09 de diciembre de 2018
09.12.2018
La Tertulia del Cantarrana

Empresarios y Ayuntamiento abogan por reflexionar ya sobre el modelo de ciudad

Empresarios, hoteleros, hosteleros, representantes de las viviendas turísticas y el Ayuntamiento invitan a repensar la estrategia global de la capital para "no morir de éxito", incluyendo en una nueva alianza al residente

09.12.2018 | 05:00
De izquierda a derecha, Carlos Conde, Natalia Sánchez, Francisco Moro, Javier Frutos, Carlos Pérez-Lanzac y Francisco Sarabia.

El menú de 'La Tertulia del Cantarrana'

  •  Entrantes: queso de cabra malagueña, ensaladilla rusa de la casa, croquetas de espinacas y queso azul, así como boquerones fritos al limón.
  • Plato principal: Callos de ternera con garbanzos.
  • Postre: tocino de cielo con helado de vainilla.
  • Bodega: tinto de Málaga Rondarte y blanco espumoso de Botani.

Que Málaga ha vivido una historia de éxito desde hace dos décadas es un hecho. Pero en los últimos tiempos hay realidades que invitan a repensar la estrategia de la ciudad: roces de convivencia entre los vecinos de determinadas zonas de la capital de la Costa del Sol y participantes en despedidas de soltero o residentes en viviendas turísticas no regladas, la polémica generada por la aprobación inicial de la declaración como Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) de 98 calles del Centro y cinco del Romeral (que implicará una moratoria a la creación de nuevos bares, restaurantes, discotecas o pubs durante un año en las zonas afectadas) y las amenazas de vecinos y hosteleros de ir a los tribunales o las críticas a determinados proyectos urbanísticos. Los representantes empresariales y políticos que acudieron el pasado 28 de noviembre a La Tertulia del restaurante Cantarrana (calle Sánchez Pastor, 10), un evento que organiza mensualmente La Opinión de Málaga, tienen claro que la historia de la metrópolis ha sido exitosa por la unión de las iniciativas pública y privada en la Fundación Ciedes y el Foro de Turismo, pero consideran que ha llegado el momento de reflexionar sobre la estrategia y crear una nueva gran alianza contando, claro está, con el residente.

En esta ocasión, los invitados al foro fueron el presidente de los hosteleros malagueños (Mahos), Javier Frutos, el vicepresidente para Málaga capital de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Francisco Moro, la vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Natalia Sánchez, el presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (AVVA), Carlos Pérez-Lanzac, el decano del Colegio de Arquitectos, Francisco Sarabia, y el teniente de alcalde de Economía y Hacienda y portavoz del equipo de gobierno del PP, Carlos Conde. La Asociación de Vecinos Centro Antiguo declinó la invitación para asistir al foro.

«Esta ciudad de hoy es fruto tanto de la iniciativa pública como de la privada. Es positivo destacar que si Málaga es lo que es hoy, una ciudad de moda, atractiva, no sólo para visitarla sino también para vivir en ella, estamos llegando a ese tercer escalón que es la inversión. Málaga es lo que es ahora porque ha habido un trabajo a través de dos planes estratégicos donde todos los agentes económicos, sociales, administraciones públicas y sindicatos hemos estado consensuando cuáles eran las líneas en las que debíamos avanzar para llegar a un objetivo», dijo Conde. «Las ciudades que no hacen eso son ciudades que pueden tener acciones puntuales muy positivas pero se olvidan del contexto». «Como todo plan estratégico, hemos de estar en continuo proceso de evaluación y ver si los objetivos se están cumpliendo y si debemos reorientar nuestra estrategia para que, de alguna manera, no muramos de éxito», agregó.

Desde su punto de vista, «somos muy atractivos como ciudad pero podemos tener un problema si no volvemos a replantearnos ese camino. Estamos en el momento idóneo para que exista esa alianza estratégica necesaria entre sector privado, empresarial, vecinos, sindicatos y las instituciones para conseguir lo que hoy en día se llama un smart destination, un destino sostenible a nivel económico, social, medioambiental, amable para los que vienen a visitarla» y también para quienes viven aquí, recalcó. De otro lado, corre la capital el riesgo de seguir el camino de determinados barrios de Barcelona o de Dubrovnik (Croacia).

