11 de octubre de 2020
11.10.2020
La Opinión de Málaga
Poesía

Louise Glück: tras la emoción queda el talento

Cuando los hombres se suman en la incertidumbre, la perplejidad o en las tinieblas de lo desconocido, acuden a la poesía en busca de respuestas ciertas y seguras. Con la concesión del Nobel, la Academia sueca invita a buscar esas respuestas en la poesía honda y sencilla de Louise Glück con su voz emotiva y hermosa en cada verso

11.10.2020 | 05:00
Louise Glück: tras la emoción queda el talento
Louise Glück: tras la emoción queda el talento

Los premios son útiles cuando nos descubren a alguien bueno que desconocíamos. Así ha ocurrido este año con la concesión del Premio Nobel de Literatura a la poeta de Estados Unidos Louise Glück. El Nobel es el talismán que nos permitirá descubrir a esta maestra del verso . Pero sobre todo el Nobel va a permitir que muchos lectores se acerquen y conozcan a partir de ahora la obra de esta poeta que tiene todos sus libros editados en España por la editorial Pretexto.

La Academia sueca, al conceder la inmortalidad literaria a Glück, ha premiado «su inconfundible voz poética, que con austera belleza hace universal la existencia individual». Una definición que revela como Glück practica desde hace muchos años una poesía tan simple en su exposición y de tanta hondura en sus revelaciones.

Las grandes obras de la literatura universal no están solo en los vastos relatos con alma de epopeya, también y de forma más compleja, en los pequeños relatos de la vida diaria de las personas, esa más prosaica y en apariencia desprovista de pasiones de tensión.

La poesía de Glück sabe poner la lupa en los personajes que protagonizan estas escenas cotidianas y extraer la emoción, la tensión, las pasiones que terminan poniendo esas vidas al borde de decisiones inesperadas, cuando la incertidumbre o la desesperanza les acecha.

Acérquese sin miedo a leer a Louise Glück. Es una maravilla de fácil acceso. Cuando conozcan, tras un lenguaje fácil y su verso elegante, la hondura del mundo emotivo que se adensa en cada página se sentirán gratamente reconfortados/a de haber hallado, gracias al Nobel a una gran escritora. Se sentirán conmocionados, pero la conmoción pasará y quedará para siempre el sabor dulce de su talento. Vean un ejemplo.

La terquedad de Penélope
Un pájaro llega a la ventana. Es un error
considerarlos solamente
pájaros, muy a menudo son
mensajeros. Por eso, una vez
se precipitan sobre el alfeizar, se quedan
perfectamente quietos, para burlarse
de la paciencia, alzando la cabeza para cantar
pobrecita, pobrecita, un aviso
de cuatro notas, para volar luego
del alfeizar al olivar como una nube oscura.
¿Pero quién enviaría a una criatura tan liviana
a juzgar mi vida? Tengo ideas profundas
y mi memoria es larga; ¿por qué iba a envidiar esa libertad
cuando tengo humanidad? Aquellos
que tienen el corazón más diminuto son dueños
de la mayor libertad

Antes de la tormenta
Habrá lluvia mañana, pero esta noche el cielo está despejado,
brillan las estrellas.
Aun así, se acerca la lluvia,
quizás suficiente para ahogar las semillas.
Hay un viento que empuja a las nubes desde el mar;
antes de verlas, sientes el viento.
Mejor miras los campos ahora,
observa cómo se ven antes de que se inunden.
Luna llena. Ayer, una oveja escapó al bosque,
y no cualquier oveja: el carnero, el futuro entero.
Si lo vemos de nuevo, veremos sus huesos.
La hierba se estremece un poco; tal vez el viento pasa a través de ella.
Y las nuevas hojas de los olivos tiemblan del mismo modo.
Ratones en los campos. Donde cace el zorro,
habrá sangre mañana en la hierba.
Pero la tormenta, la tormenta la lavará.
En una ventana, hay un chico sentado.
Lo mandaron a dormir, en su opinión, demasiado temprano. Así que se sienta junto a la ventana;
ahora todo está resuelto.
Donde estés es donde dormirás, donde despertarás la mañana siguiente

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