De Málaga a Fuengirola: distintas formas de vivir la Costa del Sol
Entre la vida urbana de Málaga, los enclaves residenciales de Benalmádena y el carácter mediterráneo de Fuengirola, el litoral ofrece alternativas para quienes buscan mar, servicios, tranquilidad y espacio
Salón-comedor de la promoción Doña Rafaela en Fuengirola. / GILMAR
La calidad de vida es uno de los grandes atractivos de este tramo del litoral malagueño. Combinar playa y ciudad, contar con servicios cercanos o elegir entre entornos urbanos y áreas residenciales más tranquilas ha dado lugar a una realidad especialmente diversa.
Hay familias que buscan viviendas amplias y tranquilidad, compradores que quieren tener el mar cerca, quienes valoran hacer su vida cotidiana a pie y quienes buscan una segunda residencia bien comunicada. Junto a ellos, existe una demanda de viviendas de gama alta donde pesan la privacidad, las vistas y los espacios exteriores.
Málaga capital, Benalmádena y Fuengirola reflejan bien esas diferencias. La primera combina las ventajas de una gran ciudad con barrios residenciales junto al litoral; Benalmádena reúne costa, núcleos tradicionales y zonas elevadas con vistas; y Fuengirola destaca por un modelo urbano compacto en el que playa y servicios quedan integrados en la vida diaria.
Los precios dibujan un abanico igualmente amplio. En Fuengirola todavía es posible encontrar promociones de obra nueva con precios inferiores a 300.000 euros, mientras que barrios de Málaga como El Limonar se sitúan claramente en el segmento residencial de alto nivel.
Para Alejandro Soriano, director de la oficina de Gilmar en Benalmádena, esta convivencia de perfiles es una de las singularidades de la zona. «El comprador que busca vivir en el centro de Fuengirola responde a unas prioridades muy distintas de quien valora amplitud, vistas y zonas comunes en Santángelo, o de quien se dirige a segmentos de mayor valor en áreas como Higuerón, La Capellanía o El Limonar».
Gilmar trabaja sobre esa diversidad y comercializa viviendas y promociones de obra nueva para los diferentes perfiles. «En obra nueva, por ejemplo, tenemos Doña Rafaela, en Fuengirola, con viviendas desde 258.750 euros más IVA, pero también tenemos Be Grand El Limonar, en Málaga capital, desde 915.000 euros», explica Soriano.
Málaga, ciudad y calidad residencial
La evolución de Málaga ha ampliado las formas de vivir en la capital. Junto al centro urbano, determinadas zonas mantienen una identidad residencial basada en la tranquilidad, la proximidad al mar y viviendas de mayores dimensiones.
El Limonar es uno de los ejemplos más reconocibles. Su carácter residencial, sus villas históricas y su cercanía al centro y al litoral lo han consolidado como una zona de vivienda de alto nivel.
En este entorno se encuentra Be Grand El Limonar, formada por 18 viviendas de uno a cuatro dormitorios distribuidas en cinco edificios, algunos históricos y rehabilitados. Con precios desde 915.000 euros, incorpora piscinas con vistas panorámicas, gimnasio, rooftop, zona social y espacios exteriores.
Benalmádena, varias formas de vivir
Benalmádena resume especialmente bien la diversidad del entorno. Benalmádena Costa está vinculada al litoral y a la segunda residencia; Arroyo de la Miel presenta un carácter más urbano; mientras que Benalmádena Pueblo conserva un entorno más tranquilo y una identidad propia.
A ellos se suman áreas como Higuerón, La Capellanía, Torrequebrada o Santángelo, donde adquieren mayor protagonismo las vistas, las terrazas y la amplitud de las viviendas.
De ahí que la especialización y el conocimiento de la zona sean tan importantes a la hora de comprar o vender una vivienda. «Por eso nuestro análisis no se limita a una división por municipios», señala Soriano. «Trabajamos también con una segmentación por tipología de demanda y por posicionamiento de cada zona».
Uno de los enclaves que más está evolucionando es Santángelo. «Estamos viendo viviendas de mayor superficie, espacios exteriores más generosos y mejores prestaciones, lo que está reforzando el posicionamiento residencial de la zona», explica Soriano.
Gilmar prepara allí la comercialización de una nueva promoción. Sin desvelar demasiado nos cuentan que será un proyecto boutique de 30 viviendas de dos y tres dormitorios, con predominio de las unidades de tres habitaciones y especial protagonismo de terrazas y espacios exteriores.
«Estamos a punto de sacar al mercado una promoción preciosa en Santángelo que refleja muy bien hacia dónde está evolucionando la zona», adelanta Soriano. «Está pensada para quien busca más metros, tranquilidad, vistas y calidad residencial sin entrar necesariamente en el lujo más alto».
Fuengirola y una vida que se hace a pie
Fuengirola representa una realidad diferente. Su paseo marítimo, la concentración de servicios, el comercio y la restauración hacen que la proximidad y la vida a pie formen parte de su atractivo.
En un municipio consolidado, encontrar obra nueva céntrica resulta cada vez más difícil, especialmente si se busca cercanía al mar y precios por debajo de los 300.000 euros.
En ese contexto se sitúa Doña Rafaela, también comercializada por Gilmar. La promoción cuenta con 14 viviendas, todas de dos dormitorios, y se encuentra a unos 650 metros del mar. Sus precios parten de 258.750 euros más IVA.
«Doña Rafaela responde a una demanda que cada vez resulta más difícil de atender en Fuengirola: compradores que quieren estrenar vivienda, permanecer en el centro y disfrutar de la proximidad del mar pero que tienen un presupuesto medio», explica Soriano.
De Málaga a Fuengirola, la distancia es corta, pero las formas de vivir cambian notablemente. Ciudad, playa, barrios tradicionales, urbanizaciones con vistas y enclaves residenciales tranquilos conviven en un territorio capaz de responder a necesidades y presupuestos muy distintos.