La Policía Nacional investiga los tiroteos que se produjeron la tarde de este pasado lunes en el barrio de La Palma-Palmilla, incidentes en el que hasta ahora no constan heridos. La principal hipótesis que se baraja es que se tratara de un nuevo enfrentamiento entre clanes rivales.

Según fuentes del 112, el primer incidente se conoció sobre las 16.55 horas, cuando varias llamadas de particulares alertaron de una serie de detonaciones entre las calles Guadalbullón, Deva y Guadalén. El centro coordinador informó de esta situación a la Policía Nacional y la Policía Local y sanitarios, aunque a la llegada de las numerosas patrullas desplazadas no había rastro de los autores de los disparos. Dos horas más tarde, sobre las 19.10, otra serie de llamadas informó de nuevos disparos que parecían proceder de la calle Deva.

Fuentes de la Policía Nacional han confirmado la investigación abierta en torno a estos hechos y el hallazgo de varias vainas que confirmaron el uso de armas de fuego.

Los incidentes con armas de fuego no son nuevos en esta zona de la capital, donde el tráfico de drogas y la rivalidad entre clanes suelen derivar en disparos que normalmente son intimidatorios. En otros casos, sin embargo, esas exhibiciones no acaban bien, como el hombre que resultó herido de gravedad el pasado verano tras recibir dos balazos en el hombro y en la pierna. En febrero de 2020, un hombre de 74 años murió al recibir el impacto de una bala perdida al asomarse desde el décimo piso en el que vivía en la calle Ebro, muy cerca de los incidentes de este pasado lunes. Entonces fueron detenidas seis personas por su presunta implicación en los hechos. Aquella tragedia provocó la inmediata movilización de los vecinos del distrito, que trasladaron al Ayuntamiento la sensación de "impunidad e inseguridad" que este tipo de incidentes provocan en la población y la ausencia de medidas contra la "minoría violenta" que protagoniza este tipo de episodios.

El próximo mes de febrero se cumplirá un año de la detención de un varón por su presunta implicación en dos tiroteos intimidatorios registrados en calles de La Palmilla y La Virreina. La investigación del Grupo de Atracos de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional culminó su arresto como presunto autor de los delitos tenencia ilícita de armas, desórdenes públicos y tráfico de drogas, ya que, además de una pistola lista para abrir fuego, un revólver municionado, un silenciador, un centenar de cartuchos de diversos calibres y un arma tipo taser, los agentes localizaron 900 gramos de cocaína, 180 de hachís, 25 de marihuana y 1.900 euros en los registros.