Opinión | La Libreta del Duque de Chantada

Me llamo Montero, Jean Montero

"Quitamos la rueda de una bicicleta, quitamos todos los radios y atornillamos la rueda a una madera para que colgara como una canasta". Así comenzó la carrera de Jean Montero

Jean Montero, ante Carlos Alocén

Jean Montero, ante Carlos Alocén / acb Photo / P. Castillo

En Colonia Dora, Santiago del Estero, Gaby Deck comenzaba a jugar al baloncesto utilizando el volante de un tractor. Unos pocos años después en Villa Juana, República Dominicana, un niño llamado Jean comenzaba a jugar al baloncesto con su amigo Ricky con un aro también peculiar: «Quitamos la rueda de una bicicleta, quitamos todos los radios y atornillamos la rueda a una madera para que colgara como una canasta». Así comenzó la carrera de Jean Montero y así lo contaba en la CBS. El aro colgaba sobre una superficie rocosa, no lisa, justo delante de la barbería de su primo Ricky. Ambos vivían para jugar y soñaban en convertirse en sus ídolos. Con sólo 6 años, Jean caminaba por la calle y se encontró con unos aficionados que veían las finales de la NBA de 2010. Kobe Bryant le impresionó de tal manera que abrió una pagina en Facebook en homenaje de la estrella de los Lakers y pidió a sus más cercanos que le llamaran Kobe.

Los partidos entre los dos primos no eran un duelo entre Jean y Ricky, eran un partido entre Kobe y James. El ídolo de Ricky era James Harden e incluso se hacía una barba falsa para jugar la mayoría de los días. Soñaban con jugar toda la vida, aunque ambos eran conscientes de que el que tenía verdadero talento era Jean. Estos días felices acabaron pronto. Ricky, esa especie de hermano mayor, ese protector y su mayor admirador moría cuando Montero tenía 13 años. No llegó a verlo debutar con la selección dominicana. «Recuerdo que Ricky me dijo lo orgulloso que estaría si yo formaba parte del equipo nacional. Y ese mismo año lo mataron. Estaría muy orgulloso de mí. Solía usar su número».

Con 16 años a Montero la isla se le quedaba pequeña. Las ofertas comenzaban a llegar de Estados Unidos y de la vieja Europa. Al final decidió aceptar la oferta del Gran Canaria. Días antes de partir mostraba su ambición en el periódico dominicano Diario Libre: «Yo le dije a mi papá, papi me voy a quedar entre los mejores de esa liga, desde que me den la oportunidad. Le dije que voy a ser el mejor del equipo». Su conocimiento de la ACB no era mucho, aunque había sido entrenado por el mítico Cándido «Chicho» Sibilio cuando tenía 14 años y estudiaba videos de Campazzo con el Real Madrid. Con 17 años desechaba la opción de ir a Estados Unidos, a la NCAA, a pesar del interés de John Calípari de llevarlo a Kentucky, de Juwan Howard de tenerlo en Michigan o de las prestigiosas universidades de Purdue (Indiana) o Texas porque «los libros no son mi fuerte. Para estudiar nunca es tarde. No importa si empiezo con 30 años».

Su gran decepción hasta el momento ha sido el draft de 2022. Se convirtió en el primer jugador no estadounidense en jugar en Overtime Elite con el ex NBA Kevin Ollie en el banquillo para preparar su llegada a la NBA. El prestigioso Jonathan Givony, de ESPN y fundador de DraftExpress le colocaba en el puesto 17, la CBS en el 28, su peor posición era la 46 y al final no fue elegido en ninguna de las 58 elecciones, a pesar de salir jugadores como el francés Hugo Besson o el italiano Matteo Spagnolo. Los expertos americanos hablaron de su «bajo atletismo y su mala defensa» como las causas de esta caída. Un revés que no cambia su hoja de ruta, aunque es consciente de que el sueño de la NBA le ha pasado factura, le ha desviado de lo que debía ser su carrera, pero «tengo mucha confianza en mí mismo. Cada vez que he tenido un desafío, se ha convertido en una oportunidad para mí».

Jean Montero que pudo ser del Unicaja este verano y fichó por el Andorra gracias al dinero que los malagueños pagaron por Tyson Pérez, ahora lesionado. El equipo más en forma de la competición, Unicaja, visita al jugador más en forma de la ACB. El dominicano suma de manera consecutiva 30 de valoración ante Real Madrid y Girona a pesar de su mal porcentaje en triples, 3 de 16. Unicaja le trae además buenos recuerdos porque en el torneo de Valencia de 2019 clasificatorio para el torneo Adidas Next Generatión de la Euroliga, lideró al Gran Canaria en la final ante los verdes con 30 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias. Con la seguridad de James Bond y su juego eléctrico tratará de demostrar que Juanma Rodríguez no estaba equivocado cuando pensó en él el pasado verano. Suerte…