Por fin vuelve la ópera al Teatro Cervantes. Después de que las directrices de aforo de la Junta de Andalucía se llevaran por delante las funciones de El barbero de Sevilla, a pocas horas del estreno, el pasado mes de abril, el regreso de la lírica al templo de la calle Ramos Martín se hará efectivo este fin de semana, 3 y 4 de julio, con La casa de Bernarda Alba, del compositor y director catalán afincado en Málaga Miquel Ortega y con un espectacular elenco, liderado por Nancy Fabiola Herrera y Luis Cansino.

Ortega, con libreto de Julio Ramos, ha convertido en música y escena el texto en que Federico García Lorca ahondó en el oscurantismo, la represión sexual, la violencia, el fanatismo y la tiranía moral de la España más primitiva; a través de la historia de una tiránica viuda que arrastra a sus cinco hijas a seguir un luto riguroso por la muerte de su marido. Las cantantes Carmen Romeu, Carol García, Berna Perles, Ana Häsler, Belén Elvira y Milagros Martín y la actriz Helena Dueñas arroparán a Herrera y Cansino (que interpretará a Poncia, la criada de Bernarda) en las funciones, que contará con el propio Miquel Ortega como director musical, Francisco Javier Hernández, como responsable de escena, la orquesta de cámara de la Sinfónica de Málaga y las voces femeninas del Coro de Ópera de Málaga, bajo la dirección de Salvador Vázquez. La casa de Bernarda Alba es una producción del Teatro Cervantes y el Teatro Villamarta, de Jerez.

Versión de cámara

En Málaga se verá y escuchará la versión de cámara, idea original de Ortega que quedó inicialmente aparcada debido al encargo que recibió para estrenarla con orquesta sinfónica en el Teatro de la Ópera de Brasov (Rumanía). Allí se vio en 2007, y el estreno español tuvo lugar en 2009 en Santander y Peralada. Como el propio maestro indica (quien recordó que llevar el texto lorquiano a la escena lírica fue una idea que le rondó desde su juventud), a instancias del pianista Rubén Fernández Aguirre y del director del Teatro de la Zarzuela de Madrid, Daniel Bianco, completó esta versión para orquesta de cámara que se estrenó en el coliseo madrileño a finales de 2018 y que ahora se escuchará en la capital de la Costa del Sol: «La música es la misma, solo cambia el aparato orquestal, y en esta ocasión también el que el personaje de Poncia sea interpretado por un barítono -Luis Cansino- en lugar de por una mezzosoprano», afirma Ortega, cuya obra ha sido emparentada con Strauss, Poulenc, Shostakovich, Bernstein o Montsalvatge; influencias a las que el propio compositor añade una crucial: el británico Benjamin Britten. En este sentido, el compositor y director manifestó que su intención siempre es «llegar al público»: «No se me caen los anillos por crear una música melódica ni por crear una música más dramática y disonante cuando sea necesario», argumentó Miquel Ortega.

Presentación

El director-gerente del Teatro Cervantes, Juan Antonio Vigar; el gestor de Relaciones Institucionales y Grupos de Interés y Sociales de Unicaja Banco, Juan de Mata Sanz de Diego; y la responsable de Artes Escénicas y Espacios Culturales de la Fundación Unicaja, Gema Domínguez, acompañaron ayer a los solistas el maestro y el director de escena de La casa de Bernarda Alba en la presentación a los medios de comunicación.

La puesta en escena de La casa de Bernarda Alba de Miquel Ortega tiene, además, un punto emotivo para el templo de la calle Ramos Marín: se trata de la última ópera que contará con Francisco Rodríguez, responsable de Producción del Teatro Cervantes y que se jubilará en los próximos días.

Colofón a una temporada lírica más que accidentada

La casa de Bernarda Alba es el final feliz a una temporada lírica accidentadísima, que comenzó en octubre del 2020 con Simon Boccanegra en versión concierto. El que iba a ser el punto culminante del ciclo, el recital que iba a ofrecer Juan Diego Flórez el 20 de noviembre, se tuvo que postergar por la crisis sanitaria, como tambiénel Rigoletto deJuan Jesús Rodríguez y la citada El barbero de Sevilla. Toda una prueba de resistencia para los melómanos.