El proyecto urbanístico en Rojas-Santa Tecla en Churriana, que prevé 2.847 viviendas plurifamiliares y un campo de golf de 500.000 m2 y 18 hoyos, aprobado de forma definitiva el pasado 21 de octubre en la Junta de Gobierno Local, no podría desarrollarse como está previsto, ante la presencia de dos hábitats de interés comunitario en la parte de la finca de Rojas, alerta Verdes Equo Málaga.

Los ecologistas calculan que estos dos hábitats naturales, delimitados por la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, ocuparían cerca del 25 por ciento del proyecto urbanístico y en concreto coincidirían con alrededor de la mitad del campo de golf y un 40 por ciento de las viviendas proyectadas.

Responsables de Verdes Equo Málaga, en la finca de Rojas, el pasado sábado. La Opinión

En concreto, en el mapa principal confeccionado por la Consejería de Desarrollo Sostenible aparece dentro del área del proyecto urbanístico un primer hábitat de color verde, de matorrales termomediterráneos y pre-estépicos y el segundo, de color rosa intenso, que indicaría que se superponen en el mismo espacio el hábitat primero y un segundo: zonas subestépicas y gramíneas y anuales de Thero-Brachypodietea (pastizales mediterráneos subestépicos), que además está considerado prioritario.

Esta figura de protección medioambiental procede de una directiva europea de 1992, incorporada por España en la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, que enumera en un anexo los distintos tipos de hábitats de interés comunitario.

Para Álvaro Cortés, profesor interino de la UMA y licenciado en Ciencias, la protección que otorgan los hábitats «sin duda» impide construir en ellos y recordó que los hábitats de interés comunitario se vienen delimitando y actualizado periódicamente desde el año 97.

Primer hábitat de interés comunitario, parte de él en Rojas-Santa Tecla. Junta de Andalucía

Con respecto al primero de ellos, precisó que en él se encuentran especies como lentisco, palmito, acebuche, tomillo y romero, además de ser «un hábitat importante del camaleón».

En relación con el segundo, comentó que cuenta con «elementos de vegetación esteparia».

Para el coportavoz provincial de Verdes Equo Málaga, Ángel Rodríguez, la zona de Rojas «es la ‘barrera de defensa’ de la Sierra de Mijas-Alpujata de la que forma parte la Sierra de Churriana y por eso la consideramos más importante que el pinar de arriba, por ese papel defensivo que ejerce de ahí que hay que ser extremadamente diligente con ella y además de protegerla pedimos que se regenere».

Segundo habítat de interés comunitario y en rojo, perfilado por Verdes Equo, el proyecto urbanístico Rojas-Santa Tecla. Junta de Andalucía

Ángel Rodríguez recordó además que Verdes Equo apoya el proyecto de «corredor verde y azul» de la asociación ecologista de Churriana Ciriana y que la zona de Rojas-Santa Tecla sería «el punto extremo del cinturón verde, que no pueden atacar».

El caso de Barbate

Por su parte la también coportavoz de Verdes Equo Málaga, Rosa Galindo, se refirió a un caso que considera idéntico al de Rojas-Santa Tecla: un megaproyecto urbanístico en El Següesal, Cádiz, promovido por el Ayuntamiento de Barbate, frenado por la presencia de este tipo de hábitats con respaldo explícito de la Comisión Europea. «Es un caso muy similar que pudimos pararlo, ya lo tenemos como antecedente», explicó.

Rosa Galindo consideró «un despropósito» proyectar en Rojas-Santa Tecla «una macrourbanización y un campo de golf que se va a llevar tantos recursos hídricos».

Respuesta del Ayuntamiento

El concejal de Urbanismo, Raúl López, pidió ayer «cautela suficiente» y recordó que el proyecto urbanístico ha sido aprobado «con el visto bueno de la Junta», incluido el estudio de impacto medioambiental. Además, indicó que habrá que examinar también el momento en el que se delimitaron los hábitats, con respecto a la aprobación del planeamiento, por si la protección medioambiental no tuviera efecto, como ha pasado en otras ocasiones.

Rául López pidió por último que cualquier reclamación de este tipo se presente «en tiempo y forma» para que lo estudie el organismo competente y recordó que cualquier interpretación de la normativa medioambiental debe ser compatible «con el ordenamiento en el resto de materias porque sino todo sería inestable».