puentes es como un árbol sin ramas; sin verde, sin vida, sin nada. Qué raro saber lo que pasa en todas partes y a la vez no alcanzar a comprender lo que ocurre en ningún sitio, porque todo lo vemos desde lejos mientras se nos grita al oído.