29 de junio de 2017
29.06.2017
40 Años
40 Años
Especial Marca Málaga
La economía de un vistazo

Málaga carbura de nuevo

La provincia afianza sus signos recuperación tras la tortuosa época de la crisis. Crece el número de empresas y segmentos como el tecnológico o el agroalimentario se ratifican como complementos del todopoderoso turismo

29.06.2017 | 11:40

Los sectores

  • TURISMO. El excelente comportamiento del mercado extranjero, junto al bajo momento de otros destinos competidores, permitió a la Costa del Sol ratificar en 2016 un nuevo récord turístico, con más de 12 millones de visitantes, un 10,2% más que el año anterior. Los hoteles sumaron 5,2 millones de viajeros alojados, con una subida del 5%, y más de 20 millones de pernoctaciones, un 7,2% más. Tres de cada diez viajeros hoteleros de Andalucía se alojan en la provincia de Málaga. Desde 2012, la afluencia en los hoteles y las estancias han subido entre el 20% y el 25%. El turismo, sumando sus subsectores, emplea de forma directa a casi 100.000 trabajadores en Málaga.
  • SECTOR AGRARIO. El sector agrícola, ganadero y pesquero en la provincia de Málaga alcanzó en 2016 una producción final por valor de 887 millones de euros, las mejores cifras que se recuerdan, según los datos oficiales de la Junta de Andalucía. La producción agrícola fue 659 millones de euros, un 3,57% más que en 2015, con el olivar, los subtropicales, las hortalizas y los cítricos como principales segmentos. Los elevados precios en origen de algunos de estos productos y su pujanza contribuyeron a la subida de facturación. Los efectos de la cíclica sequía siguen siendo el gran problema a resolver en Málaga. La mala noticia en 2016 la dio la ganadería, cuya producción bajó ligeramente (195,61 millones). La pesca aportó 18,6 millones.
  • INNOVACIÓN E INVESTIGACIÓN. Málaga dispone de un amplio ecosistema innovador que viene propiciando desde hace años tanto el surgimiento de startups locales como el desembarco de firmas extranjeras y multinacionales. El Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), situado en Campanillas y que este año celebrará su XXV aniversario, es el gran epicentro de este sector. Actualmente cuenta con 17.776 trabajadores, un 5,97% más que el año anterior (la subida es de un millar de empleos) y 635 firmas instaladas, con una facturación conjunta de 1.758 millones de euros. El Centro Histórico también se ha convertido en una zona atractiva para firmas tecnológicas locales y foráneas. Otro punto de interés es el recién inaugurado Polo Digital de Tabacalera. 
  • CONSTRUCCIÓN. El sector constructor está en clara recuperación tras años de travesía en el desierto. La venta de viviendas en Málaga creció en 2016 por cuarto ejercicio consecutivo gracias al tirón de la segunda mano y firmó sus mejores datos desde el inicio de la crisis, con 26.186 operaciones. Los extranjeros compraron un tercio de esas casas, confirmando el atractivo de la Costa del Sol para el turismo residencial. Por otro lado, desde hace un par de años ya se están construyendo nuevas promociones en Málaga. En 2016 se registraron más de 3.000 visados para futuras viviendas, un 24% más que en el año precedente. El sector remonta también en empleo y ya ocupa a unas 40.000 personas. El punto débil es la inversión en obra pública, que sigue en niveles muy bajos (sólo 190 millones de euros licitados en 2016) .
  • COMERCIO EXTERIOR. Las exportaciones malagueñas continúan con su imparable crecimiento, demostrando la creciente apuesta de las compañías locales por la internacionalización. El año 2016 se cerró en Málaga con un nuevo récord de 1.989 millones de euros, un 13% más que el año anterior. Desde 2007, la provincia ha duplicado sus ventas al exterior. El sector agroalimentario, de la mano del olivar o los subtropicales, se ratifica como el pilar básico con más de 1.000 millones en 2016, un 52% del total. Le siguen las manufacturas de consumo (por ejemplo, el sector textil) con otro 14%. La cifra de firmas exportadoras ha subido un 53% desde 2010 y se sitúa en torno a las 4.400 empresas, aunque sólo 91 son exportadores regulares.
  • SANIDAD PRIVADA. La sanidad privada en Málaga se ha convertido en una alternativa fiable para los usuarios. Además, de los conciertos que cada año firma la Consejería de Salud, los últimos datos del sector indican que más de 375.000 malagueños (el 23% de la población de la provincia) disponen ya de un seguro médico privado. Andalucía cuenta con una red pública de 46 hospitales y 15.089 camas, mientras que la red hospitalaria privada ascendía en 2015 en 62 centros y 5.889 camas, siendo Málaga la provincia andaluza que aglutina cerca del 45% de la oferta sanitaria privada de la comunidad. Andalucía figura en la mitad de la tabla de las comunidades en función del número de camas y proporción de camas privadas con un 28%. 

