15 de noviembre de 2020
15.11.2020
La Opinión de Málaga

Mucho ánimo a todos

15.11.2020 | 05:00
Mucho ánimo a todos

La cosa se pone fea. El bicho está desatado. Hay más contagios que nunca. Los hospitales llevan días preparándose para que no llegue el colapso. Siguen muriéndose personas, sobre todo nuestros mayores. La Junta de Andalucía ha tomado medidas para intentar controlar la pandemia. Sin duda, la mejor medida es el confinamiento total pero todos sabemos que la economía no resistiría eso una segunda vez. Es sin confinamiento y muchos negocios ya han tenido que cerrar y otros muchos están a punto de la quiebra, no quiero ni imaginarme si tenemos que volver a encerrarnos en casa...

Ahora tenemos hora de toque de queda, los comercios, los negocios, la restauración debe cerrar a las 18.00 horas. También hay medidas que afectan al deporte. Supongo que los gobernantes entienden que el deporte es salud y también educación. Por ahora nos siguen permitiendo entrenar, pero no con normalidad. No se permite el desplazamiento entre localidades. Esto afecta a muchos clubes que tienen muchos jugadores inscritos que viven en otras localidades diferentes. En grandes ciudades como Málaga pasa que muchas familias viven en localidades dormitorio muy cercanas a Málaga y eligen hacer baloncesto en clubes de Málaga porque hacen vida en Málaga, incluso estudian en Málaga y solo van a su localidad de residencia a dormir. Habrá muchos chicos y chicas que no puedan hacer baloncesto en estas semanas por este motivo.

Tampoco se permite entrenar a menores de 16 años después de las 18.00 horas. Esto hace que muchos equipos de todos los clubes no puedan entrenar por las tardes. No hay hora de pista para todos...

Podemos discutir todas estas medidas. Podemos poner pegas porque nos afectan. Pero debemos confiar en que los que han tomado estas decisiones las han tomado por algún motivo. Cada vez más pienso que aquí no hay expertos sobre esto que nos ha tocado vivir. Pero estoy convencido de que aquellos que han estudiado y se dedican a la epidemiología, dentro de que también están viviendo esto por primera vez, sabrán más que nosotros.

No debemos perder el tiempo en discutir estas decisiones. No ganamos nada. Tenemos que mantener la calma y readaptarnos. No caer en el desánimo ni mucho menos entregar la toalla. Hay que reinventarse y seguir luchando. Pues si no se puede entrenar por la tarde, entrenaremos los sábados y los domingos por la mañana. Y seguiremos concienciándonos de que es fundamental seguir los protocolos que la Federación nos entregó. Incluso con más seriedad si cabe. Porque ahí está la clave, en la conciencia de cada uno para lograr vencer esta pandemia.

Los niños están siendo un ejemplo en esto. Ellos están sabiendo adaptarse a las circunstancias de una manera sorprendente. ¡Son unos héroes! Y cuanto más pequeños más sorprende su capacidad de adaptación. Nosotros debemos comprender que no es momento de viajar ni de ver a los amigos ni de hacer reuniones. Eso no significa que no podamos disfrutar de la vida. Claro que debemos hacerlo, pero de otra manera. No me cabe duda de que, cuando llegue la vacuna, la guerra estará ganada. Lo importante es que el número de bajas y los daños a la economía se minimicen lo más posible hasta que llegue ese día. Y hasta entonces solo nos queda nuestra conciencia para vencer la batalla diaria.

Compañeros entrenadores, no desfallezcamos. Sigamos luchando, transmitiendo ánimo y siendo responsables. Usemos el baloncesto para insistir en la concienciación de nuestros jugadores y sus familias. Y entendamos que es importante desinfectar los balones, mantener la distancia de seguridad cuando nos reunimos con el equipo o usar mascarilla. Pero es mucho más importante guardar la cuarentena de 10 días cuando hay algún caso positivo o contacto con algún positivo en nuestro equipo.

Y por supuesto, tenemos que agradecer a los directivos que no abandonan y siguen manteniendo en pie a los clubes con la misma ilusión que cuando había más inscripciones y mejor economía. Y como no, dar las gracias a todas las familias que, a pesar de todo, siguen creyendo que el baloncesto es un actividad básica para la formación de sus hijos. Gracias por la paciencia y mucho ánimo a todos.

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