En primerísima persona

Los dos lados de la página: lo que leen los que escriben

Hace algo más de una semana, las librerías españolas celebraron su día, la jornada en que se reivindicaron como centros culturales de primer orden y prescriptores de placer e imaginación

19.11.2017 | 10:51

Charlamos con ocho creadores malagueños o afincados en la capital sobre su faceta como lectores, visitantes habituales de esos templos de la página impresa - Desde Kafka hasta Robert Louis Stevenson, pasando por Santiago Lorenzo, James Joyce, Julian Barnes, Juan Rulfo
o Stephen King, entre muchos otros, los autores malagueños hablan sobre sus influencias y sus ídolos literarios

"Madame Bovary me dejó noqueado"

José Pablo García (Málaga, 1982) es dibujante de cómics y responsable de algunos de los tebeos mejor valorados (y vendidos) de las últimas temporadas nacionales, como sus adaptaciones de los ensayos de Paul Preston sobre la Guerra Civil (La Guerra Civil Española y La muerte de Guernica) y su particular visión sobre la vida del cantante Joselito.

1. Cowboy Henk, de Seele y Kamagurka. Uno de los mayores exponentes del humor absurdo en el cómic, que combina de manera extraña la elegancia formal de su línea clara y la obscenidad gratuita de sus gags. Una maravilla.

2. Mejor que mencionar algún clásico incontestable voy a reivindicar a Santiago Lorenzo, que es el novelista que más me interesa ahora mismo.

3. Madame Bovary, que no había leído hasta hace un par de meses. Me dejó noqueadito.

4. Tuve mi primera obsesión a los diez años con los cuentos de Edgar Allan Poe, que pillamos en una edición integral mi hermano y yo. Recuerdo releer El retrato oval, El corazón delator y El gato negro infinidad de veces.

5. El libro oficial de La parodia nacional (Ed. La Máscara, 1999), una antología de las mejores letras del programa de televisión que presentaba Constantino Romero.

"No leer best sellers es un placer morboso"

Vicente Luis Mora (Córdoba, 1970) es escritor y crítico literario (www.vicenteluismora.blogspot.com). Exdirector del Instituto Cervantes en Albuquerque y Marrakech. Acaba de publicar Fred Cabeza de Vaca, Premio Torrente Ballester de Novela y editada por Sexto Piso. 

1. En este momento estoy terminando de leer El cerebro, un ensayo de David Eagleman, y releyendo partes del tercer tomo de los Diarios de Ricardo Piglia, ambos editados por Anagrama.

2. Kafka, Virginia Woolf, Borges, Wallace Stevens, Carmen Martín Gaite, Goytisolo, Beckett.

3. En verano releí Pedro Páramo, de Juan Rulfo, que había leído demasiado joven, sin entender por entero su propuesta literaria. Ahora que la comprendo la he repasado tres veces más, absolutamente pasmado, para estudiar a fondo sus procedimientos.

4. Pues serían muchos, cito tres: La isla del tesoro, de Stevenson; El forastero misterioso, de Mark Twain, y Ficciones, de Borges.

5. Encuentro un placer morboso en no leer best-sellers, es droga dura para mí dejar atrás las mesas de novedades donde se agolpan, lanzando una risa cavernosa que suele espantar al resto de la clientela.

"Con la literatura nunca me he sentido culpable"

Guillermo Busutil es escritor, articulista y crítico literario en La Opinión de Málaga y director de la revista Mercurio. En 2012 fue galardonado con el Premio Andalucía de la Crítica por su libro Vidas Prometidas; también ha recibido al Premio de Periodismo de la Universidad y el Ateneo de Málaga, el Relosillas de Artículos Periodísticos, el Nacional de Periodismo Francisco Valdés y el Premio Espacio de Crítica Teatral, entre muchos otros reconocimientos. 

1. Estoy leyendo Viaje a Europa, de Gioacchino Lanza y Salvatore Silvano, y Carta a un joven musulmán, de Omar Sharif Ghobash.

