13 de enero de 2020
13.01.2020
Aniversario

"Hemos intentado pasar este duro día en familia"

José Roselló reconoció este lunes lo difícil que ha sido superar un nuevo 13 de enero, justo 12 meses después de perder al pequeño Julen en el pozo de Totalán - "Estamos superando todo de la mejor forma posible, como él habría querido. Nuestros familiares han querido tener un detalle íntimo y junto a ellos estamos", manifiesta

13.01.2020 | 20:22
"Hemos intentado pasar este duro día en familia"
El propietario de la finca, David Serrano, junto a los padres de Julen, José Roselló y Vicky García.

Los padres de Julen agradecieron las palabras de apoyo del presidente de la Junta, Juanma Moreno, en este primer aniversario de la tragedia

Un año sin Julen. Este 13 de enero, se han cumplido justo 12 meses de la tragedia que mantuvo en vilo a todo planeta. El pequeño de apenas dos años de edad cayó por un pozo profundo y las tareas de rescate, cuyo desenlace confirmaría su fallecimiento, continuaron durante casi dos semanas. En el seno de la familia Roselló ha sido un día de contrastes, con la mente puesta en lo sucedido en la finca de Totalán. Arropados por sus allegados, los padres reconocieron lo difícil que se hace poder superar un mazazo de tales magnitudes.

«Nosotros hemos intentado pasar este duro día en familia. Estamos superando todo lo ocurrido y lo que ha pasado luego de la mejor forma posible, como nuestro hijo habría querido», expresaba el padre, José Roselló, en presencia de la madre, Vicky García. Ambos han estado durante la jornada acompañados por «familiares que han querido tener en este día un detalle íntimo con nosotros. Estamos junto a ellos», agregó el progenitor.

Los padres supieron por La Opinión de Málaga del mensaje del presidente de la Junta, Juanma Moreno, que a través de la red social Twitter había expresado: «Hoy nuestro recuerdo está con la familia del pequeño Julen. Hace un año se nos heló el corazón con su pérdida. Todo apoyo es insuficiente, pero sus padres contarán siempre con el afecto y el abrazo de España, y de todos los andaluces, ante una tragedia tan dolorosa», señalaba.



«Le estamos muy agradecidos. En este día es importante el apoyo que estamos recibiendo. Ya en su día manifestamos públicamente nuestro agradecimiento por todo lo que todas la autoridades y voluntarios hicieron por nosotros», alegó el propio José Roselló.


El juicio, la próxima semana


El aniversario de aquella comida en el campo que le costó la vida al pequeño llega a justo una semana del inicio del juicio que pretende depurar responsabilidades en los hechos que se produjeron aquel 13 de enero. Está previsto que las sesiones de la vista oral comiencen el próximo martes 21 de enero en el Juzgado de lo Penal número 9 de Málaga. Continuarán hasta el día 24, salvo cambios en la agenda programada, y luego se celebrarán nuevas sesiones los días 28 y 30 de este mismo mes.

El propietario de la finca donde se localiza el pozo por el que cayó el pequeño Julen, David Serrano, se podría enfrentar a una pena de hasta tres años de cárcel. Pero su defensa mantiene su inocencia e insiste en el análisis de las circunstancias que rodearon tanto la perforación del pozo como el posterior rescate.

Estas últimas tareas se prolongaron desde la jornada siguiente a la caída, el 14 de enero de 2019, hasta la madrugada del día 26. En ese momento, después de que se lograse acceder hasta el interior del pozo, cuya profundidad máxima era de unos 110 metros, se certificaría la muerte de Julen. Nada se pudo hacer por salvarlo, porque, como luego confirmó la autopsia, el pequeño habría fallecido prácticamente en el acto.


Dos familias frente a frente


El juicio volverá a enfrentar desde la próxima semana a dos familias, con dos testimonios contradictorios entre sí. Aquel 13 de enero, los padres de Julen se disponían a tomar un arroz en la finca de David Serrano, pareja de una prima de José Roselló. Los dos hombres estaban preparando sillas, la mesa y el fuego necesario para preparar la paella, en el momento en el que Vicky se sintió indispuesta y pidió a José que se quedara al cuidado del pequeño.

Julen se habría bajado de la silla en la que estaba sentado y caminó hasta una zanja en forma de «L» y de poca profundidad. Empezó a correr y en ese momento el progenitor lo siguió a la carrera. Pero el menor fue perdido de vista y habría desaparecido, según los testimonios, tras colarse por el agujero que finalmente representó la trampa mortal que nadie jamás se hubiese imaginado.

Incluso se barajó la imposibilidad de que, por el pequeño diámetro del pozo, Julen hubiese podido caer hasta su interior, como luego se certificó. El juicio por homicidio por imprudencia grave se centrará precisamente en verificar si el dueño habría advertido o no de la existencia de varios pozos en la finca. Y también se analizarán las circunstancias que, como señala la defensa de David Serrano, se dieron en tan extraordinario suceso.
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook