El presidente de Unicaja Banco, Manuel Azuaga, ha comentado este miércoles durante la junta de accionistas extraordinaria en la que se ha autorizado la fusión con Liberbank que la operación supone un "hito crucial y trascendental" para la entidad, y ha confiado en que ésta pueda quedar materializada a partir de inicios del segundo semestre, una vez reciba las preceptivas autorizaciones administrativas por parte de las autoridades españolas y europeas. Azuaga ha afirmado que afrontan el proyecto, del que saldrá el quinto banco español en volumen de activos, con "ilusión y confianza" en un modelo de negocio "sostenible" que, hasta la fecha, se ha demostrado "altamente capacitado" para generar resultados y mantener "una reforzada posición de solvencia, una holgada situación de liquidez y unos elevados niveles de cobertura".

El máximo responsable del banco malagueño, que será el presidente ejecutivo de esta nueva Unicaja, ha afirmado que se mantendrá una "rigurosa política de contención y control de costes" y ha añadido que tras la absorción de Liberbank, el banco fusionado "ofrecerá coninuidad y protección de los valores y cultura" de la institución, "fuerte y modélica en tantos aspectos gracias también a su equipo humano". Azuaga ha querido destacar el papel que jugarán los trabajadores procedentes de los dos bancos para "garantizar el éxito de un proyecto que, busca "propiciar el crecimiento con un mejor servicio para todas las partes interesadas".

Ha recordado que la integración permitirá alumbrar un banco "con capacidad para superar los numerosos retos internos y externos, con un posicionamiento destacado en ratios de solvencia y liquidez" que contribuirán a mejorar sus niveles de eficacia y renatibilidad. Lo hará a partir de una "sólida base de clientes, diversificada tanto por sectores como geográficamente" y con el objetivo de mejorar la oferta de productos y servicios. "Es una gran oportunidad de valor para accionistas y clientes", ha destacado.

"Somos conscientes del riesgo de ejecución que supone un proyecto de estas características, especialmente en el contexto en el que nos encontramos, pero Unicaja Banco, y también Liberbank, cuentan con una amplia experiencia previa en la realización de forma eficaz de integraciones de entidades con similares modelos de negocio de banca de proximidad, y con la voluntad de mantener la cercanía y la confianza en el servicio a los clientes como parte de la filosofía compartida por ambas entidades", ha señalado ante los accionistas.

A la junta extraordinaria, que ha empezado a las diez de la mañana y ha durado alrededor de una hora, han asistido 304 accionistas titulares de 1.179 millones de euros en acciones, que representan el 74,69% del capital social de la entidad y que han aprobado todas las propuestas presentadas por el consejo de cara a la fusión con Liberbank. 

Por su parte, los accionistas de Liberbank han aprobado también este miércoles la fusión de la entidad con Unicaja Banco, lo que permitirá crear el quinto banco de España, con unos activos superiores a los 113.000 millones de euros, presencia en el 80 % del país y más de 4,5 millones de clientes. Apenas han bastado 40 minutos para que la junta de Liberbank haya dado luz verde a la operación, que prevé mejorar la rentabilidad gracias a unas sinergias de costes brutos estimadas en 192 millones de euros anuales, de forma plena a partir de 2023.

A partir de ahora, sólo queda que ésta reciba el plácet de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, el Banco de España y el BCE, la Comisión Nacional del Mercados de Valores, la Dirección General de Seguros y el Ministerio de Asuntos Económicos. La operación se realizará con la absorción de Liberbank por parte de Unicaja Banco, con la disolución de la primera y la transmisión de todo su patrimonio al banco malagueño, que adquirirá todos sus derechos y obligaciones.

Azuaga, durante la junta de accionistas de Unicaja Banco, ha recordado que se realizará una ampliación de capital para atender el canje de acciones con el que se manterializará la fusión y que dejará un reparto de pesos en la fusionada del 59,5% para Unicaja y del 40,5% para Liberbank. El nuevo banco tendrá la denominación comercial Unicaja Banco y su sede social en Málaga. En cuanto al futuro consejo, que estará compuesto por 15 miembros, ha señalado que destacan por su "profesionalidad", todos ellos "de reconocido prestigio y experiencia". Según ha explicado, el esquema de gobernanza de la nueva Unicaja será "más moderno, como corrresponde a una entidad de mayor tamaño y complejidad".

Para Azuaga, este futuro banco aportará valor a los accionistas, mejorará la rentabilidad y optimizará la oferta y la calidad y del servicio a los clientes. También tendrá mayor capacidad para afrontar los retos internos y externos del sector, que requieren "inversiones en tecnología y cambios culturales. Por otro lado, asegura que Unicaja podrá ahora contribuir en mayor medida a la "recuperación económica" del país, muy afectado por el impacto de la pandemia, desde "unos valores compartidos de cercanía al cliente y vinculación con el territorio". Unicaja seguriá siendo un banco fundamentalmente minorista, volcado hacia las familias y las pymes.

El presidente de Unicaja Banco ha respondido durante la asamblea a preguntas de representantes laborales de Suma+t, Cesica y Comisiones Obreras, que han solicitado que la integración se haga a nivel de plantilla desde un modelo de consenso, y "sin medidas traumáticas". Azuaga ha respondido recordando que ya en diciembre, cuando los consejos alcanzaron el acuerdo de intetgración, y en el propio proyecto de fusión, se dijo que todas las decisiones que afecten a la plantilla se harán conforme a la normativa establecida, "respetando los procedimientos legales y especialmente los relativos a los derechos de información y consulta de los derechos de los trabajadores".

