Las técnicas para refrescar las noches de verano se cuentan por millones: desde duchas de agua fría hasta el aire acondicionado en modo polo norte. Especialmente durante las olas de calor extremo que están afectando a la Península, cada vez buscamos nuevas formas de bajar las temperaturas nocturnas. De esta idea parte el nuevo producto de IKEA: un complemento ideal para refrescarnos durante las horas de sueño. 

Las altas temperaturas influyen en la calidad del sueño, se vuelve más ligero e intermitente y puede costarnos conciliarlo más de lo habitual. Las consecuencias de dormir mal por el calor influyen directamente en nuestro día a día, generándonos irritabilidad, problemas de concentración o jaquecas. 

El origen: humedecer las sábanas para dormir en verano 

Una idea popular para disminuir la temperatura de la habitación en verano y mejorar las horas de sueño es refrescar las sábanas antes de acostarnos. Para ello, se puede introducir una bolsa térmica debajo de la almohada, meter la ropa de cama en el congelador o rociarla con spray.  

El problema principal de este truco es la humedad: al aplicar agua en las sábanas, estas quedarán mojadas, pudiendo generar una sensación desagradable o el crecimiento de bacterias y otros organismos. 

IKEA tiene la solución para refrescar la cama en verano 

El gigante sueco ha resuelto la ecuación con un producto que aúna las dos técnicas para refrescar las sábanas en verano. Se trata de una “almohadilla refrescante” que se puede colocar debajo de la ropa de cama, y que enfría el ambiente durante el tiempo necesario para conciliar el sueño.

REXBEGONIA, la almohadilla refrescante de IKEA 

La almohadilla refrescante de IKEA, REXBEGONIA, es un producto pensado para crear una sensación de frescor en la cama. El objetivo de la almohada de IKEA es facilitar la conciliación del sueño durante los episodios de fiebre o altas temperaturas mientras protege el colchón. 

Rexbegonia, la almohadilla refrescante de Ikea

¿Cómo funciona la almohadilla refrescante? 

REXBEGONIA está fabricada con un material transpirable y absorbente que absorbe la humedad. Al colocarla debajo de la almohada o las sábanas, evita la transpiración y ayuda a crear un entorno fresco y seco. 

Para las noches de calor intenso, hay que introducir la almohadilla de IKEA en el congelador o frigorífico: de esta forma, retendrá el frío y nos bajará la temperatura corporal cuando nos dispongamos a dormir. 

También se puede utilizar sillas, sillones, hamacas y todo tipo de soportes. Se puede lavar en la lavadora (hasta 40 grados) y secar en la secadora. 

¿Cuánto cuesta la almohadilla de IKEA? 

Podemos encontrarla tanto en la tienda online de IKEA como en las tiendas físicas por tan solo 9€.