Urbanismo

El calvario de las licencias de obras

Propietarios y arquitectos critican los retrasos de hasta año y medio para conseguir una licencia de obra en la capital, que achacan entre otros factores a la falta de personal y de organización en la Gerencia Municipal de Urbanismo. El Colegio de Arquitectos se ofrece a aplicar en Málaga la fórmula que ya aplica en Marbella de visados realizados por arquitectos

Vista de Málaga.

Vista de Málaga. / Alex Zea

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Su nombre ficticio es Miguel, porque prefiere no dar sus datos pero su caso es real. Este mismo mes de octubre se ha cumplido un año desde que solicitó, en la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU), una licencia de obra menor para un edificio moderno en el Centro, unas antiguas oficinas que quiere convertir en apartamentos para sus hijos. 

«Tengo el visto bueno de la comunidad para hacer la obra pero me dijeron que esto iba para largo. Está todo totalmente colapsado: la persona a cargo de aquello está de baja; se puede dar de baja el señor que tiene la firma pero las firmas no se pueden dar de baja», lamenta. 

Como recuerda Miguel, la obra la tiene pagada pero con tanto retraso, «los materiales han subido». De momento, silencio administrativo. 

¿El caso de Miguel es aislado? Hace seis años, en 2017, La Opinión ya se hizo eco de los retrasos burocráticos en el Centro Histórico. No considera que sea un caso aislado el arquitecto de Miguel, que también prefiere no dar su nombre. 

En su opinión, «Málaga está de moda pero resulta que el freno que tenemos no son los inversores sino el Ayuntamiento», a la vez que subraya que el tiempo actual de espera para obtener una licencia de obra mayor o menor «va desde los 8 a los 12 meses pero en el Centro el retraso puede llegar al año y medio, así que si tienes una inversión de un millón o dos de euros, pues mejor te vas a Córdoba y Sevilla, aunque te cueste trabajo vender después, porque allí tienes garantizada la licencia en dos o tres meses, como ha sido toda la vida en Málaga».

Obras en el palacio de Solesio de calle Granada en 2009.

Obras en el palacio de Solesio de calle Granada en 2009. / Arciniega

El arquitecto comenta que, en 2004, de los informes para licencias de obra mayor en el GMU se encargaban 15 técnicos y ahora «sólo 5, más 2 de reciente incorporación que son formados por estos cinco, lo que incide en el retraso de los expedientes, cuando en Sevilla hay 23 técnicos, en Córdoba, 15 y en Rincón de la Victoria, con 50.000 habitantes, 5 técnicos». La situación en el Centro, señala, es peor por la baja de un técnico no sustituido.

A su juicio, hay que hacer frente a este colapso con tres medidas: «Más personal, una reorganización del personal y un organismo externo, homologado, para revisar proyectos» que aligere el trabajo, «como se informan los expedientes en Madrid o Valencia». 

El arquitecto también considera que ya es hora de eliminar la cita previa impuesta por la pandemia, algo que también retrasa todos los trámites. 

«No sólo afecta a la GMU»

Para el arquitecto malagueño Ángel Asenso, el problema de los retrasos en las tramitaciones «no sólo afecta a la GMU sino también a las administraciones autonómica y estatal». A su juicio, lo peor son los trámites en Medio Ambiente de la Junta, «que retrasa todo, en el mejor de los casos entre 6 y 12 meses». Por eso considera que estamos ante «un problema estructural» y aboga por resolver la situación «con el modelo anglosajón, potenciando las declaraciones responsables y evitando al máximo tramitaciones innecesarias», entre otras medidas. 

En una línea parecida, el arquitecto malagueño Antonio Díaz recuerda que, en el caso del Centro Histórico, al tratarse de un conjunto declarado Bien de Interés Cultural, hay que sumar el pronunciamiento de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, «que tarda como mínimo un año». 

Por eso, cree que el problema es «una carencia de medios brutal», al tiempo que subraya el compromiso de los funcionarios. «No es un tema de incapacidad profesional es que hay la mitad de técnicos de hace 20 años», destaca y resalta que, por garantía jurídica, las tramitaciones han aumentado y en algunos casos, «cargas al promotor inmobiliario con tramitaciones» que antes realizaba el propio Ayuntamiento. «En el fondo se ha generado un proceso administrativo de tal complejidad y garantista pero sin poner lo medios adecuados desde el punto de vista de la administración», argumenta. 

Por su experiencia, la espera para tramitar en el Centro supera con creces el año y medio: «Mi media son 4 ó 5 años»

Colegio de Arquitectos

La nueva decana del Colegio de Arquitectos, Susana Gómez de Lara, manifestó a La Opinión que «parte de los retrasos también vienen por informes sectoriales de Cultura o Medio Ambiente, que retrasan las tramitaciones, aparte de las del Ayuntamiento».  

La decana subrayó que el Colegio de Arquitectos ofrece su ayuda a la Gerencia Municipal de Urbanismo de Málaga, después de una experiencia piloto con el Ayuntamiento de Marbella, por la que el colegio ha suscrito un convenio «desde hace más de un año y nos está dando un buen resultado».

Por este convenio, un técnico del colegio realiza un visado de cualificación urbanística que pagaría el promotor, de esta manera, elabora un informe «totalmente consensuado con el Ayuntamiento de Marbella» y cuando el Consistorio lo recibe, «el trámite es más sencillo» y se ahorra tiempo. 

Para la decana, esta labor de asistencia de los arquitectos «es una herramienta muy útil para los ayuntamientos que se ven con ciertas dificultades por exceso de trabajo».

Susana Gómez de Lara remarcó que esta tarea «no es ajena a nosotros» sino «nuestra función natural y tenemos técnicos muy capacitados para presentar todo en tiempo y forma». 

Respuesta de Urbanismo

Fuentes municipales declararon a este diario que la Gerencia Municipal de Urbanismo está «finalizando una auditoría para incorporar todos aquellos ajustes que sean precisos para mejorar la atención y gestión de los trámites de la ciudadanía con este organismo».