"Puedo asegurarles que las cuestiones relativas a la plantilla se analizarán con el rigor y la seriedad que se requiere, como siempre hemos actuado, y dando cumplimiento a la normativa y con el mayor acuerdo posible entre las partes", ha dicho. La integración entre Unicaja y Liberbank tendrá un impacto de reducción en empleo y red de oficinas, aunque todavía no se saben las cifras. Ambos bancos esperan que sea reducido ya que el solapamiento de actividad entre ambos es pequeño.

El representante de Suma+t ha manifestado su confianza en la implicación de Azuaga con la plantilla y le dio un «voto de confianza», resaltando la importancia de «navegar en la misma dirección, avanzando y creciendo», al tiempo que pidió al banco que siga apostando por su modelo de gestión «y no por el de Liberbank». Por su parte, los representantes de Cesica y CCOO apoyaron la fusión y mostraron su confianza en que el futuro laboral sea «consensuado y sin medidas traumáticas».

Una operación "adecuada" en un contexto de gran presión en el sector

"Esta fusión encaja con la visión estratégica del banco como alternativa adecuada para afrontar los retos y exigencias derivados de un contexto económico-financiero que está generando una presión sin precedentes para la rentabilidad del sector y para la consecución de los objetivos financieros, exigencias que se han visto acentuadas por los efectos de la pandemia", ha apuntado en su discurso. El proyecto, a su juicio, presenta como principales ventajas "la alineación con los objetivos corporativos, la consecución de un posicionamiento relevante en el panorama nacional, compatible con el mantenimiento de la vinculación territorial, y el incremento de la capacidad para generar sinergias".

Azuaga ha destacado, en la fundamentación económica del proyecto de fusión, que el banco malagueño ha desarrollado su actividad con una serie de "retos e incertidumbres", principalmente en el ámbito de la rentabilidad, acentuados por la pandemia, en un marco que se caracteriza por "la persistencia de unos tipos de interés ultrarreducidos, un intenso avance de la digitalización en un corto espacio de tiempo, unas crecientes exigencias regulatorias y un proceso de consolidación dentro del sistema financiero español". Ha aludido también aun sistema en el que "se han alterado los esquemas de competencia a raíz de la participación de nuevos agentes con perfil tecnológico y al que se ha incorporado de lleno la perspectiva de las finanzas sostenibles".

Al margen de las tensiones sobre las cuentas de resultados por el contexto descrito, el presidente de Unicaja Banco ha citado también la transformación del sector, con el incremento del tamaño medio de las entidades en España, los ajustes al modelo de negocio para impulsar el crecimiento de los ingresos, el rediseño del modelo de relación con el cliente, los nuevos modelos operativos y tecnológicos más flexibles, eficientes y resilientes, o la activación de nuevos esquemas de trabajo y de gestión del talento. "Tampoco podemos olvidar la posible incidencia para el sector de un proyecto clave como es el del euro digital", ha afirmado.

Por ello, consciente de la necesidad de adaptación al cambio que ahora se manifiesta de forma tan pronunciada en los paradigmas económicos, tecnológicos y sociales, Azuaga ha explicado que Unicaja Banco no ha cesado en la búsqueda de "palancas de carácter estructural" para posicionarse adecuadamente y competir en el nuevo entorno.

Así, pese a sus fortalezas y su trayectoria de solvencia y estabilidad, el banco malagueño trata de aumentar su negocio rentable, pero siempre manteniendo la "cultura de prudencia" que ha caracterizado a la entidad, ya desde su anterior etapa como caja de ahorros. En esa tesitura se fija la absorción de Liberbank, por entener que era una opción que "encajaba con la visión estratégica de Unicaja Banco y con su aspiración de mejora del posicionamiento competitivo de la entidad". 

La fusionada sumará más de 4,5 millones de clientes y tendrá un limitado solapamiento de redes y una destacada presencia en los territorios de origen para mantener la filosofía de Unicaja Banco que Azuaga ha resumido en "un negocio de proximidad, orientado a las familias y a las pequeñas y medianas empresas, desarrollado de manera eficaz, eficiente y rentable, dentro de unos niveles tolerables de riesgo, y con una perspectiva de responsabilidad social y de sostenibilidad".

La fusión precisará de unos costes de reestructuración de 540 millones (un 70% irá destinado a sufragar el ajuste de plantilla y oficinas) pero generará también un ahorro anual recurrente de 192 millones a partir de 2023. La nueva entidad dispondrá de una "sólida posición de capital" para hacer frente a esos costes de reestructuración y ajustes financieros previstos, estimando alcanzar un nivel de CET1 "fully loaded" del 12,5%, de los más elevados entre las entidades cotizadas, manteniendo un margen amplio sobre el nivel exigido regulatoriamente y que se prevé aumentar a raíz de la migración a modelos avanzados de capital, una vez se reciban las correspondientes autorizaciones del BCE.

Con este integración, la nueva Unicaja Banco presentará "mejores prácticas en gestión de riesgos y mayor capacidad para absorber el impacto de la pandemia del Covid-19", ya que el modelo de negocio permitirá "amortiguar la incidencia de un escenario macro deteriorado por la pandemia, partiendo con una reforzada posición de liquidez y solvencia". Azuaga ha recordado además los elevados niveles de cobertura de activos improductivos (NPAs), del 69%, y la reducida tasa de morosidad (3,6%), ambos datos entre los mejores de lss entidades cotizadas. Se mejora también en la capacidad de realización de emisiones, para cumplir con los requisitos MREL, debido a las mejores condiciones de emisión y a la mejor percepción de los inversores.