En la larga senda de escritores rusos que pretenden asemejarse al excelso Chejov, surge en los últimos años la figura de Maxim Ósipov que ha ido creciendo a medida que sus relatos crecen también en creatividad y ahondan con prosa elegante en la descripción de esa clase media rusa que malvive entre la necesidad de supervivencia y la desesperanza.

Ósipov, cardiólogo de profesión, ha volcado desde 2007 su gusto exquisito por la literatura con la publicación de cinco colecciones de cuentos, además de varias obras de teatro, ensayos y novelas con las que ha conquistado una madurez literaria considerable.

Su último trabajo ‘Piedra, papel, tijera’, que publica Libros del Asteroide es una soberbia colección de diez cuentos con los que Ósipov, siguiendo la estirpe de los médicos literatos rusos como Chejov o Mikhail Bulgakov, logra redactar diagnósticos exactos de la vida rusa moderna.

Son diez relatos que persiguen la senda de Chejov porque son duros, irónicos, poco sentimentales, pero humanos. Ósipov practica una forma implacable de realismo y realiza un intenso escrutinio sobre sus personajes hasta que se revelan en todas sus virtudes, defectos e incertidumbres , aunque, a diferencia de Chejov, que escribía casi exclusivamente en tiempo pasado, Ósipov escribe principalmente en el presente, logrando intensidad e inmediatez.

El encanto tremendo de la obra de Ósipov proviene de su decisión de no desentenderse nunca de la sociedad, de los problemas de las personas, especialmente de esa clase media olvidada, de manera que sabe enfocar irónicamente una sociedad imperfecta, baja y corrompido, pero darle contenido atractivo.

Todos sus cuentos tienen algo de naufragio por una parte, y de salvamento literario por otra. La realidad rusa que describe no es ese engarce que el hombre necesita para sentirse parte de las alegrías y dolores de sus semejantes, sino una cárcel, pero sus criaturas no son demasiado culpables de sus desvíos y miserias.

La agudeza narrativa de Ósipov estriba en que tiene claro que un escritor, cuando retrata la naturaleza social de una época debe tener buen cuidado de defender, de animar a la redención de ese momento histórico; porque Ósipov todavía cree en el poder restaurador del amor y la compasión.

Todo esto se ve con claridad en el relato que da título a la colección, ‘Piedra , papel, tijera’, donde en una tranquila ciudad de la Rusia Central, Ksenia Nikoláyevna, propietaria de un restaurante y jefa de la asamblea legislativa local que maneja con las pequeñas corruptelas que todos aceptan, experimenta una especie de despertar espiritual y social conmovida por la decisión y el mensaje de una de sus empleadas que acaba de matar a un tipo que quiso violarla.

Piedra, papel, tijera

  • Autor: Maxim Ósipov
  • Editorial: Libros del Asteroide
  • Traducción: Ricardo San Vicente
  • Precio: 23,95€