Pero hay retos pendientes: recuperar todo el empleo destruido, mejorar su calidad y diversificar el modelo

La locomotora malagueña parece haber dejado ya definitivamente atrás el oscuro túnel de la crisis. La reactivación económica es un hecho aunque falta que el avance de las macrocifras de estos últimos años, donde el PIB vuelve a crecer en el entorno del 3% anual, se traduzca en una mayor creación de empleo y en contratos más estables. La salida del periodo más crítico de la recesión mantiene también como reto pendiente la diversificación del tejido productivo. Pese a la pujanza de segmentos como el tecnológico y el agroalimentario o la resurrección del sector constructor , el 85% de la riqueza y del empleo siguen siendo coto de los servicios, con el turismo a la cabeza. Málaga carbura de nuevo, sí, necesita que la industria, en todas sus acepciones posibles, se incorpore como un pistón de futuro.

La economía malagueña tocó techo en 2007 tras encadenar varios ejercicios con crecimientos del PIB incluso superiores al 4% anual. Fueron tiempos de bonanza en los que la provincia marcó un récord de casi 60.000 empresas afiliadas a la Seguridad Social, la cifra de cotizantes superaba las 600.000 personas y donde la tasa de paro llegó a caer al entorno del 10% con apenas 70.000 parados inscritos en los servicios públicos de empleo.

La industria turística, funcionaba como es habitual a pleno rendimiento mientras que la construcción vivía una época de esplendor (el sector llegó a emplear a unos 100.000 trabajadores en Málaga) que, desgraciadamente, derivó en excesos y generó burbuja inmobiliaria. La obra pública, de la mano de obras emblemáticas como el AVE o la ampliación del Aeropuerto, firmó niveles récord de entre 1.000 y 1.500 millones al año. El problema vino por la parte de la vivienda. El incremento de la demanda y una vertiginosa dinámica alcista de precios instaló al sector en una alocada carrera constructora (se llegaron a visar más de 40.000 viviendas en un año) sin que las empresas acertaran a valorar adecuadamente los riesgos. A esta espiral se unió la banca que, salvo excepciones, que buscó en la concesión masiva de hipotecas (muchas veces a costa de sobretasaciones) un beneficio que luego se reveló como envenenado.

A nivel mundial, la recesión económica comenzó a perfilarse en la segunda parte de 2007 con la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos y terminó por estallar en 2008 con la caída de Lehman Brothers. En Málaga sus efectos fueron devastadores. El paro comenzó a subir de forma vertiginosa, sobre todo por la salida de trabajadores del sector constructor, el más damnificado de todos. Lo peor es que muchos de esos nuevos desempleados eran jóvenes que habían abandonado sus estudios para trabar en los tajos de obra atraídos por los altos sueldos y que ahora, sin mayor formación, no vislumbraban ninguna expectativa. El problema era también extensivo a una gran bolsa de empleados mayores de 45 años que, tras perder su empleo, se enfrentaban a un complicadísimo reciclaje laboral. El desempleo en Málaga llegó a rozar los 218.000 inscritos en el SEPE a inicios de 2013 y la tasa de paro se situó en el 36,6%.

