07 de febrero de 2011
07.02.2011
Crítica de teatro

El teatro hermoso de Mu y García Lorca

Así que pasen, en el Teatro Echegaray, es una adaptación libre de la obra de Federico García Lorca. El texto que adapta Mu Teatro está lleno de sugestivas metáforas, figuras retóricas y asociaciones superrealistas

07.02.2011 | 01:28
Imagen del poético espectáculo de Mu Teatro.

Mu Teatro estrenó en el XXVIII Festival de Teatro de Málaga Así que pasen€, una adaptación libré de la obra de Federico García Lorca. La compleja creación lorquiana de este texto está llena de sugestivos metáforas, figuras retóricas y asociaciones superrealistas muchas veces explicadas bajo premisas relativas al psicoanálisis. Una obra fascinante y que se adelantó a su tiempo, que permite puestas en escena personalizadas y para todos los gustos. Un libreto críptico muchas veces desvelado y ortodoxamente evaluado. Y aún así lleno de poesía. Poesía inherente e imposible de evitar, pero difícil de representar si no se tiene maestría suficiente para visualizar el espectáculo previamente y contagiar al espectador con el juicio expuesto.

Así que pasen€ es un buen ejemplo de concepto teatral. La difícil narrativa del espectáculo está espléndidamente resuelta con detalle y minuciosidad, circunstanciadamente. Es evidente que la dirección ha elegido un estilo visual fundamentado en el movimiento, pero sin relegar una diversidad de destrezas que complementan las acciones. El ritmo narrativo resulta armonioso y es la base que da continuidad a la totalidad de la puesta en escena. No hay espacio vacío y sí una medida pericia para contraer conexiones entre las distintas escenas.

Armonioso
El resultado armonioso convierte la escena en una hermosa propuesta de la que disfrutar involucrándose en el onirismo que transmite. Los actores forman un equipo compacto de excelente nivel, capaz de enfrentarse a diversos retos que ponen a prueba su preparación. Sin tregua, pero armónicamente, los intérpretes evolucionan entre distintos estilos y caracteres con veracidad. Los personajes aparecen y desaparecen en un juego lumínico muy bien planteado como apoyo a ese espacio de ensueño en ninguna parte donde todo puede ocurrir. El lugar donde el hombre se pregunta, y donde el sol, la luna, los dragones, arlequín o el payaso y el niño con el gato, tratan de ofrecer en su lírica y chispeante dimensión lírica parte de las respuestas. Magnitud expresivamente representada por los actores con buenas personalizaciones.

Una apuesta por lo hermoso que conjuga a la perfección los distintos aspectos teatrales, desprovista de excesivo aparato escénico y que se centra fundamentalmente en la comunicación de la premisa al espectador. En la insinuación del juego dramático, solapadamente, se nos cuela una buena dirección, de gusto elegante y preciso, y un espectáculo de calidad idónea como referente malagueño en el Festival.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

NOVELA El filósofo David Hume y Adam Smith mantuvieron, según lo define Rasmussen, la amistad más grande que se conoce entre dos filósofos


El Marcapáginas
Reseña de Guillermo Busutil de 'Sentimentales', de Manuel Longares


ADEMÁS: El negocio de la guerra | ¿Quién era La espía de Franco? | Misterios con trenes, gimnasia y lechugas | Alfonso del Río: fotografía reveladora


Enlaces recomendados: Premios Cine