26 de junio de 2015
26.06.2015
40 Años
40 Años
La mirilla

Contaminación

26.06.2015 | 00:06

La noche anterior a la de San Juan soñé que la playa amanecía con montañas de cadáveres abandonados en la arena por sus basuras después de una noche de desenfreno. Algunos, vacíos por dentro, flotaban hinchados en el mar. Contaminación. A esa hora la mayoría de los desperdicios se habían marchado a sus vertederos, pero los primeros rayos de sol siempre consiguen sorprender a algunas bolsas de plástico y otros despojos aislados durmiendo la mona o jactándose de sus proezas ante la indignación del servicio funerario, cuyo afán de limpieza había conseguido colapsar el crematorio en apenas una hora. Intenté asomarme a la boca trasera de uno de sus camiones para ver cómo la prensa aplastaba los cuerpos que todavía respiraban y desperté. Siempre en el momento más inoportuno.

De esas mañanas que te das cuenta de que el verano se ha tragado a Málaga y que la ciudad ya ha superado el primer tramo de la zona intestinal. De esos días tan grises que el momento más emocionante fue confirmar el unfollow de Juan Cassá horas antes de que celebrara su santo. Lo que le ha costado. Varias semanas preguntándome diariamente por qué la cuenta de ese tipo había decidido seguir unilateralmente un perfil tan bajo como el mío. Hasta ese punto ha llegado. Eso es un robot, me dijeron, como el de tantos aspirantes a líderes de opinión que siguen indiscriminadamente para que les sigan y luego dejan de seguir si no se cumple ese principio básico de reciprocidad por el que únicamente pretenden sumar reconocimientos públicos por mostrarse como no son en un escenario que tiene más valor que la vida real. Es curioso lo de Twitter, pero mientras eso no pasaba, pasaba la angustia de que pudiésemos tener algo en común sin que me hubiera dado ni cuenta.

Cassá reconoció su error y la noche de San Juan no soñé. Quizás por eso los servicios de limpieza apenas reunieron veinte toneladas de basura en las playas de la ciudad y no las cien mil que nuestros queridos vecinos son capaces de producir en una de las noches más cortas del año. Y ni un cadáver por muerte violenta que se sepa. Para tesis doctoral.

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