06 de diciembre de 2020
06.12.2020
La Opinión de Málaga
Entrevista

Miguel Cardoso: «Los fondos de la UE son una gran oportunidad de transformación»

Doctor en Economía y economista jefe para España de BBVA Research, este experto pasa revista a las expectativas que nos deparará 2021, un ejercicio que vendrá marcado por la inminente vacunación a la población y por la paulatina vuelta a la actividad

05.12.2020 | 18:03
Miguel Cardoso.

El año 2021 está a la vuelta de la esquina y todos los interrogantes económicos se centran en ponerle fecha a la tan anhelada recuperación. Esta y otras muchas cuestiones serán abordadas en el webinar que organiza La Opinión de Málaga el próximo día 10 de diciembre a las 18.00 h. y en el que participará Miguel Cardoso junto a José María O'Kean. Ya está abierta la inscripción de forma gratuita en el enlace: https://zoom.us/webinar/register/WN_1_wAjK98SOqIHHLEX_C6Cw

¿Cuál es su radiografía de la situación económica para el año 2021?
Creo que va a ser un año donde vamos a ir de menos a más, con dos aspectos que van a influir en el gasto a partir del segundo o tercer trimestre del año: mucha actividad económica va a depender de cómo vaya la vacuna. Otro aspecto pasa por el gasto público que se va a ejecutar a través de los fondos europeos, aunque hay que decir que ni lo uno ni lo otro tendrán carácter inmediato. El inicio de año será difícil porque todavía estaremos intentando controlar la pandemia y para el segundo semestre de 2021 se prevé una aceleración económica global y en España.

¿Definiría como solvente el sistema financiero español en estos momentos?
Totalmente. Uno de los factores que ha ayudado a mantener muchos puestos de trabajo es que el sistema financiero ha sido parte de la solución a la crisis. Esta crisis es diferente a cualquier otra porque ha habido periodos de cese de actividad económica. Hemos visto cómo ha crecido el volumen de crédito a privados, por ejemplo en Andalucía hasta 18 puntos del segundo semestre de 2019 al mismo periodo de 2020. Gracias a las políticas públicas, el sistema financiero ha podido proveer de crédito y no está preocupado por su solvencia, formando parte en esta crisis de la solución, aunque no hay que dejar de lado que en los próximos años se prevé un incremento en la tasa de morosidad.

¿Qué cambios económicos provocados por la pandemia van a tener ya un carácter permanente?
Hay aspectos que van a mantenerse en el tiempo. La experiencia nos dice que solemos sobredimensionar el impacto de la crisis a corto plazo e infravalorarlo a medio y largo. Cuando la gente sienta que es seguro volver a sus actividades prepandemia (salir, comprar, viajar, etc.), sin duda lo va a volver a hacer. Al turismo, tan importante para Málaga, sabemos que todavía le queda un periodo de dificultad en los próximos meses, pero recuperará el tono cuando se vuelva a la normalidad. Otro aspecto que permanecerá es la automatización y digitalización de los procesos, esto nos llevará a cambios en las formas de trabajo hacia sistemas menos intensivos en el uso de la mano de obra. Las empresas suelen aprovechar las crisis para invertir en capital. Este es uno de los riesgos de la economía española porque tiene déficit en formación digital y eso dificulta el acceso a este tipo de empleos y puede crear brechas de desigualdad.

El crecimiento de la demanda interna va a ser menor de lo que hemos visto en los últimos veinte años y en este sentido el sector público va a tener un lugar preponderante en la economía con tendencias y niveles de deuda pública elevados.
Pregunta

¿Qué opina de los presupuestos que va a sacar adelante el Gobierno? ¿Son los presupuestos que se necesitan para salir de la situación de crisis?
Creemos que sí. Habría que tener la posibilidad de adelantar el gasto público del segundo semestre al primero si en estos próximos meses la pandemia sigue provocando parones de actividad. La dirección del gasto creemos que es la adecuada: un mayor gasto cuando se sufre una contracción de gasto privado. Lo que necesitaremos es dar certidumbre a personas y empresas, y por este motivo creemos muy inoportunos los anuncios de subida de impuestos que se han hecho porque no van a generar un incremento significativo de la recaudación o reducir el déficit y lo único que generan estos anuncios son dudas a empresas y familias. Mucho de ese gasto viene asociado al dinero europeo y hemos trabajado muy poco en la condicionalidad de esos recursos que es iniciar y aprobar reformas supeditadas a las directrices de la UE y de esto no se ha discutido nada en los últimos meses.

¿Cuáles son los principales motivos por los que la economía andaluza (PIB de 2020) ha caído tres décimas más (11,8 por 11,5) que en el resto del Estado?
Principalmente es por la dependencia del turismo y de la hostelería. En Málaga, Granada y Cádiz ha caído muchísimo el empleo en estos sectores. Esta es la verdadera cuestión.

¿Cuánto tiempo tardaremos en colocarnos en las cifras económicas que teníamos en el segundo semestre de 2019?
El ajuste va a ser muy duro. En la anterior crisis tardamos 10 años. Ahora sufrimos una crisis de expectativas y de recursos económicos individuales. Lo que hay que hacer es intentar volver a esa tendencia de crecimiento que teníamos en 2019 lo más rápido posible. Insisto en que los fondos europeos suponen una gran oportunidad por su capacidad para transformar la economía en términos del gasto pero también en las reformas que se pueden acometer y para eso necesitamos consensos amplios entre las fuerzas políticas para ejecutar esas reformas que tienen que cumplir la exigencia europea.

¿Cuáles son las recetas para aliviar la crisis económica?
El diagnóstico de la respuesta tanto en España como en Europa ha sido la acertada. Hay que seguir con la política fiscal expansiva, los tipos de interés tienen que seguir siendo bajos, la gente tiene que tener la certidumbre de que la cuota de la hipoteca no le va a subir en los próximos años; el sector público tiene que tener la certeza de que no va a tener que reducir su gasto en los próximos ejercicios. Tiene que haber coordinación entre el BCE y los países europeos para mantener los costes de la deuda relativamente bajos. Las reformas son fundamentales. Hay que reducir el desempleo y la precariedad en el empleo a las tasas que tienen la mayoría de los países europeos, y ahí está el ejemplo de Portugal. Hay que incentivar la contratación fija y no la temporal y hay que concentrarse en la formación de las personas para que puedan acceder a mejores empleos y salarios. Los fondos europeos son una gran oportunidad para mejorar la transición hacia aquellas medidas que ayuden a tener una sociedad mejor.
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