Profesionales del Hospital Costa del Sol en Marbella han presentado los primeros resultados del estudio de investigación 'Factores clínicos y biológicos predictores de la evolución de pacientes ingresados con infección por SARS-CoV-2' en el área de influencia de este centro hospitalario. La conclusiones finales están previstas de ser publicadas en la primavera de 2022.

Los resultados permitirán desarrollar una herramienta que podrá ser integrada en la historia clínica electrónica de los pacientes con el fin de predecir su evolución clínica y anticipar la medidas preventivas y terapéuticas más adecuadas en cada caso, han informado en un comunicado.

Esta iniciativa responde a que uno de los problemas fundamentales de la pandemia actual de COVID-19 viene determinado por el alto porcentaje de pacientes infectados por este virus que presentan deterioro clínico rápido y les hace necesitar de cuidados en las unidades de críticos.

Este estudio, que está liderado por investigadores del Hospital Costa del Sol y coliderado por profesionales de la Universidad de Málaga e Ibima, cuenta con financiación del Instituto de Salud Carlos III, la Fundación Fuerte de Marbella y la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía.

Este innovador estudio valora criterios como la transferencia a la UCI, mortalidad y necesidad de terapia ventilatoria intensiva en pacientes hospitalizados con PCR positiva para el virus de la COVID-19 y está basado en la información clínica de más de 3.000 pacientes, incluyendo además factores genéticos relacionados con la respuesta inmunitaria e inflamatoria.

Esto permite avanzar en el conocimiento de los factores clínicos y genéticos de los pacientes que predisponen a la sintomatología más grave mediante el uso de tecnología de inteligencia artificial y cuantificación digital de última generación de ácidos nucleicos, mediante una herramienta validada para uso clínico que habitualmente se emplea en el diagnóstico del cáncer.

Entre los factores biológicos, destacan la elevada carga viral y la expresión alterada de genes relacionados con la respuesta inmune e inflamatoria, lo cual proporciona una valiosa información sobre las estirpes celulares que intervienen en el proceso inflamatorio e inmune de esta enfermedad y puede ser de gran ayuda para predecir el pronóstico de los pacientes.

Para poder llevar a cabo este trabajo, se ha analizado la historia clínica de los pacientes y también la carga viral, la expresión de diferentes componentes virales y un panel de hasta 800 genes humanos a partir del excedente diagnóstico de los exudados nasales utilizados para realizar la técnica PCR.

En su presentación, los investigadores han destacado que se trata de un estudio pionero a nivel mundial tanto por la tecnología, que permite testar en un solo análisis los componentes virales y los humanos relacionados con el COVID-19, como por el tipo de muestra utilizada, lo cual ha supuesto "todo un reto metodológico debido a la baja concentración de material genético y la alta concentración de contaminantes".

Además, mediante técnicas de Inteligencia Artificial se han seleccionado 20 parámetros de deterioro clínico, entre los que se puede destacar la presión arterial de oxígeno, diferentes marcadores de inflamación como la procalcitonina, LDH y PCR y alteraciones en el hemograma y en la coagulación, "lo que ha resultado en un potente modelo de predicción basado en 'machine learning', con excelentes propiedades de rendimiento para implementar en la historia clínica electrónica de los pacientes".

Estos primeros resultados han sido presentados por el coordinador de Investigación del Hospital Costa del Sol y también profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga, Maximino Redondo; junto con la investigadora postdoctoral de esta unidad en el hospital, Marilina García-Aranda; y la vicepresidenta de la Fundación Fuerte, Isabel Luque.

Este proyecto cuenta con la colaboración de un equipo multidisciplinar de investigadores de este hospital formado por la directora médica de la Agencia, Ángeles Pérez Aisa; la directora del área de Laboratorios Clínicos, María Luisa Hortas; el coordinador de Laboratorio de Atención Programada, Gonzalo Callejón; el facultativo en Medicina Interna, Raúl Quirós; la facultativa especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, María Ángeles Onieva; la facultativa especialista en Microbiología, Inmaculada López; el metodólogo de la unidad de Investigación, Francisco Rivas; y por María Padilla (investigación en salud).

Por parte de la Universidad de Málaga participan Teresa Téllez (Bioquímica), Alfonso Serrano (Inmunología) y las doctoras Isabel Barragán y Martina Álvarez del Laboratorio de Biología Molecular del Cáncer-CIMES y Unidad de Oncología Intercentros e Ibima.