El recorrido de la cofradía de Humildad y Paciencia es como una maratón de nazarenos carmelitas. Esta hermandad de barrio es capaz de llenar grandes avenidas convirtiendo las calles que unen el barrio de la Cruz de Humilladero con el centro de la ciudad en un río de capirotes blancos. En su largo trayecto hacia el primer templo de la ciudad, la hermandad visita entornos con sabor cofrade como la calle Ancha del Carmen o el puente de la Esperanza.

 

Rozando las 17.00 horas, la cruz de guía de la hermandad llega a la plaza de Lola Carrera. La archicofradía del Paso y la Esperanza abre las puertas de su salón de tronos en el que se encuentran el Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza sobre sus tronos procesionales para saludar a los titulares.

Vídeo de Humildad y Paciencia | Domingo de Ramos 2022

Vídeo de Humildad y Paciencia | Domingo de Ramos 2022 Álvaro Cano

Con la marcha ‘Mi Esperanza en ti’ interpretada por la Banda de Cornetas y Tambores del Carmen, el trono del Señor de Humildad y Paciencia dibuja una curva perfecta dejando atrás la casa de hermandad de la Esperanza. Con paso lento pero decidido, los portadores mecen el trono de madera haciendo cimbrear los arbotantes que estrenan, aún con la talla en madera.

 

El trono de la Virgen llega pocos minutos después. Es un momento importante para los hermanos de Humildad y Paciencia, su Virgen de los Dolores y Esperanza se encontrará con la imagen que comparte su advocación. Por ello, el capataz avisa a sus hombres de trono: “La cofradía de la Esperanza nos está esperando. Vamos a dar una pedazo de curva con su marcha, ¿vale?”. Tres toques de campana se siguen del campanilleo del palio. Golpe de aro y los músicos de la Banda de Música de la Cruz de Humilladero lanzan los primeros sones de la marcha por excelencia de la Esperanza: ‘Himno de coronación de la Esperanza’. En los minutos que dura la composición el trono gira al compás de las notas musicales.

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Pero esta hermandad no puede permitirse el lujo de perder minutos, por eso en cuanto se escucha la última nota musical de la marcha, los hombres de trono comienzan a avanzar a doble paso. Las bambalinas se mecen revoltosas dando la impresión de que las morilleras rozarán la corona de la Virgen en cualquier momento. En apenas un par de minutos y una sola parada, la Virgen llega al final del puente de la Esperanza. Un aplauso del público y Dolores y Esperanza ya está en el centro. La maratón llega solo a su etapa central, los nazarenos carmelitas aún tienen un largo camino hasta llegar a calle la Unión, donde el barrio los recibirá entre vítores como cada Domingo de Ramos.