2. Cortazar, Nabokov, Cheever, Virginia Woolf, Fitzgerald, Dostoievski, Dickens, Shakespeare...

3. La vida entera, de Grossman..

4. La Odisea, La isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson; los cuentos de Jack London... Sin ellos no existiría la literatura como viaje, como isla, como épica, como cicatriz.

5. Con la literatura nunca me he sentido culpable. Ni de aislarme de la gente, ni de aprender a vivir dentro de la imaginación ni de robar en mi adolescencia los dos títulos intermedios de El Cuarteto de Alejandría. El primero, Justine, me lo regaló una novia y el último, Clea, la dependienta de la sección de libros de los almacenes en los que robé Balthazar y Mountolive.

"Me pierde la estética del malditismo"

José Luis González Vera (Antequera, 1964) es profesor, escritor y articulista en La Opinión de Málaga. Acaba de lanzar Los naipes sobre el agua. www.joseluisgonzalezvera.com.

1. El hijo de puta sentimental, de Ildefonso Arenas, y Si quieres, puedes quedarte aquí, de Txani Rodríguez.

2. Fernando de Rojas, Quevedo, Rimbaud, Hölderlin, Bukowski, Woody Allen, Odysseas Elytis, Luis Cernuda, T. S. Eliot, Gil de Biedma, Benítez Reyes, José A. Mesa Toré, Carlos Marzal, Vicente Gallego, Juan Manuel Villalba, Luis Landero, Álvaro García, Luis García Montero y Camilo de Ory. Como ve, con varios de ellos me puedo ir de copas y todo.

3. Imperiofobia y leyenda negra: Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio Español, de María Elvira Roca Barea. Este ensayo borra múltiples mentiras sobre el devenir histórico de España. Necesario en estos días tristes que vivimos.

4. Era un niño raro. No podía salir a la calle si antes no le contaba a mi padre un capítulo del Buscón, El Lazarillo u otro clásico que ya había leído con 10 años. Diré Alfanhuí. Aún lloro con el vuelo final de los alcaravanes.

5. Cuando leí Trópico de Capricornio, de Miller, me entregué al onanismo con dedicación exclusiva durante días. Creo que ha sido el autor con el que más he disfrutado, si exceptuamos el cómic de Guido Crepax Valentina. Aquello fue muy fuerte. Luego llegaron los burdeles, el tabaco, las drogas y el alcohol por imitación de mis lecturas. Me pierde la estética del malditismo.

"Como mucho y poco sano por la ansiedad que dan algunas lecturas"

Carlos Sisí (Madrid, 1971) debutó en la literatura con la serie de novelas Los Caminantes, que situaban un apocalipsis zombi en Málaga. Después ha cultivado otros subgéneros del fantástico y derivados en La hora del mar (Premio Minotauro), Panteón y Edén Interrumpido; hasta ha probado con el cómic, con Midnight e Historias con Alma. Acaba de publicar Vienen cuando hace frío (Insólita), en la que sigue explorando los recovecos del horror.

1. El poder del Ahora, de Eckhart Tolle, e Hijos del dios tuerto, de Virginia Pérez de la Puente.

2. Stephen King, J. R. R. Tolkien, Michael Ende, Gabriel García Márquez.
 
3. La Prueba del Cielo, del Dr. Eben Alexander.

4. Ese debió de ser Alicia en el País de las Maravillas, o quizá El Misterio de la Isla, de Tokland.

5. Como. Como mucho. Muchas cosas poco sanas. Creo que es por la ansiedad que transmiten ciertas lecturas, ¿o quizá porque un placer, si doble, dos veces placer?

"Leer sirve para pararnos y dejar los cacharritos"

Isabel Bono (Málaga, 1964)  es poeta y novelista. Su primera narración, Una casa en Bleturge, se hizo con el Premio Café Gijón de Novela.

