En la actualidad, los euros también son conocidos como “leuros”, “lereles” y “pavos”. Las dos primeras denominaciones son derivaciones jocosas del nombre oficial y la tercera hace referencia al nombre coloquial del dólar norteamericano.

Pero el fenómeno no es exclusivo de nuestra época: sin ir muy lejos, en la segunda mitad del siglo XX aún existía una moneda coloquialmente llamada “real”, cuyo valor facial era el de 25 céntimos de las desaparecidas pesetas españolas.

Conozcamos el origen de esta denominación, sobrevenida a raíz de un cambio político.

Llega la peseta, pero los reales no desaparecen del todo

En 1868, el Gobierno Provisional de España decretó la instauración de la peseta como nueva unidad monetaria del país.

Las monedas acuñadas durante la etapa anterior (el reinado de Isabel II) se denominaban reales de vellón. Y se estableció un tipo de cambio de cuatro reales de vellón por cada peseta. Es decir, la equivalencia exacta de un real de vellón era de 25 céntimos de peseta.

Así, durante el periodo en el que coexistieron ambas unidades monetarias en las calles, se generalizó la denominación de “un real” para la moneda de 25 céntimos.

El uso del término “real” perduró hasta bien entrado el siglo XX. De hecho, en el final del franquismo aún se usaban monedas de 25 y 50 céntimos de peseta, a la que la gente denominaba “un real” y “dos reales”.

Los 25 céntimos, “reales” incluso en la II República

Es sabido que la II República suprimió la corona real de todas las monedas acuñadas, de las banderas y de los símbolos estatales y oficiales.

Sin embargo, durante esa etapa, la moneda de 25 céntimos siguió siendo denominada “real” por el pueblo.

El valor nominal actual de los “reales” es insignificante

Al cambio actual, “un real” valdría algo más de 0,15 céntimos de euro. Es decir, para obtener un céntimo de euro tendríamos que aportar 7 de esos “reales”.

Pero si tienes alguno en tu poder, has de saber que ciertas monedas de 25 céntimos de peseta se cotizan bien. Por ejemplo, las del reinado de Alfonso XIII pueden pagarse a más de 100 euros.