La crisis trajo también un cerrojazo del crédito por parte de los bancos. El endeudamiento del sector privado malagueño (familias y empresas) había alcanzado un récord histórico de 47.500 millones de euros a mitad de 2008. Comenzaba a partir de entonces un doloroso proceso de desapalancamiento, auspiciado desde Bruselas, que llevó a la banca española a restringir al máximo la concesión de nuevos créditos. Desde entonces, el saldo vivo se ha recortado en una tercera parte y se sitúa actualmente en alrededor de 31.600 millones. Los empresarios y autónomos se han quejado durante todos estos años en que el cierre crediticio (que desde hace un par de años empieza a remitir) fue indiscriminado y que fueron muchas los sociedades rentables que quebraron o se vieron obligados a cerrar por falta de circulante. La crisis se llevó por delante más de 16.000 negocios y, según cálculos de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), alrededor de la mitad podría haber sobrevivido de contar con la financiación adecuada.

La crisis inmobiliaria no tuvo sólo un cariz económico en la Costa del Sol. De hecho, la operación Malaya, caso de corrupción urbanística y política de Marbella que estalló en marzo de 2006, desveló algunos de los tejemanejes habituales en el sector de la construcción de la época, consagrados como estaban algunos empresarios al logro del pelotazo fácil. Finalmente, 95 personas se sentaron en el banquillo de los acusados. Pero hubo muchos más casos que investigaban hechos de los años inmediatamente anteriores a la crisis económica: en Marbella, por citar algunos, destacan Minutas, Pantoja, Saqueo 1 y Saqueo 2, o innumerables sumarios por convenios urbanísticos irregulares que infravaloraron el suelo marbellí.

Hay muchos más: en toda la provincia, por ejemplo, se dieron los casos Astapa (Estepona), Arcos (Alcaucín), Almexia (Almogía), Majestic (Casares) o Acinipo (Ronda), así como Troya en Alhaurín el Grande, sumarios todos ellos en los que se ventilaban asuntos de los años inmediatamente anteriores a la crisis pero que estallaron en plena depresión económica, ahondando en los sentimientos más profundos de los ciudadanos.

Los expertos hablaban de que todos los controles para poner coto al urbanismo desaforado habían saltado por los aires y sólo la justicia fue capaz de ir sancionado todas y cada una de estas actitudes y comportamientos. Muchos de los condenados están ya en la cárcel y los tribunales han tratado de cualquier forma de recuperar lo que se robó, sin que haya sido fácil, con el fin de reintegrárselo a los municipios afectados.



A partir del año 2014, la situación económica comieza a mejorar, primero tímidamente y luego de forma más sostenida. La reactivación económica se basa en las aportaciones del sector servicios, de la mano de un turismo que vive un periodo de auge, del incremento de las exportaciones con un segmento agroalimentario en alza o del pujante ámbito tecnológico, que tiene su epicentro en el PTA de Málaga. Así, la provincia presenta en este 2017 su cifra más elevada de empresas a estas alturas del año de los últimos diez ejercicios (58.792) y con un volumen que se va acercando mucho ya al que se manejaba en la época del boom (59.200).

El alza del censo empresarial, sin embargo, no va acompañada de una recuperación equiparable del empleo. Las cifras de paro son contundentes: Málaga cuenta actualmente con 152.448 parados, casi el doble de los algo más de 83.000 que se registraban en mayo de 2007. Las cifras de afiliados a la Seguridad Social sí están más parejas. Si entonces la cota fue de más de 601.000 cotizantes, la cifra ahora en 585.000. Eso sí, la calidad del empleo se ha resentido también mucho, como vienen denunciando los sindicatos, con unas elevadísimas cotas de temporalidad (muchos trabajadores encadenan un contrato tras otro rotando de forma continua) y un peso creciente del empleo por horas en detrimento de la jornada completa. El debe pendiente, sin duda, es que la recuperación económica se traduzca en empleo de calidad y en diversificar el modelo. Un 85% del PIB y del empleo viene del sector servicios, un 7% de la construcción, un 6% de la industria y un 2% en la agricultura.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

La Opinión, en tu WhatsApp


Apúntate, es gratis

Toda la actualidad de Málaga, en tu móvil con nuestras alertas informativas por WhatsApp



Enlaces recomendados: Premios Cine