1. Siempre llevo varios a la vez y leo según el estado de ánimo. Ahora estoy alternando Venus en la concha, de Kilgore Trout; El arte de envejecer, de Schopenhauer, y Obras completas de Félix F. Casanova.

2. Askildsen, Barnes, Beckett, Bobin, Albert Camus, Pedro Casariego Córdoba, Abelardo Castillo, Fernando Luis Chivite, Duras, Fonollosa, José Luis Gallero, Hikmet, Holan, Kafka, Kristof, Vonnegut y Christa Wolf.

3. Nada que temer, de Julian Barnes. Tanto es así que hasta le he enviado una carta para darle las gracias.

4. Mis favoritos de niña eran los atlas y los diccionarios. El virus me lo inoculó a los 7 un cuento troquelado que me hizo llorar y avergonzarme de haber llorado. Pensé que eso sí que era un superpoder. Y escribí mi primer cuento.

5. Leer sirve sobre todo para detenernos, así que jamás me sentiré culpable por leer algo que alguien pueda considerar basura. Tampoco le diría a nadie que sus lecturas no merecen la pena. Si un libro, cualquiera, es capaz de sentarnos, dejar los ca-cha-rri-tos a un lado y hacernos pensar por un rato, cualquiera me vale. Por no escaquearme: disfruté mucho con El bebedor de lágrimas, de Ray Loriga (se supone es para quinceañeras). Ahí lo dejo.

"Ver a mi padre leyendo me inoculó el virus"

Alicia Acosta es licenciada en Psicología, escritora para niños y cuentacuentos. El pequeño pirata Serafín le ha valido el Latino Book Award.

1. Estoy acabando Las Sinsombrero, de Tania Balló; La Vegetariana, de Han Kang, y Ulises, de James Joyce.

2. Creo que me costaría decidirme, son muchos y muchas; por ejemplo, me maravillan Jane Austen y las hermanas Brönte, he leído mucho de ellas. También me encanta Ramón J. Sender, Gloria Fuertes en todos sus ámbitos, tanto para peques como su poesía adulta, Borges, Benedetti, García Márquez...

3. Uno de los que me ha ayudado a comprender y a repensar ha sido Todo se desmorona, de Chinua Achebe, un escritor nigeriano maravilloso que me ha hecho introducirme en la cultura del África subsahariana.

4. Mis padres no tenían todos los recursos que deseaban y en casa no había muchos libros infantiles. Recuerdo una edición infantil de Las mil y una noches que me fascinaba... El virus creo que me lo inoculó la imagen eterna de mi padre leyendo... ¡Maravilloso!

5. Me encanta despertarme muy temprano, antes de que el mundo se ponga en marcha, y salirme al patio (tengo la suerte de vivir en una preciosa casita de la Palma con patio) y sentarme a leer al sol con un té mientras disfruto del silencio, aunque esto me  quite horas de sueño... ¡La lectura es uno de esos grandes placeres sin el que podría vivir!

"Con la edad cada vez son menos los libros que te logran transformar"

Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974) es autor de novelas como El gran imaginador, El sueño del otro y El asesino hipocondríaco y de varios libros de relatos y microrrelatos. Asimismo, colabora con Radio Nacional de España y diversos medios impresos.

1. ¡Daha!: Si mi padre no fuera un asesino yo estaría muerto, del escritor turco Hakan Günday.

2. Poe, Kafka, Borges, Cortázar, Stanis?aw Lem, Kurt Vonnegut, Italo Calvino€ Todos ellos escritores de la imaginación.

3. Con la edad, cada vez son menos los libros que consiguen provocar un efecto así. Quizá la última vez que experimenté algo aproximado pudo ser con los cuentos del rumano Mircea Cartarescu. Y, poco antes, también fue reveladora la lectura de la trilogía Claus y Lucas, de la húngara Agota Kristof.

4. El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, de Stevenson.

5. Antes me sentía culpable cuando abandonaba las lecturas. Ya no, hay demasiado que leer y la vida es muy breve.

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