Concierto

Crowded House demuestra su sólido regreso musical en Madrid

04.07.2008 | 09:30
Crowded House demuestra su sólido regreso musical en Madrid
Crowded House demuestra su sólido regreso musical en Madrid

Crowded House rubricó anoche el que es uno de los regresos musicales más honestos de cuantos protagonizan la actualidad musical con un emocionante concierto en el patio central del Conde Duque de Madrid, en el que el cuarteto explotó al máximo las posibilidades de su repertorio sin abusar de sus grandes éxitos.

Cuando en su día se le preguntó a Paul McCartney si se consideraba el mejor compositor vivo, el ex Beatle contestó: "Ojalá pudiera componer música como lo hace Neil Finn".

Experto creador de atmósferas, Finn sabe del potencial de su repertorio y de cómo crear complicidad con sus compañeros de grupo -Nick Seymour, Mark Hart y el recién incorporado Matt Sherrod- y con un público que anoche apenas necesitaba de tres acordes para reconocer éxitos de la banda como "Don't dream it's over", "Weather with you" o "Locked out".

Sobre un escenario Finn es capaz de encerrar a sus seguidores en el inapelable romanticismo de "Fall at your feet", para pasar casi de inmediato al enérgico estribillo de uno de sus clásicos, "It's only natural", donde parece haber devuelto de forma premonitoria el elogio a McCartney como confeso heredero de la banda de Liverpool.

A diferencia de la inmediatez de los temas de los Beatles, las canciones de la banda liderada por el neozelandés se han colado con sigilo en la memoria emocional de la audiencia a lo largo de los años, gracias a la calidad de unos himnos que, curiosamente, acrecentaron la leyenda de Crowded House tras su disolución en 1996.

Son melodías que no entienden de barreras generacionales, a juzgar por la diferencia de edad entre los asistentes del concierto de ayer, el primero de una banda en la edición del 2008 de estos oportunos y eclécticos Veranos de la Villa madrileños, tras las pasadas actuaciones de Gloria Gaynor y Diana Krall.

Los integrantes de Crowded House, a excepción del fallecido Paul Hester y del ausente Tim Finn, se reunieron el pasado año tras más una década de separación para sellar un regreso duradero con el que han sido consecuentes hasta el momento, volviendo a disfrutar sobre un escenario, e incluso de mostrarse joviales y juveniles, como anoche hicieron en la que fue su segunda actuación en Madrid en apenas nueve meses.

Fue un concierto familiar, cercano y muy español, en los intentos de sus componentes por hablar el idioma de su público y en las celebraciones futbolísticas que siguen coleando desde el final de la Eurocopa del pasado domingo y con unas canciones con conciencia de clásico, que se prestaban a la fusión con el "Sugar sugar" de The Archies, "The lion sleeps tonight" o el universal "Dream".

Y aunque apenas se hicieron concesiones a su más reciente álbum, "Time on Earth" (2007), más allá de la efectiva "Don't stop now", el grupo recorrió momentos menos reconocibles de su trayectoria con "Chocolate cake" o "Fingers of love" antes de interpretar "Pinneapple head", "Four seasons in one day" o "Private universe", tema que obligó a parte del público a regresar al asiento que acababa de abandonar para el segundo bis de la noche.

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