Economía

Más de 57.000 parados de Málaga afrontan la Navidad con todas las prestaciones agotadas

El 43% de los desempleados de la provincia no percibe ningún tipo de ayuda, un fenómeno asociado al paro de larga duración 

La cifra de parados de difícil reciclaje profesional ha bajado algo sobre años anteriores, pero sigue enquistada

Un grupo de personas hacen cola para ser atendidos en una Oficina del Servicio Andaluz de Empleo.

Un grupo de personas hacen cola para ser atendidos en una Oficina del Servicio Andaluz de Empleo. / JON NAZCA/REUTERS

José Vicente Rodríguez

José Vicente Rodríguez

La cifra de parados en la provincia de Málaga ha bajado de forma significativa en los últimos años, pero eso no excluye que los niveles de desempleo y sus consecuencias sociales sigan siendo muy inquietantes. Así, más de 57.000 parados (un 43% de los 132.610 que hay en la actualidad) no cuentan con ningún tipo de prestación, ya sea por haberlas agotado tras haber perdido en su día el empleo o, en otros casos, por no haber tenido todavía ningún trabajo y, por tanto, por no haber generado ese derecho.

Según los últimos datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, hay unos 75.500 malagueños (un 57% del total) que sí están cobrando alguna ayuda (prestación contributiva, subsidio, renta activa de inserción, programas de activación de empleo o ayuda agraria), lo que sitúa al resto ya sin ingresos de este tipo en una época, por otro lado, clave para el consumo de los hogares como la Navidad.

Pese a este dato, las cifras de parados sin coberturas se han atenuado en relación a las que se llegaron a alcanzar en otros momentos económicamente más duros.

Así, en el ejercicio de 2013 (cuando se estaba en lo más duro de la crisis económica) había por estas fechas más de 200.000 personas sin trabajo en las colas de las oficinas de empleo en la provincia de Málaga, y de ellos, más de 102.000 desempleados encararon las fiestas navideñas sin ninguna prestación. Y en el año 2019, por citar el instante previo al estallido de la pandemia, el número de parados era de casi 150.000 y, de esa cifra, más de 81.000 con cobraban ninguna clase de subsidio.

El mapa de las prestaciones

El mapa de las ayudas por causa de desempleo está integrado, en primer lugar, por la prestación contributiva, que actualmente perciben casi 29.500 malagueños. Para acceder a ella (además de estar inscrito como demandante de empleo en el servicio público de empleo, buscando empleo de forma activa y dispuesto a aceptar empleos adecuados) hay que tener acumuladas unas cotizaciones como mínimo de 12 meses (360 días) en los seis años anteriores a quedarse en paro. La prestación, que se cobra durante un máximo de dos años, decrece conforme pasan los meses. Durante los primeros seis meses se cobra el 70% de la base reguladora. A partir del séptimo mes, sólo el 50%. La cuantía media de la prestación contributiva percibida por los parados beneficiarios en Málaga es de 965,6 euros al mes.

El siguiente escalón son los subsidios por desempleo. El Estado da esta ayuda a los parados sin prestación contributiva por no haber cotizado lo suficiente o porque la agotaron y siguen sin trabajo. Está la ayuda familiar, el subsidio por insuficiencia de cotización, el de mayores de 45 años o el de mayores de 52 años. En Málaga, todos estos subsidios los cobran más de 35.500 personas, y la cuantía ronda los 480 euros al mes. Además, hay que sumar los subsidios eventuales agrarios que perciben 5.739 malagueños.

Luego está la renta activa de inserción (RAI), una ayuda extraordinaria para desempleados mayores de 45 años que han agotado el paro y los subsidios, víctimas de violencia de género/doméstica, emigrantes retornados o discapacitados del 33% en paro de larga duración. La prestación (este año está en 480 euros al mes) se puede cobrar en periodos de once meses, pudiendo ser solicitada por una misma persona, como máximo, tres veces. Es decir, se cobra durante once meses y, a continuación, se estaría un año sin percibir, antes de poder ser solicitada de nuevo. En Málaga la reciben 4.790 personas.

El fantasma del paro crónico

Las personas que no perciben prestaciones están asociadas fundamentalmente al fenómeno del paro de larga duración. Este colectivo, integrado por personas que llevan más de un año buscando empleo sin éxito, suele incluir a grupos que encuentran mayores dificultades de reinserción laboral, caso de los mayores de 45 años. El volumen de parados de larga duración es ahora mismo de 55.305 personas, un 42% menos que el que llegó a haber hace diez años, en la época más dura de la crisis (cuando se alcanzaron más de 95.200).

En todo caso, su peso porcentual sobre el volumen total de parados no baja, lo que revela los enormes problemas de estas personas para reengancharse al mercado de trabajo. En concreto, los que llevan más de un año buscando empleo sin encontrarlo suponen el 41% del total de desempleados, una tasa similar a la que se registraba en 2013, el año más agudo de la crisis.

Los sindicatos CCOO y UGT de Málaga vienen alertando desde hace años de que, pese a la fuerte actividad económica, hay una parte muy significativa de la población parada que tiene muy complicado volver a trabajar. Lo cierto es que la provincia, incluso en sus mejores momentos de crecimiento, no logra bajar de los 50.000 desempleados de larga duración, en un paro que amenaza con ser «crónico».

La secretaria general de UGT Málaga, Soledad Ruiz, reclamaba hace unos días a la Junta de Andalucía que utilice los fondos europeos extraordinarios para diseñar un plan de empleo que palíe esa situación y ofrezca recualificación a los desempleados de larga duración, «que llevan ya mucho tiempo en esta provincia sin que se le dé respuesta».