La señal

¡Oh, Mío Cid!

15.05.2016 | 05:00

Pues no ha parado el teléfono de sonar desde que propuse la pasada semana a Federico Beltrán como número uno del PP el 26J, qué bien ha sido recibido; también podrían serlo los dos presidentes de los colegios profesionales de mayor número de colegiados. Lo que está claro es que hay una carta en la que se dice que Celia Villalobos no encabezará la lista. Renovarse o morir. También está claro que Susana Díaz va a dar, ¡aleluya!, el salto a Madrid. Su círculo más íntimo, los veinticinco, ya lo saben.

Más abajo, aquí, se coge una presa y ya no se suelta, como con Borja Thyssen. Un rico es un rico y hay una cierta venganza social que tratan de satisfacer algunas fuerzas políticas en su generosa contribución al bien común, pero cuando se trata de uno de los suyos€ ¡ay, camarada! ¿Por qué se ha caído de la lista Pilar Serrano?, me pregunto. Se responde con el eufemismo de que por asuntos personales pero ya nadie se cree estos cuentos chinos. Es como la liberación de mis tres compañeros periodistas, qué bien nos hemos portado todos guardando silencio sobre el porqué del desenlace, como si estuviéramos en clase y el maestro nos dijera€ ¡calladitos! ¿Alguna vez irán nuestras fuerzas especiales a por los terroristas para matarlos y devolvernos a casa a los secuestrados? Francia y EEUU lo hacen, pero España no. Después, cuando tiñen de sangre las calles de Europa ponemos cara de luto.

Es como la conversación con un taxista la pasada semana en Torremolinos. Tras veinte minutos a la espera del vehículo, por fin llega. Le hablo de Cabify y me dice el señor que no sabemos quién nos recogería con ese servicio. Ignora que esta startup permite la reserva desde el móvil con dos clicks, puedes disponer de agua mineral y prensa, el chófer está uniformado, el vehículo limpio€, igual que su taxi, vamos. Esta compañía de conductor con licencia VTC sigue expandiéndose pero el taxista protesta contra la CNMC porque recurre contra la ordenanza malagueña del taxi, en la que Ayuntamiento y Junta se ponen de canto.

Pero ya estamos en la campaña de la renta y nadie habla, como no sea Fernando Trías de Bes, de que las escalas progresivas carecen de todo argumento económico, solo es ideológico. Las personas con más bajos ingresos son quienes más ayudas reciben del Estado, bien; pero esforzarse y arriesgar más que otros se penaliza porque me hacen pagar más, mal. No solo quien más gana tributa más sino que recibe proporcionalmente menos de lo que contribuye y así se desincentiva la creación de riqueza y se compensan con subidas en las escalas de gravamen las deducciones, lo que se llama juegos de suma cero y en Cataluña jugar a la puta y la Ramoneta.

Me interesa más Christopher Dottie, nuevo presidente de la Cámara de Comercio Británica en España, actual director general de Hays. En Andalucía, con base en Marbella, está Derek A. Langley –localidad en la que se levanta la sede central de la CIA–, presidente de Human Capital Recruitment. Por cierto, que cuando haya gobierno, si continúa el PP, tendremos a una mujer al frente del CNI, la número dos hoy, Beatriz Méndez de Vigo, hermana del ministro de Educación, quien será la sustituta de Sanz Roldán. Va a tener trabajo aquí por la nueva ruta de Siberia Airlines, y es que hay buenas perspectivas de llegadas de turistas rusos y se precisa reforzar las conexiones con Moscú. Serán cuatro vuelos a la semana con el aeropuerto de Domodedovo. Ya veo a los rusos con un vino tinto de Ronda, Encarte 2010, de Bodega Doña Felisa-Chinchilla, que acaba de conseguir una medalla de oro en el prestigioso Concurso Internacional de Vinos de Lyon. Sólo había 5.800 vinos de 28 países. Al frente de la bodega está José María Losantos, que preside la asociación de bodegueros. Pero la alegría que da el vino se torna en rabia con tanto paisano suelto y trincando. Esto escribía el desconocido autor de Mío Cid:


Con sus ojos muy grandemente llorando
tornaba la cabeza y estábalos mirando:
vio las puertas abiertas, los postigos sin candado,
las perchas vacías sin pieles y sin mantos
y sin halcones y sin azores mudados.
Suspiró mío Cid triste y apesadumbrado.
Habló mío Cid y dijo resignado:
«Loor a ti, señor Padre, que estás en lo alto!
Esto me han urdido mis enemigos malos».

cima@cimamalaga.com

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine