La subida a Gibralfaro desde la calle Ferrándiz hacia el paseo Calvo Sotelo ha sido históricamente un punto de conflicto en el tráfico de la capital debido a la estrecha curva en la que se ven obligados a maniobrar autobuses y camiones, además del escaso espacio existente para el peatón.

La Gerencia de Urbanismo y el Distrito Centro buscan acabar con estos problemas con la ampliación de la calzada y la adecuación de una acera accesible para los viandantes a través de una obra compleja e históricamente demandada por los vecinos del entorno. Los primeros movimientos en la esquina con el paseo Salvador Rueda empezaron hace unos días y los concejales de Urbanismo y distrito 1, Raúl López y Gemma del Corral, las han presentado esta mañana.

En concreto se construirá un muro paralelo al existente que mantendrá la estética del actual y permitirá la ampliación de la calzada hasta los nueve metros para facilitar el tráfico, sobre todo autobuses de línea, turísticos y grandes vehículos que sube a diario al castillo de Gibralfaro. Asimismo, se generará un nuevo acerado más accesible y seguro para los peatones y una escalera que conectará con el Camino Nuevo, es decir, el paseo de Salvador Rueda.

"Vamos a recrear la imagen que hoy tenemos en el muro preexistente. Vamos a hacer un muro paralelo y le vamos a dar una forma parecida para que no solo se mejore la seguridad vial sino que se reproduzca también la estética que tenemos a día de hoy", ha subrayado el concejal de Urbanismo, Raúl López.

Obras en la curva del paseo Calvo Sotelo. A.I.M.

"Esta es una obra compleja, ha habido que trabajar durante muchísimo tiempo en diferentes alternativas que permitieran tomar la decisión más adecuada para hacer un proyecto de estas características", ha señalado la concejala del distrito Centro, Gemma del Corral.

Las obras tienen un presupuesto de adjudicación de 605.541 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de entre ocho y nueve meses. Los trabajos serán desarrollados por la UTE Actua Infraestructuras SL y Construcciones y Obras Llorente SA.

En cuanto a la afección que pudiera tener las obras en el tráfico en la zona, el concejal de Urbanismo ha explicado que "se va a garantizar la permeabilidad de manera que al final siempre haya un carril al menos de subida o bajada. Si hay cortes puntuales se avisará a los vecinos con tiempo y se harán coordinados con el distrito".

Medidas de saneamiento

Las obras de mejora de accesibilidad y seguridad vial de la subida a Gibralfaro incluyen también una mejora en el saneamiento de la zona, con una red separativa de aguas fecales y pluviales, además de la reposición de la red de telecomunicaciones, así como la dotación de alumbrado público en el nuevo vial proyectado.

"Siempre que se hace una obra en la Gerencia municipal de Urbanismo aprovechamos para mejorar todo el saneamiento, algo que repercute sin lugar a dudas positivamente en la mejora del abastecimiento de agua en los vecinos del entorno", ha destacado Gemma del Corral.