Crítica de arte

Un arte para la reflexión

Quizás sea necesario repensar el arte como modo de pensamiento más allá de consideraciones demasiado ligadas a lo exclusivamente formal

04.11.2016 | 22:14
Imagen de la exposición de Isabel Rosado.

Puede que sea el momento de desmaterializarlo en busca de espacios de reflexión

01. 'To Breathe–Zone of Zero'
Kimsooja
Comisariado por Fernando Francés
CAC Málaga
Hasta el 8 de enero

El bottari, elemento que utiliza Kimsooja en algunos de sus proyectos –uno de ellos puede verse en la colección permanente del CAC–, es el signo ineludible del nómada, el que siempre está en el camino, el que parece no tener a donde ir, el desterrado. Es un símbolo del movimiento perpetuo, del ir y venir, de los flujos personales, de las crisis migratorias y quizás también el de la reflexión. Me decía un profesor acerca de los griegos algo muy curioso , al menos eso me parecía a mí: que éstos solían reflexionar caminando, siempre en continuo movimiento. Nos recomendaba que leyéramos mientras caminábamos, y yo lo suelo hacer, aunque también reflexiono escuchando música. Para mí es algo natural, me permite conectar con esa parte incontrolada de mi yo, mi inconsciente, y hace emerger pensamientos profundos que me pueden llevar a estados de éxtasis. Esto es algo que también me ocurre después de ver arte. Cuando un trabajo me obsesiona pienso en él, reflexiono, provocando este tipo de sensaciones. Algo así como un arte nómada, destinado al movimiento, a la desterritorialización.

En la versión de Zone of Zero de Kimsooja que nos ha llegado al CAC de Málaga, con setecientos ocho farolillos, da la sensación de que la artista intenta activar ambas estrategias: parece querer decirnos que la recorramos, que le demos vueltas en círculo, que nos movamos. Al mismo tiempo, una música también quiere hacernos entrar en trance, tratando de funcionar como contrapunto de la instalación. Hay que decir que el trabajo de esta artista ha sido visto por todo el mundo. Hablamos de alguien que ha representado a su país en la Bienal de Venecia en 2005, que ha expuesto en centros tan prestigiosos como el MNCARS de Madrid o el Centre Pompidou de París y que es reconocida como la artista coreana más importante del momento. Dejando claro esto, y volviendo a la instalación, el énfasis con que Kimsooja trata de hacernos reflexionar convierte la pieza en algo aparatoso, quizás desbaratando al mismo tiempo aquello que pretendía conseguir: ese espacio de pensamiento que queda oprimido por el exceso de formalismo que lleva consigo. La instalación, con claros tintes minimalistas, se antoja quizás insuficiente para explicar el trabajo conceptual de la artista, quedando como despojada de la tragedia y de la contradicción que existe en el tiempo actual. Resulta ajena a nuestra realidad existente, vacía hasta cierto punto. Los setecientos ocho farolillos, dispuestos en forma de rectángulo, levitan encima de nuestras cabezas, tienen forma de flor de loto y, a diferencia de lo que pueda parecer, no contienen ningún tipo de luz. Esta forma rectangular se asemeja con la pintura de vanguardia –ese guiño al arte minimalista antes mencionado–, al mismo tiempo que se aleja de la forma del mandala, en la que ha sido expuesta anteriormente en lugares como Seúl o Bruselas.

Esta exposición de Kimsooja remarca el interés, que desde hace tiempo parece tener la dirección expositiva del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, por este tipo de arte ajeno con una serie de exposiciones orientadas a mostrar maneras de hacer de aquello que se denominó lo periférico como las de Pascal Marthiné Tayou, Yan Pei Ming, Ai Wei Wei o Adel Abdessemed. Artistas que trabajan en las antípodas con códigos que, en ocasiones, convergen con los nuestros haciendo visibles ese interés de tender puentes entre distintas culturas. Esto también puede apreciarse en el germen del trabajo de Kimsooja, y clara prueba de ello es el video que puede verse en el espacio 5, To Breathe–The Flags, de 2012, donde banderas de distintos países, incluso de aquellos que no son reconocidos como tales, parecen convivir en armonía sin ninguna jerarquía entre ellos.

02. 'The Truth Is Out There'
Isabel Rosado
Comisariado por Carlos Miranda
Sala de exposiciones Facultad de Bellas Artes
Hasta el 18 de noviembre

Después de su primera muestra individual, en la galería de arte de Mahatma Showroom, que se tituló Luz de recorte, la joven artista Isabel Rosado expone en lo que viene siendo escaparate de los más aventajados alumnos de la Facultad de Bellas Artes, su sala de exposiciones. En este caso, nos encontramos con la primera exposición individual de este año orientada a introducir en lo fotográfico nociones tales como lo escultórico, así como la narratividad de las distintas secuencias que aparecen en la escena, es decir, de lo que ocurre en la propia sala de exposiciones. Más propiamente podríamos hablar de la escena de la escena, ya que lo que Rosado construye en sus imágenes son escenografías en las que o todo ha ocurrido o todo está por ocurrir. Es esa suerte de punto cero de la narración que remite al espectador a tratar de desentrañar aquello que se muestra enfrente suya, aunque en esta ocasión, lo que se ve, lleve intrínseco un código que resulta demasiado familiar. Digo esto porque el leitmotiv sobre el que versa toda la construcción narrativa gira en torno a la serie de los años 90 Expediente X, donde los agentes Mulder y Scully tratan de detener una conspiración del gobierno que oculta a la ciudadanía ciertos casos relacionados con sucesos paranormales. Sucesos trágicos o misteriosos que nunca son resueltos en escena pero quizás sí en la mente de los televidentes que la han seguido a lo largo de los años. Es algo que permanece en el ambiente de esta exposición, quizás potenciado por la propia construcción impersonal de las imágenes donde desaparece la presencia humana. Hecho que siempre trae consigo un aspecto turbio e intrigante, lo mismo que la imagen estática. Quizás el hecho de utilizar un referente tan claro como esta serie televisiva dirija demasiado el sentido evitando ese desbordamiento tan necesario del propio hecho artístico. En este sentido, se podría haber potenciado mucho más el juego abstracto con el propio material no haciendo uso de este tipo de narración tan lineal, tratando de quitar coherencia al texto. Resulta atractivo este punto de partida, una reflexión en torno a las posibilidades de la imagen, más allá de lo narrativo, a través de recursos pictóricos, escultóricos y fotográficos que pueden derivar en futuros proyectos interesantes.

@javierbp1984

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine