05 de septiembre de 2020
05.09.2020
La Opinión de Málaga
Ocio

Los chiringuitos apoyan el cierre de la playa por la noche "si evita el botellón"

"La arena se había convertido en un club de noche que sustituía a los bares y los jóvenes destrozaban las hamacas cuando se tomaban cuatro copas", aseguran

05.09.2020 | 05:00
Vista de la terraza de un chiringuito costasoleño, con varias mesas instaladas sobre la arena de la playa.

Los hoteles respetan la reducción de aforo en eventos

  • Los hoteles respetan la reducción de aforo en eventos decretada por la Junta. «Estas medidas fastidian a las empresas pero es normal que se haga frente a los contagios», dijo un referente del sector hotelero costasoleño como el empresario Miguel Sánchez. De este modo, transmitió el respeto de su gremio a las nuevas restricciones anunciadas por el Gobierno andaluz. Especialmente, a las relacionadas con la reducción de aforo en las celebraciones y eventos que suelen acoger los grandes alojamientos. Ahora bien, el presidente del Consejo de Turismo de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) inició su reacción admitiendo que «estas suelen ser medidas que a las empresas nos fastidian». «Sobre todo, nos afectan por el tema de los eventos pero, por otro lado, tenemos que ser conscientes de que, si queremos frenar el crecimiento de contagios que tenemos en nuestra comunidad, hay que tomar medidas de este tipo; por eso, lo tengo muy claro y respeto las medidas que se están tomando desde la Consejería de Salud, a nivel regional, y desde el Ministerio de Sanidad, a nivel nacional», expresó el propietario de la cadena malagueña MS Hoteles. Asimismo, Miguel Sánchez aprovechó para recordar que los alojamientos andaluces, sobre todo los del segmento de sol y playa, necesitarán «liquidez» para afrontar los duros meses de crisis que se avecinan. De ahí que se refiriera a inminentes reuniones con el Gobierno de España o la Junta de Andalucía en las que se pondrán sobre la mesa la necesidad de percibir ayudas económicas «para salvar a nuestras empresas». «La situación por la que está atravesando el turismo es muy complicada, todos sus sectores estamos perdiendo muchísimo dinero; esperamos que los gobiernos, tanto el central como los autonómicos, sean conscientes y no dejen caer a una industria como el turismo», enfatizó Sánchez.

El sector asegura que, en septiembre, la afluencia de clientes se reduce "a una cuarta parte".

Aunque los propios representantes del sector admiten cierta «disparidad» de opiniones, los chiringuitos costasoleños respaldan el cierre nocturno de playas solicitado por la Junta de Andalucía a los ayuntamientos «si ha sido para acabar con los botellones y las moragas». «La arena se había convertido en un club de noche, con concentraciones que sustituían a los locales nocturnos que han cerrado y en la que los jóvenes destrozaban las hamacas cuando se tomaban cuatro copas», denuncian. En estos términos se expresó el presidente de la Federación Andaluza de Empresarios de Playas, Norberto del Castillo, quien reiteró que ve con  buenos ojos el cierre nocturno de las playas del litoral costasoleño «si esto ayuda a evitar las moragas y los botellones que se estaban celebrando».

«Nosotros que los vivimos tan de cerca, estamos viendo bastantes excesos por la noche en la playa, se celebran muchas reuniones y botellones en la arena y las medidas tendrán que ver con eso que es tan difícil de controlar; tal y como vuelve a estar el tema de los contagios ya no sabe uno lo que será bueno y lo que será malo», expresó Del Castillo con resignación.

El portavoz del sector de los chiringuitos aseveró que «como no se permite la apertura de los locales nocturnos, la playa se estaba utilizando como club de noche con lo que conlleva todo eso». «Cuando se pasan con el consumo de alcohol, cometen todas las tropelías posibles en las instalaciones cercanas, rompen por ejemplo muchas hamacas y eso hay que perseguirlo», añadió Norberto del Castillo.

Así, el empresario de playa apuntó que esta restricción «no afecta excesivamente al sector» porque de noche el acceso a los chiringuitos «no es desde la playa sino desde el paseo marítimo». «Esto afecta en la parte sentimental, está claro que aquel que quisiera ver la luna con su pareja de forma afectiva ya no podrá hacerlo desde la arena y tendrá que conformarse con mirarla desde el paseo marítimo», indicó igualmente este empresario, que regenta un chiringuito desde hace más de medio siglo en el litoral fuengiroleño.

Del Castillo insistió en que la medida que clausura el acceso nocturno a las playas tiene sentido aplicarla «si se ha observado que se estaban cometiendo muchos abusos». «No sé si la mejor medida es cerrar la playa o establecer un control pero se estaba creando una situación bastante tensa en ese sentido; la gente joven llegaba, se tomaban cuatro copas, tiraban las hamacas, las pateaban y hacían cosas de ese tipo», relató.

A juicio del empresario, lo más evidente de todo es que «se estaban haciendo unas concentraciones sustituyendo a los bares que estaban cerrados». «No sé si era peor eso o los bares abiertos», matizó Del Castillo.

Asimismo, el representante de los chiringuitos se refirió a la caída del negocio que han sufrido estos establecimientos con la llegada de septiembre. «Hemos dado un bajón enorme, como de alguna manera ya preveíamos cuando se fuera la gente que ha estado en julio y agosto, que es un público nacional de ciertos entornos -Córdoba, Sevilla, Jaén o Madrid- y cuando estas personas se ha tenido que incorporar a sus actividades normales -familiares o laborales- se ha sufrido un éxodo terrible", apostilló este empresario de playa.

Del Castillo llegó a hablar de una bajada del 75% en la facturación con el inicio de septiembre, ya que la actividad actual de los chiringuitos se habría quedado reducida «a solo una cuarta parte» en el «verano más corto» que recuerda este veterano empresario de playa que abrió en los años 60 su chiringuito Los náufragos en Los Boliches y decidió no volver al norte, durante una excedencia que había pedido en sus cometidos como director de hoteles importantes en Barcelona o Cadaqués, donde entabló amistad con Salvador Dalí y Gala.

«Nunca habíamos vivido un verano de solo 40 días, hay que reconocer que en julio y agosto hemos tenido bastante gente, más incluso de la que esperábamos en estas circunstancias; pero también es verdad que el consumo ha sido más bajo: bien porque unos están en ertes, otros parados o quienes tienen unos pocos de recursos han optado por ser precavidos y no gastar mucho, esperando a ver lo que al final sucede con todo esto», incidió el presidente de la Federación Andaluza de Empresarios de Playas.

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