18 de septiembre de 2018
18.09.2018
La Opinión de Málaga
Arroyo Jaboneros

Toda esta basura ya no acabará en el mar

AndaLimpia lideró en Málaga la limpieza de varios espacios naturales con motivo del Día Mundial de la Limpieza del Planeta

18.09.2018 | 05:00
Voluntarios de AndaLimpia, el pasado sábado en el cauce del Arroyo Jaboneros, donde trabajaron de 10 a 1 de la tarde.

La nueva asociación ecologista AndaLimpia, nacida este año, se encargó de limpiar el pasado sábado el tramo final del arroyo Jaboneros. Una veintena de voluntarios de varias nacionalidades retiró entre 100 y 150 kilos de desperdicios, horas antes de una tromba de agua que los habría mandado al mar.

Con la ayuda de un palo terminado en una pinza (menos de 5 euros en las tiendas), los voluntarios de AndaLimpia pueden hacerse con cientos de papeles, la mayoría servilletas, atrapadas en las hierbas secas del cauce del Jaboneros. «Los chiringuitos están muy cerca y las servilletas vuelan», cuenta una de las voluntarias.

Pero la basura del cauce no solo depara papeles conducidos por el viento: seres humanos pensantes están detrás del lanzamiento deliberado al cauce del sillín de una moto y de un carrito de la compra.

«También hemos encontrado colchones... aquí te puedes encontrar cualquier cosa», cuenta la malagueña Jennifer Gómez, que por precaución e higiene lleva guantes gruesos.

Ella es una de las cerca de veinte personas voluntarias que el pasado sábado sacrificaron su tiempo libre para intentar dejar el arroyo Jaboneros como una patena, con motivo del Día Mundial de la Limpieza del Planeta. Y lo hicieron, por cierto, horas antes de que una potente tromba de agua descargara esa noche en la zona, así que, gracias a ellos, toda la basura recogida no terminó en el vecino Mar de Alborán.



«Esto está bastante sucio, hemos recogido sobre todo vidrios, calculo que al final de la mañana recogeremos entre 100 y 15o kilos», explica el belga Jonas Laveyne, que reside en Málaga. Él es uno de los cuatro socios fundadores de AndaLimpia, asociación oficial desde el mes pasado, «aunque desde enero estamos limpiando, empezamos con un grupito de gente y a los dos meses pensamos en un nombre y en crear la asociación», cuenta. El objetivo, limpiar espacios naturales de la capital.

AndaLimpia es, desde su nacimiento, una asociación sin fronteras, como demuestra la procedencia de sus voluntarios: España, Italia, Bélgica, México, Francia, Hungría, Finlandia, Suecia...

De México viene Anahi Fuentes, otra de las socias fundadoras de AndaLimpia, que cuenta que se ha embarcado en esta aventura «porque nos gusta la naturaleza, el senderismo, vamos a la playa y vimos la necesidad de limpiar».

A su juicio, el problema estriba, en primer lugar, «en el ciudadano», aunque supone que «luego el sistema a veces no da a basto para limpiar todas estas zonas».

Jonas Laveyne cuenta, por cierto, que AndaLimpia ha liderado el Día Mundial de la Limpieza del Planeta, y contactó con las organizaciones que han tomado parte en Málaga.

Los voluntarios de AndaLimpia han retirado basura en espacios naturales como el cauce del Guadalmedina, la playa de La Malagueta, el cerro de la Tortuga o el monte Victoria (también conocido como el de las Tres Letras).

«Es increíble la cantidad de colillas que se encuentran aquí, la gente se sienta en el muro y las tira, cuando es lo que más contamina los mares», lamenta Isabel María Ramos, voluntaria de Almería.

AndaLimpia, un soplo de civismo ecológico, anuncia todas sus actividades en las principales redes sociales y tiene grupo en whatssap.

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