14 de agosto de 2019
14.08.2019
Historia de la fiesta

El Archivo Municipal se viste de Feria con un documento del XV sobre el origen de la fiesta

La muestra también exhibe una veintena de programas de mano de la Feria, de finales del XIX hasta los 70

14.08.2019 | 21:06
Programa oficial de las Fiestas, del 19 al 31 de agosto, año 193
Los carteles de la Feria de Málaga desde 1887

El Archivo Municipal de Málaga exhibirá del viernes 16 al 23 de agosto un documento original del siglo XV sobre el origen de la feria en la ciudad.

Además de este ejemplar, el archivo exhibe también, alrededor de una veintena de programas de mano que abarcan desde finales del XIX hasta la década de los 70 del siglo XX, según han informado desde el Consistorio.

El origen de la Feria de Málaga hay que buscarlo en el año 1487, fecha en la que se produce la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, según han explicado a través de un comunicado.

Apenas dos años después, en abril de 1491, se localiza un acuerdo del Cabildo Municipal, donde el Ayuntamiento establece celebrar una Feria anual, el día de la Virgen de Agosto, para conmemorar la conquista de la ciudad. Esta sería la primera referencia sobre la celebración de nuestras Fiestas.

A lo largo de la historia los festejos tienen un carácter discontinuo e irregular y se mezclan y diluyen, en ocasiones, con otras celebraciones religiosas, como el Corpus, que durante algunos años llega a tener el valor de feria.

Un hito clave en la historia de la Feria de Málaga será el año 1887, IV Centenario de la Reconquista. Tras la intermitencia en la celebración de siglos anteriores se establece ya, definitivamente, una celebración con regularidad anual, con una duración de unas dos semanas y un contenido más fastuoso.

En un contexto histórico marcado por una crisis económica generalizada y acontecimientos desgraciados para la ciudad --filoxera, terremotos, etcétera-- se inicia una nueva etapa para estos festejos que tendrán ya una continuidad anual definitiva.

El auge de un turismo en tímido crecimiento y el deseo de un mayor incremento económico tras un periodo de crisis general animan a revitalizar los festejos. Se desarrolla entonces una feria con un carácter religioso, profano, lúdico, artístico, taurino; tal como se reflejan en múltiples actividades.

Así, está la Cabalgata Histórica, escenificación de la entrada de los Reyes Católicos a la ciudad; corridas de toro, fuegos artificiales, bailes, actos y funciones religiosas centradas en la devoción a la Virgen de la Victoria, certámenes y exposiciones sobre Bellas Artes, conciertos y regatas.

En este escenario, de finales del siglo XIX hay que buscar también el origen del Cartel de la Feria. En los primeros años, estos carteles tendrán una clara referencia visual al IV Centenario de la Reconquista, siendo un reflejo de la evolución de los gustos pictóricos y el contexto político, social o económico en el que se surgen. Los programas de mano que se exponen son, en su inmensa mayoría, miniaturas de los propios carteles de la Feria de cada año.

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