Xavi y todo el barcelonismo pedían una reacción al equipo tras el mal juego de los últimos partidos. Decía el técnico azulgrana que el encuentro ante el Oporto no debía servir solo para obtener la clasificación matemática para los octavos de la final de la Champions. También debía significar un punto de inflexión, un cambio de dinámica ante lo que viene en la Liga, las visitas del Atlético de Madrid y el Girona, dos equipos que ahora mismo están por delante en la clasificación. Los objetivos se han cumplido a medias. Triunfo con goles de los Joaos y pase conseguido con la primera plaza de grupo no matemática pero sí virtual. Por lo que respecta al juego, mala primera media hora y mejora evidente en la segunda mitad.

Ante un partido tan importante, Xavi ha decidido tirar de experiencia y veteranía, sacrificando a jóvenes como Lamine, Fermín y Balde y a otros futbolistas que jugaron en Vallecas el pasado sábado como Christensen, Oriol Romeu y Ferran Torres. Sí ha repetido Iñaki Peña, único canterano en el once titular, en la portería cubriendo la baja de Ter Stegen por una lumbalgia.

La apuesta por las 'vacas sagradas', sin embargo, no ha dado sus frutos en la primera media hora de juego, en la que se ha seguido viendo un equipo perdido por el campo, falto de ideas, con la mayoría de jugadores estáticos y sin ofrecer líneas de pase al compañero. Sacar el balón desde atrás ha sido poco menos que un castigo para los jugadores del Barça. Una conducción de Frenkie de Jong y algún cambio de orientación como escasas soluciones a un problema evidente de juego.

Y así han ido llegando los nervios, las recriminaciones entre jugadores y las oportunidades para el Oporto. Ha avisado en un centro lateral que ha acabado en gol de Taremi anulado por fuera de juego. Iñaki Peña se ha lucido poco después a un disparo de Galeno. Y a la tercera, ha llegado el gol del otro Pepe, el que no jugó en el Real Madrid. El jugador del Oporto ha adelantado a los suyos aprovechando el rechace de Iñaki Peña a otro disparo de Taremi ante la pasividad de la defensa azulgrana.

Los nervios, con el gol portugués, se han multiplicado por tres en el equipo y en la grada. Por suerte, el Barça ha logrado igualar el marcador a los dos minutos en una acción individual de Joao Cancelo. Formado en la cantera del Benfica, el portugués no ha tenido piedad de sus compatriotas. El gol ha tranquilizado unos minutos al Barça, que ha desaprovechado dos buenas oportunidades para adelantarse. Una de Joao Félix tras contragolpe de Raphinha y una doble de Pedri y el propio Raphinha tras error del portero del Oporto.

La puesta en escena del Barça en la segunda mitad ha sido mucho mejor que en la primera, con un remate al larguero de Joao Félix nada más salir y un par de buenas acciones de Cancelo por la banda izquierda, allá donde más brilló en el Manchester City y donde Xavi lo ha colocado para volver a cerrar con tres centrales.

La insistencia de los dos jugadores portugueses ha dado sus frutos. Un centro de Cancelo cuando se llegaba al primer cuarto de hora de la segunda mitad lo ha convertido en gol el otro Joao, Joao Félix, con un toque suave con la derecha. Ponía fin a una sequía que duraba desde el 19 de septiembre cuando le hizo dos goles al Amberes.

En la última media hora, el Barça ha tenido oportunidades para cerrar el partido, como también las ha tenido el Oporto para empatar, teniendo que aparecer un gran Iñaki Peña ante la falta de recursos de sus compañeros para lograr posesiones largas. Ha sido clave el alicantino para que los de Xavi lograsen una victoria que se ha cobrado un lesionado en la figura de Cancelo, uno de los mejores hombres sobre el campo.