16 de octubre de 2018
16.10.2018
Mercado inmobiliario

Casi 900 familias con derecho a ayudas al alquiler no pueden encontrar casa

El plan de ayudas al acceso a una vivienda de alquiler para familias en riesgo de exclusión social del Ayuntamiento de Málaga entró en vigor en 2015 y fue dotado con más de 8,5 millones de euros, aunque han quedado sin gastar 692.550 euros

16.10.2018 | 05:00
Una pareja busca un piso para comprar o alquilar en la capital.

El IMV propone un plan para ayudar a esas familias

  • El IMV ha propuesto un segundo Plan de Ayuda al Alquiler para socorrer a las familias en situación y riesgo de exclusión social que no pudieron ser beneficiarias de la primera de las iniciativas al no hallar viviendas en las que implementar la ayuda. Así, este plan tendrá características similares al primero, pero mejorará algunos aspectos. La vigencia será de un año y supondrá una ayuda directa para el pago de la renta durante tres años. La renta máxima será de 900 euros y se aumentará la subvención desde los 450 euros al mes en el primer semestre hasta los 550 euros al mes. La ayuda total, incluyendo el pago del mes de fianza o depósito, ascenderá a 15.400 euros. Se propone, además, una mejora de la inspección de las viviendas, actividad previa a la concesión de ayudas, que deberán contar con informe de un técnico cualificado en el que se detalle la idoneidad de habitabilidad de la vivienda y su ajuste al mercado de la renta de alquiler de alquiler de la vivienda. Incluso, se demandarán compromisos de las familias. «Además de los compromisos sociales que el primer plan ya les requería, se demandará una mayor implicación en la búsqueda efectiva de empleo y formación, debiendo acreditar cada año que ha cursado determinados cursos de formación y se ha presentado a determinadas entrevistas de trabajo, habiendo realizado un correcto currículo», señala el IMV. Estos aspectos, además del abono al arrendador de las cantidades de renta que le corresponde, deberán ser acreditados con anterioridad al pago de la anualidad correspondiente. Así, esta iniciativa deberá llevar aparejada una inversión superior a los 2,5 millones de euros. Se haría también otro plan anexo para las familias que pierden ahora la ayuda. En este sentido, el importe de la subvención ascendería a 3.300 euros, lo que beneficiará a 343 familias, con una inversión de 1,13 millones de euros.

La escalada de precios que está sufriendo el mercado del alquiler de inmuebles afecta ya a las familias más vulnerables de la ciudad. Así, un informe del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV) que hace balance del plan de ayudas al acceso a una vivienda de alquiler a familias en situación o riesgo de exclusión social, que se aprobó en septiembre de 2015, concluye que un total de 870 familias que fueron declaradas en situación y riesgo de exclusión social y, por tanto, reunían las características para ser beneficiarias de las ayudas, no encontraron casas. El periodo de vigencia es de tres años, por lo que ahora ha terminado. Este estudio será debatido hoy en el Consejo Rector del IMV.

Ello se debe, fundamentalmente, a la escalada de precios (más de un 11% entre 2017 y 2018), a la proliferación de viviendas turísticas e, indirectamente, al auge también en el precio de la vivienda nueva.

El plan fue dotado en un principio de 6,58 millones de euros, ampliado luego en dos millones más, hasta llegar a los 8,58 millones de euros. La idea es otorgar una subvención directa, de carácter excepcional, en concurrencia competitiva en régimen abierto, para atender situaciones de emergencia ocasionadas por la pérdida o posible pérdida de la vivienda. Las familias han de reunir dos condiciones para ello: estar declaradas en situación o riesgo de exclusión social por el Comité FRES y tener una propuesta de alquiler de una casa en las condiciones establecidas en las bases, con una renta máxima de 450 euros.

En total, además de abonar el mes de fianza o depósito con un máximo de 450 euros, el pago de parte de la renta de alquiler durante tres años ascendía a un total de 12.150 euros y la subvención total, a 13.050 euros.

Desde la entrada en vigor del plan de ayudas, se han tramitado hasta mediados de septiembre de 2018 2.640 solicitudes: de ellas, en 888 no consta riesgo de exclusión social, en 167 consta que no están en esa situación y de las 1.585 que sí lo están, 716 han sido beneficiarias de la ayuda tras la firma de contrato de arrendamiento (de estas, 640 siguen disfrutando de la subvención y 76 han sido resueltas por adjudicación de vivienda o resolución del Plan de Ayuda al Alquiler), y 870 «reúnen las condiciones para ser beneficiarias de la ayuda pero no han encontrado vivienda para implantarla», dice el IMV.

Entre las conclusiones, destacan que se han ejecutado 7.991.554,72 euros de los 8,58 millones con los que se había dotado al plan, por lo que sobra un saldo de 692.550 euros, que pueden ser usados para nuevos planes. Se constata asimismo la existencia de 870 familias en riesgo de exclusión social y que otras que están finalizando este plan «pueden continuar en situación de urgencia social y tendrán problemas para afrontar la renta de alquiler en el actual mercado inmobiliario». De cualquier forma, el diagnóstico general que se hace es favorable, dado que el fin era ayudar a las familias incluidas en el Comité FRES en 2015, 474. Así, los responsables del plan creen necesario hacer un segundo programa.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook