El riesgo histórico de inundaciones que acompaña al malagueño río Guadalhorce se verá atenuado con las obras que, con un plazo inicial de 16 meses, va a ejecutar el Gobierno andaluz y espera tener terminada en "mayo o junio de 2023". Así lo explicó el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante una visita a Málaga para la colocación de la primera piedra de unas obras de defensa del Guadalhorce frente a las inundaciones que "disminuirá el riesgo de inundaciones en un 60 por ciento" .

A juicio de Moreno, "es una de las actuaciones en las que colaboran la Junta y el Ayuntamiento que va a tener más impacto económico", ya que tiene como objetivo paliar el riesgo de inundabilidad con el conviven los polígonos industriales aledaños y se hace eco de las reivindicaciones de la Asociación de Polígonos Industriales de Málaga (Apoma). "Es un problema cotidiano y casi permanente que Málaga sufre desde hace décadas y ha limitado su crecimiento económico porque ha afectado especialmente a las empresas de los polígonos industriales y ha mermado la creación de empleo", indicó Moreno. 

El presidente recordó que esta obra con más de 7 millones de euros de inversión por parte del Ejecutivo autonómico le correspondería hacerla al Estado "pero a la vista de la necesidad hemos decidido hacernos cargo del proyecto al completo". "Esperamos que el Gobierno tenga ahora la celeridad suficiente con la sustitución del puente de la Azucarera y no hagamos las cosas a medias", enfatizó.

Los terrenos en los que se han iniciado estos trabajos están situados junto a la carretera MA-22, entre las rotondas del Polígono Guadalhorce y del palacio de los deportes José María Martín Carpena.

Por su parte, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, destacó "la entidad de la obra, junto a un puente con 150 años de antigüedad que está acolmatado y está pidiendo paso".

De la Torre refirió la necesidad que había de reaccionar ante el problema que, por el riesgo de inundabilidad, se planteaba para los polígonos industriales con el consiguiente freno de inversiones: "El problema existe pero ahora también hay soluciones porque al fin hay en la Junta de Andalucía una administración que está dispuesta a ofrecerlas; es un día muy importante para la Málaga productiva que se sitúa junto a los últimos kilómetros del río Guadalhorce".

A juicio del alcalde, la reacción a las grandes inundaciones de 1989 "fue buena pero, a día de hoy, es insuficiente y se está trabajando en solucionarlo".

Está actuación en materia de aguas se suma a la vigente restauración del cauce del río Guadalmedina, cuyas obras ya han comenzado después de que el pasado viernes la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga firmaran el convenio. 

Dentro de un año y medio, esta colaboración entre sendas instituciones en el Guadalmedina tendrá como primer fruto notable un parque fluvial situado entre el puente de Armiñán de la capital malagueña y la presa del Limonero.