Cartas al director

07.12.2015 | 05:00

Pinochos profesionales

Yo no digo que todos sean iguales, pero el que aún no lo es puede que algún día llegue a serlo porque el ambiente en el cual deberá moverse le tentará si no hay alguien que lo impida con alguna ley que, de modo intimidatorio, le advierta del peligro personal que puede correr si traspasa el límite de la honestidad, honradez y honorabilidad que ahora se precie en tener inmaculados.

Pero aún no es así, porque, pese a los numerosos casos de corrupción que existen entre nuestros políticos, los hay que consiguen retardar la judicialidad de sus hechos con artimañas de poder haciendo que los jueces estén politizados a favor de sus causas y en detrimento de la claridad que las mismas debieran tener cara a la opinión pública.

Y no exagero, porque a los hechos me remito si observamos la composición de los miembros del Tribunal Constitucional español, cuyo presidente y algún otro miembro, están vinculados de una u otra forma al Partido Popular y su equipo de gobierno en Moncloa.

Así, la imparcialidad de la justicia ya no es tal, y toda decisión de esta institución queda influenciada por su parcialidad interesada en beneficiar a una ideología partidista.

Con los acontecimientos actuales de la campaña electoral del 20-D, podremos ver si los nuevos gobernantes en Moncloa serán capaces de conseguir la separación de poderes y una reforma a fondo de la Constitución Española,de la que los españoles deseamos su actualización a los tiempos que vivimos, con el fin de clarificar la ambigüedad de la misma, y evitar el oportunismo que sus «padres» aprovecharon del temor que en aquella época la sociedad española aún teníamos de la dictadura de Franco.
Luis Vinuesa Serrate. Málaga

Los mandatarios de París

De repente se me han abierto más los ojos y me asombro ante los negociadores de París y en especial ante sus mandatarios máximos.

Parece que empiezan a tener claro ahora que la humanidad ya va a asfixiarse recalentando este planeta y que el CO2 es sin comparación alguna una plaga mucho más dañina que todas las demás conocidas,
Hasta saben lo que habría que hacer.

Hasta conocen a quienes se resisten a que se haga todo lo que hay que hacer para reducir a un mínimo tolerable el calentamiento. Pero, ¿por qué no ponen en Paris unas normas obligatorias que neutralicen a esos asesinos de humanos y les consienten tanto?

Creo que porque ellos mismos están en las filas de los culpables. Y desde allí no se despiertan hasta llegar a tomar las medidas eficaces

Me temo que el calentamiento se ha adelantado a una evolución necesaria de la inteligencia.
Una inteligencia nueva que los convirtiera en mandatarios fuertes a favor de toda la humanidad. Un milagro.
Pablo Osés Azcona. Fuengirola

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