Natalia Sánchez considera que Málaga ha ganado un posicionamiento magnífico dentro de la provincia, la comunidad y el país. «Como ciudad donde es grato vivir, visitar y ese haber subido en el ranking del destino city break», recalcó. Asimismo, factores como las buenas comunicaciones hacen de Málaga un lugar que «atrae inversión, por el propio perfil e iniciativa de los malagueños, pero también porque se acoge muy bien a muchas iniciativas empresariales que entienden que este es un lugar donde poder desarrollarlas», dijo. Además, durante los diez años de crisis y los tres de crecimiento «hemos tenido un sector turístico que ha ayudado a sobrevivir en estos tiempos», sin duda liderados por la marca de Málaga capital, frente a lo que ocurría en otros tiempos, en los que la ciudad iba bajo el paraguas de la marca Costa del Sol. «Es la capital la que ha roto con la estacionalidad del turismo sol y playa y de otros segmentos que eran los principales en la costa, y que luego ha estado liderando actividad más allá del turismo, en otros ámbitos como el tecnológico, y eso lo aporta a la provincia y a otros lugares». Málaga, por tanto, es el motor económico de Andalucía.

Incluso durante la crisis, dijo, ha estado la provincia a la cabeza en la creación de nuevos proyectos empresariales. «Queda mucho por hacer; hay que consolidar esos sectores empresariales, que han ido haciendo su ejercicio positivo en ese tiempo y, sin duda, también seguir posicionándonos para que ese trabajo de captación de inversión podamos potenciarlo, porque tenemos un problema con que faltan oficinas, incluso en la zona Centro, para poder ubicar a determinados proyectos empresariales».

Para Sánchez, el crecimiento ha sido estructurado, pero «el consenso nos va pidiendo que vayamos incluso más rápidos que esos cambios», para indicar asimismo que este modelo de desarrollo se ha extrapolado a muchas ciudades del mundo. Recordó Sánchez que el Centro no es sólo turismo, ya que «más de la mitad de las empresas tecnológicas que están en la ciudad y alrededores están en el Centro». Por ello, consideró que «hay que salir del Centro». «Necesitamos ampliar donde ejercer más actividad cultural y empresarial, no nos podemos quedar sólo en la almendra». Pidió un proyecto integrador.

Francisco Moro cree que «no se tiene que centrar todo en la almendra del Centro Histórico» y consideró que hay que reeducar a la sociedad en el sentido de que la industria principal de Málaga es el turismo. «Uno de los grandes problemas que está viviendo la ciudad es que se hace todo en Málaga en el Centro Histórico», dijo, para destacar que «algo muy importante, que ha ayudado al crecimiento de la ciudad, ha sido el Foro de Turismo» y reclamó recuperar la campaña de «Al turismo, una sonrisa», por las críticas generadas contra el sector. En cuanto a la estrategia, dijo: «No creo que haya que cambiar todo lo que se ha hecho, todo lo contrario, hay una base buena y es verdad que a veces tenemos que ir tomando, según las direcciones, los caminos correctos. Una cosa fundamental en el futuro de la ciudad es que las infraestructuras que están ahora mismo en obras se terminen ya por fin», fundamentalmente el metro.

Javier Frutos considera que hay un antes y un después de la peatonalización de la calle Larios, que el crecimiento «de Málaga ha ido muy por delante de sus expectativas» y que es normal que las instituciones tengan problemas para articular ese desarrollo, porque se generan problemas que antes no se tenían, como ocurre en otras ciudades. «Lo que hay que hacer es alimentar esa base y ver la planificación que se tiene a corto y medio plazo. Indudablemente, la ampliación del Centro Histórico es básica», recalcó, por ejemplo hacia el Soho. Pero hay otras zonas de ocio como Pedregalejo o Teatinos, «la gastronomía que se hace allí es de gran calidad, como la decoración de locales y además es una apuesta empresarial al 95% de malagueños». Considera que la ciudad no debe buscar un mayor número de visitantes, sino turistas de calidad que dejen dinero. «Al final todos salimos ganando, porque las aglomeraciones serán menores», señaló.

