Sarah Almagro sintió la muerte tan cerca que habla de la vida con un optimismo y una naturalidad que magnetiza. La joven surfista malagueña ofreció este lunes en El Perchel una charla magistral e inspiradora en la que contó su experiencia tras perder sus manos y pies hace cuatro años y superar más de 25 operaciones (incluido un trasplante de riñón). La cita, conducida con maestría por Julio Rodríguez, periodista y amigo personal de Sarah, se enmarcaba en el proyecto ‘El deporte va por barrios’, organizado por la Asociación de Periodistas Deportivos de Málaga y que cuenta con el patrocinio de la Fundación “la Caixa” y de la Diputación Provincial de Málaga. En el encuentro, celebrado con lleno en el Salón de Actos de la ONCE, Almagro no puso cortapisas de ningún tipo: “Vivo con miedo, pero he aprendido a vivir con él, no permito que me supere. Hablar de ello es vital y ha hecho que saliera de esta situación”.

Adelantaba en los prolegómenos Gerardo Cuartero, director comercial en Andalucía Oriental Sur de CaixaBank que Sarah Almagro “iba a enseñar que el deporte ayuda a tener una vida mejor”. Y no le faltaba razón, pues durante casi dos horas, Almagro contó cómo la tabla de surf fue en realidad su tabla de salvación tras salir del hospital y tener que aprender a nadar de nuevo en una piscina. “A los tres días logré subirme a la tabla. El deporte ha sido un pilar, es lo que me ha ayudado a ser competitiva, a sobreponerme”, dijo la surfista, actual bicampeona de España y subcampeona del mundo de Parasurfing. Su próximo objetivo, el Mundial de California en diciembre. “Si me llama la selección, voy a por el oro. Me queda esa espinita. El surf adaptado está en auge y estamos en la lista para entrar en las Paralimpiadas de 2028”, apuntó.

En su evolución vital, Sarah contó y cuenta con un apoyo fundamental: su familia. “No he ido a psicólogos, la psicología me la han hecho mis padres. Ellos me empujaron a hacer un deporte cuando estaba aún en el hospital. Yo pensaba que se reían de mí. Mi madre me dijo: ¿Es que Stephen Hawking es un inútil? Y mi padre ha luchado mucho, se levanta de madrugada para escribir cosas para la administración, los fines de semana… Ha sido clave para conseguir todo lo que hemos conseguido. Sin él, no habría sido posible”, apuntó la deportista, patrocinada por la Diputación Provincial de Málaga, entre otras entidades que se han sumado al movimiento ‘Somos tu ola’.

Sarah Almagro durante su intervención La Opinión

Igualdad y educación: la generación de cristal

La charla de Sarah Almagro, que cursa cuarto curso de Derecho, tuvo también tintes reivindicativos en materias como la igualdad y la educación. “Tener una rampa, facilidades, que la gente acceda a los sitios sin pedir ayuda… Eso es adaptación, inclusión. No solo me dificulta a mí, sino a una persona mayor que tiene sobrepeso y va en silla de ruedas. Ni los pasos de cebra tienen rebajados los bordillos. Lo que consigues es que esa gente no salga a la calle, la calle no está adaptada. Y no sólo hay barreras arquitectónicas, también de personas”, desarrolló, para continuar: “Hay que educar en diversidad. Y eso facilita que tu hijo no incurra en hacer bullying a gente que es distinta. Yo estoy encantada de explicar qué me ha pasado y que se puede tener una vida, aunque hay gente que pregunta barbaridades. Hay mucha generación de cristal. Como decía Casillas en un tuit, ‘vive, cojones’. ¡Hay que vivir!”.

“Hay muchas frases hechas: ‘Va súper ciego’, ‘es más fácil pillar a un mentiroso que a un cojo’. Hay que normalizar, hay gente que no me saludaba con la mano porque yo no tengo. Creo que no hay que tener miedo. En mi casa gente ha dicho cosas increíbles y todos nos hemos reído”, siguió la surfista, que tiró en varios momentos del humor negro que le caracteriza para normalizar situaciones: “Antes que lo haga otro, me adelanto yo”. Porque no faltó el humor, tampoco desde el público que intervino activamente en la charla, entre ellos el cómico malagueño Tomás García, que sacó las carcajadas de los presentes con una ocurrente pregunta: “¿Cuáles imponen más las olas de California o las del Melillero?”. 

En una charla entusiasta y optimista no todo fueron risas: “Hoy no tengo las prótesis de las manos. Las máquinas son máquinas, a veces fallan, y mis prótesis están de camino a Alemania. Y, aunque esté aquí contando bromas y demás, estoy muy fastidiada por la independencia que me dan. Qué haces, ¿dejas de hacer tu vida, de venir aquí, de ir a clase? A problemas, soluciones: si necesito que alguien me ayude a vestir o ir al baño, me van a ayudar. Ya sé lo que tengo que hacer en lugar de recrearme en el problema. Relativizar”. También hubo referencia a uno de los retos que persigue junto a su familia, la creación de un centro de referencia para amputados en Andalucía: “Las puertas están tocadas, la Junta ha mostrado interés. Lo que buscamos es que en un mismo centro se recojan las distintas necesidades desde pre amputación, amputación y post amputación: necesidades psicológicas, médicas, de tratamiento, de prevención, de rehabilitación… Que todo sea en un mismo lugar único”.

Sarah Almagro junto a Martín Bazaga La Opinión

Su encuentro con el pequeño Martín Bazaga y la sorpresa de ‘Gallo’

La charla contó con numerosas sorpresas. Especialmente emotivo fue el encuentro que Sarah tuvo con Martín Bazaga, un joven de once años amputado de una pierna y que juega en el Fuengirola Rugby Club. El pequeño asistió al acto junto a su familia y también emocionó a los presentes con sus edificantes palabras. Igualmente intervino vía telefónica Aitor Francesena ‘Gallo’, surfista invidente bicampeón del mundo que es uno de los grandes referentes de Sarah Almagro. La conversación entre ambos fue espontánea y divertida. Hubo tiempo para la proyección de un vídeo con los momentos más conmovedores de Almagro aprendiendo a surfear que fue audiodescrito para los invidentes de la sala, en la que estaban miembros del colectivo de la Fundación ONCE en Málaga, de la Asociación AMDDA (Asociación Malagueña por la Diversidad y el Deporte Adaptado), o del Club Espíritu Deportivo, entre otros. Al final del acto de repartieron las famosas ‘pulsaras’ y se le hizo entrega a la deportista de una biznaga de agradecimiento desde la APDM.

‘El deporte va por barrios’, impulsado por la Asociación de Periodistas Deportivos de Málaga con el patrocinio de Fundación La Caixa y la colaboración de la Diputación Provincial de Málaga, se desarrolla mensualmente en barrios de la capital durante 2022 mediante charlas entre un deportista profesional y un periodista asociado de la APDM con un denominador común: la inclusión a través del deporte y el fomento de valores positivos ligados a la práctica deportiva.