La cultura malagueña llora a uno de los hombres más destacados en su promoción y defensa durante las últimas décadas. Carlos de Mesa, exdirector del Teatro Cervantes y excoordinador de la Fundación Picasso-Casa Natal, ha fallecido a los 78 años tras una larga enfermedad. 

De Mesa gestionó el templo de Ramos Marín entre 1992 y 1995, haciendo hincapié en otorgarle un perfil empresarial y un sello propio, acercándose a las compañías de teatro malagueñas y entendiendo la cultura como un proceso también económico (a través de sus amplios conocimientos en gestión cultural). En su currículum también figura su labor como director del Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, gerente de la Orquesta Ciudad de Málaga y vocal de Participación Ciudadana en el Ateneo. Su papel fue fundamental en una Málaga la de por aquel entonces muy alejada de su perfil cultural de ahora mismo.

«Hacía muchos meses que no asistía al Teatro Cervantes, pero mi mujer, Maribel, me animó a que fuéramos al primer concierto de la Orquesta Filarmónica de Málaga (...) Hacía 26 años que dejé de dirigir el Teatro Cervantes, mi segunda casa durante ocho años. Durante la interpretación de la Quinta de Mahler, una obra que tanto poder de evocación tiene, llegaron a mí mil imágenes de los tiempos vividos en este teatro, tiempos llenos de emociones, tensiones, retos, aciertos y errores. Y amor, mucho amor apasionado», escribió en uno de sus últimos posts de su cuenta de Facebook, en septiembre del 2021.  

En la actualidad, el malagueño seguía empeñado en cuidar la cultura, promoviendo la figura y la obra de Miguel Romero Esteo (a través de la Asociación Miguel Romero Esteo, que fundó él mismo) y, melómano como era, creando la Plataforma por el Auditorio, una acción más para la consecución de uno de los grandes debes en la historia cultural de la ciudad. Una pena que Carlos de Mesa haya fallecido sin haber podido ver el proyecto en pie; nada le habría hecho más feliz. Descanse en paz.