Carlos Pérez-Lanzac consideró que el caso de éxito de Málaga es muy difícil verlo en otras ciudades, y valoró que en la capital «hay una estrategia de ciudad muy alineada con el sector privado». Recordó que el 98% de los malagueños están satisfechos con su ciudad y advirtió de que «es efectivamente ahora el trabajo de alinear a la administración, al sector privado y al residente», en el sentido de que «Málaga tiene que estar pensada para los malagueños» de la que disfruten los visitantes. Recalcó la importancia de tener una oferta de ocio disgregada en toda la ciudad y defendió la aportación de la vivienda turística a la economía malagueña «de forma muy sostenible, porque en lugar de incorporar nuevo producto inmobiliario lo que ha hecho es rehabilitar lo que teníamos». Sí explicó que son necesarias zonas verdes en el Centro, haciéndolo amigable para las familias. «Tenemos que buscar un modelo donde el local tenga su lugar y una ciudad de calidad», además de incidir en que el casco antiguo se ha quedado pequeño», reseñó.

Francisco Sarabia, por su parte, destacó que el diagnóstico está claro, estamos ante «una ciudad fantástica». Pero... «llevamos un camino bueno, que nos puede conducir a final no deseado también lo sabemos, ¿no?». «Lo estamos alertando todos, hemos de corregir el rumbo porque el final no es bueno». ¿Qué hacer? En su opinión, «buscar el equilibrio» entre el Centro y otros puntos de la ciudad. «Sabemos que hay zonas del Centro como Hoyo de Esparteros... cruzando el río por la zona de la Trinidad, hay partes bastante degradadas, los visitantes se sorprenden. Vamos a acometer la reforma de calle Carretería y a la espalda de ella hay un triángulo con el Molinillo y el Barrio de Salamanca, que hay que aclarar». Para Sarabia, al Centro sólo hay meterle dinero para mantenerlo. También pidió inversiones productivas en industrias distintas al turismo como la tecnológica para crear «una inversión productiva que cree tejido empresarial y que sea difícil de trasladar».

Los tertulianos

Carlos Conde 
Portavoz del equipo de gobierno

«Hemos de estar en continuo proceso de evaluación y de ver si los objetivos se están cumpliendo y si debemos reorientar nuestra estrategia para que de alguna manera no muramos de éxito. Estamos en el momento idóneo para que exista esa alianza estratégica para ser smart destination»


Natalia Sánchez
Secretaria general de la CEM

«Tenemos que seguir posicionándonos para que ese trabajo de captación de inversión podamos potenciarlo, porque también tenemos un problema con una zona de inundabilidad, con que faltan oficinas, incluso en el Centro, para poder ubicar a determinados proyectos empresariales»



Francisco Moro
Vicepresidente para Málaga de Aehcos

«Hemos de recordar lo que hizo el Patronato hace muchos años, al turismo una sonrisa siempre, no lo olvidemos porque últimamente hemos de volver a reivindicar eso con mucha importancia viendo los últimos acontecimientos que ha habido de crítica hacia el turismo, no podemos criticarlo porque es nuestra industria»



Javier Frutos
Presidente de Mahos

«Tenemos zonas de ocio distintas, que no tienen las ciudades más pequeñas, Pedregalejo, Teatinos es una zona de ocio brutal, sobre todo en gastronomía, que se hace allí muy bien, la decoración de locales, y con el 95% de los negocios malagueños»

Francisco Sarabia
Decano del Colegio de Arquitectos de Málaga

El destino de inversiones todos sabemos cómo es, con fondos de inversión extraños que cuando encuentran un 1% más de rentabilidad que aquí la inversión que vino se fue, me inclinaría más por apostar por economía productiva.  Tenemos que apostar por crear tejido empresarial»

Carlos Pérez-Lanzac
Pte. de la Asociación de Viviendas Turísticas

Somos Europa. Tenemos más de 300 días de sol al año, seguridad jurídica, Málaga es una ciudad por la que da gusto pasear. Han llegado nuevos modelos con los que habrá que convivir y efectivamente el Ayuntamiento tiene que incorporarlos quizás a mayor velocidad que nunca»
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