En corto

Ópera bufa

11.02.2016 | 05:00

No podría decir que me hace gracia Kim Jong-un, porque a la vez me da miedo (aunque los sentimientos suelen ser ambivalentes), pero lo cierto es que el régimen de Corea del Norte, en su conjunto, no deja de ser la brillante parodia de una gran potencia, una farsa de estética tan feroz como atractiva, con no menos arte que un filme de Tim Burton. Ver a la oronda corte militar de Kim, con sus uniformes de opereta, aplaudiendo el lanzamiento del último cohete (o, en otro momento, fascinados ante la indudable belleza de un hongo nuclear), recuerda en su conjunto una instalación de arte, una producción cultural que imita la naturaleza. En cuanto a la naturaleza, sería la cohetería de Occidente, al final no menos militarista aunque se disfrace de progreso, conquista del futuro y garantía de la paz. Kim Jong-un al menos no engaña, es pura farsa, y ayuda a que la risa nos compense algo el miedo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine