Málaga. 30-10-2022

Sala María Cristina

  • Director: Santiago de la Riva.
  • Programa: Obras de: A. Pärt, D. Popper, E. Bloch, W. Thomas-Mifune y H. Villa-Lobos.


El tercero de los programas del IV Festival del Violonchelo llegaba este sábado al escenario de la Sala María Cristina con el recuerdo del arquero Paolo Pamiro en el espíritu del concierto y como ha venido sucediendo en los dos encuentros anteriores de esta última edición la respuesta de los aficionados han compensado los esfuerzos de Alejandro Martínez y Virgilio Meléndez directores de este festival que retoma así su actividad tras el parón de la pandemia con la misma ambición y altura de las ediciones anteriores.

La singularidad de la obra del estonio A. Pärt fue la encargada de abrir el concierto con una partitura del año setenta y siete, Frates. La página resume el sentido místico que desde los años sesenta distinguen la obra del compositor. Articulada en un sólo tiempo recurre a la figura del tema y variaciones en evolución ascendente como una plegaria que serviría de homenaje al maestro Pamiro.

Escrita para conjunto orquestal la Polonesa de concierto op.14 de D. Popper en arreglo para conjunto de violonchelos destaca por su irradiante vivacidad y muy especialmente el nutrido número de técnicas que hablan de un profundo conocimiento de las entrañas del violonchelo. Los maestros E. Cames, J. Bouche, C. Jiménez, B. González y J. Sanz asumieron la parte solista alternando párrafos que permitió apreciar las sonoridades de sus respectivos instrumentos y enriquecer más aún si cabe los tornasolados de la obra..

Flamante tercer premio del Concurso Internacional Johann Friedrich Dotzauer de Dresde el cello de Álvaro Lozano protagonizó la parte solista de Prayer de E. Bloch retornando en diálogo y espíritu a la página de A. Pärt y en la que el estilo apegado a la forma imprime en la partitura una riqueza neoclasicista que en el arco de Lozano hablaba de madurez técnica y artística de este incipiente solista.

A pesar de las influencias germanas, en lo formal, de la obra de P. I. Tchaikovsky junto al rico caudal temático eslavo encuentran en el Andante del Cuarteto para cuerdas op. 11 singularizan también la producción del compositor ruso ofreciendo en los chelos protagonistas de este concierto un amplio espacio para la expresión dado el irresistible tono íntimo, emocionado y lírico que destila el movimiento, si a ello se une la factura de los intérpretes cabe hablar de una lectura atenta a los detalles, de buscados equilibrios y conmovedor en lo interpretativo.

H. Villa-Lobos es otro de los ejemplos de varias generaciones de compositores americanos que encuentran en la tradición y el folklore un motivo de creación como ocurriera en el viejo continente. Sus Bachianas Brasileiras son una prueba de esta afirmación que sirven además para apreciar la evolución lingüística del compositor brasileño ya que la redacción de estas suites se alargaría por más de quince años. Virgilio Meléndez asumiría el papel solista y concertino en la versión de la Bachiana número 5 que contó con la madura participación vocal de la soprano Inés Ballesteros conformando un dúo en la que ambos solistas establecerán delicados diálogos.. Destacar el equilibrio entre emisión, fraseo y articulación de I. Ballesteros especialmente en las agilidades de Dança.

Cerraba oficialmente el concierto la Bachiana número 1 y que fue dedicada por Villa-Lobos a Pau Casals es obvio por tanto que la variedad técnica pero también interpretativa adquieran especial singularidad en la partitura. Articulada en tres secciones el carácter contrastante vuelve a aflorar entre los tiempos destacando especialmente la fuga de cierre otro de los grandes momentos de este programa de clausura que mira ya hacia una nueva edición.